Hubo algunas obras de un gran adelanto futurista que no se lograron llevar a cabo, pero parecen haber quedado en la retina de la ciudad. Casi setenta años después, se concretó una de estas: la vía férrea subterránea, pues el tren se consideraba que debía ser subterráneo para generar mayor comodidad, limpieza visual y además continuidad vial.
El 6 de mayo de 1927, bajo la presidencia de Carlos Ibáñez del Campo, se suprimieron las elecciones municipales y se instauraron Juntas de Vecinos para administrar los diversos municipios. Así asumirán el control de la Ciudad Jardín Gastón Hamel de Souza y posteriormente, desde 1929, don Manuel Ossa Sainte Marie.
Bajo estas administraciones funcionó la Junta Pro Balneario. El 27 de mayo de 1927 se envió el proyecto de la creación del balneario de Viña del Mar, lo que significó la concreción de la idea desarrollada por Benjamín Vicuña Mackenna décadas antes de hacer “la primera ciudad balneario del Pacifico”.
Desde este momento se iniciaron obras de adelanto y progreso para la comuna, como la piscina de ocho norte, la de Recreo, la creación del Casino Municipal, los baños populares, el Coliseo Popular ubicado en catorce norte, la pavimentación del camino a Concón, el Palacio Presidencial y el Teatro Municipal, algunas de las cuales permanecen vigentes en la ciudad.
Como todo proyecto, hubo algunas obras de un gran adelanto futurista que no se lograron llevar a cabo, pero parecen haber quedado en la retina de la ciudad. Casi setenta años después, se concretó una de estas: la vía férrea subterránea, pues el tren se consideraba que debía ser subterráneo para generar mayor comodidad, limpieza visual y además continuidad vial.
Otra propuesta que planteaba la junta Pro Balneario era realizar la construcción de edificios en el centro de la ciudad y cercanos al borde costero, como sucedía en diversos balnearios europeos, lo que permitiría una mayor utilización y habitabilidad de espacios, los que debían ser regularizados por normativas municipales y contar con una construcción en terraza, variando de menor a mayor altura para que no existiesen problemas de humedad e iluminación natural.
Por último, la Junta Pro Balneario proyectó la construcción de un aeropuerto entre diez y quince norte con entrada principal por la Avenida Libertad . En la época se señalaba que el aeropuerto de la ciudad Jardín coronaría turísticamente a la comuna, el cual estaría ubicado muy cercano al casino, lo que generaría un flujo activo de turistas. Para su concreción, se realizaron diversos informes y proyectos en conjunto con la base de aviación de Quintero y la dirección de obras municipales, se elaboraron variados estudios, entre ellos de los vientos, el suelo, ejercicios de vuelo y aterrizaje dando todas estos excelentes resultados. En la ejecución del puerto aéreo en Viña del Mar, participarían la I. Municipalidad de Viña del Mar y Valparaíso, en conjunto con el gobierno de aquel entonces.
Tal fue la importancia que la Junta Pro Balneario adquirió en proyectos y obras, cambiando la imagen de Viña del Mar, que la ciudad fue escogida por estos grandes avances para representar a América Latina en el encuentro y exposición de municipalidades realizada en Londres, Inglaterra, en 1932.
1 Toda la información al respect o se puede investigar con mayor profundidad en la Revista Nuestra Ciudad que circuló durante la década del treinta en la comuna.