Infaltable como todos los años es esta fiesta que, por sexagésima quinta vez, se vivió a fines de marzo, en la Medialuna de Rancagua, pero que sin dudas es comentada en todo el país, sobre todo por los adeptos a este deporte que durante todo el año se preparan para llegar a este tremendo evento de la región del Libertador. Aquí, una muestra de lo mejor de nuestras tradiciones: artesanía, gastronomía típica, juegos criollos, folklor y mucho, pero mucho rodeo.
Por María José Pescador D. /fotografías Danny Bolívar U.