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EDICIÓN | Septiembre 2014

Protesto-ando

Por Carolina Arias Salgado www.bazarlapasion.cl info@bazarlapasion.cl Ilustración: María de los Ángeles Pradenas M.
Protesto-ando

¿No será una manera más social sentarse a debatir, a dialogar y a solucionar? Romper los pasillos con un chuzo para poder lanzar piedras, no solo me parece un acto de violencia con una casa de estudios, me parece un acto incoherente, de traición, carente de espíritu, degradante con la esencia misma de la transmisión del conocimiento.

Las marchas y protestas han pasado a formar parte del cotidiano porteño, marchan los estudiantes, marchan los pescadores, los micreros, los funcionarios públicos, los vendedores, suma y sigue. Estoy de acuerdo, apoyo el derecho a manifestarse de manera individual o colectiva cada vez que los derechos se ven vulnerados, cada vez que no se está de acuerdo con el sistema en el que vivimos. Nos manifestamos porque se supone que vivimos en un país que nos permite hacerlo democráticamente.

Junto a estas marchas y protestas que forman parte del cotidiano, también nos hemos acostumbrado a los disturbios, bombas caseras, guanacos, detenidos, negocios asaltados, infiltrados, tarros de basura quemados, también suma y sigue. No deberíamos estar acostumbrados, pero muy a nuestro pesar así es, tal vez habría que darle una vuelta, salir a protestar ante los protestantes.

Dentro de esta cotidianeidad tendríamos que sumar incontables tomas a la Universidad de Playa Ancha, y siendo coherente con el relato, no tenemos que sorprendernos, porque las tomas a esta casa de estudios son tan antiguas como ella misma.

Universitarios que se atrincheran, que se toman los espacios, que se agarran a peñascazos. ¿Sabrán exactamente estos estudiantes por qué protestaban para la última toma? Nada sé de ese estudiante asesinado hace veinticinco años por los militares, no sé si fue un militante activo, si fue un joven que defendía sus derechos o si fue una persona que realmente quería estudiar, espero que sí. Pero no me parece que para conmemorar una muerte sea necesaria la toma y destrucción de algún recinto, mucho menos de una universidad.

¿Por qué estas personas que decidieron ingresar a esa universidad, que seguramente tienen capacidades y aptitudes, destruyen el lugar que los acoge?, ¿no se supone que uno tiene que respetar el lugar que te forma?

Estudiantes disconformes, estoy de acuerdo. ¿Pero no será una manera más social sentarse a debatir, a dialogar y a solucionar? Romper los pasillos con un chuzo para poder lanzar piedras, no solo me parece un acto de violencia con una casa de estudios, me parece un acto incoherente, de traición, carente de espíritu, degradante con la esencia misma de la transmisión del conocimiento.

 

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