Ingeniero químico de la Universidad de Antofagasta, licenciada en Metalurgia de la Universidad de Atacama, ingeniero civil industrial mención en gestión de la Universidad Arturo Prat, Cinturón Verde y Negro en metodología Six Sigma, Valeria es un ejemplo de “mejoramiento continuo”, uno de los pilares de la industria minera. Hoy dedicada a las asesorías independientes, nos estrega una mirada objetiva del mundo de la minería, con ojos de mujer.
por Claudia Zazzali C. fotografía Andrés Gutiérrez V.
Valeria Fuentes Bustamante sabe de premios al esfuerzo. Toda su historia está rodeada de reconocimientos a su entrega y profesionalismo frente a los desafíos. Con veinticinco años de experiencia en la industria metalúrgica, se ha desempeñado en áreas de gestión: Ambiental, Operacional, Producción, Control de Procesos, Desarrollo Técnico, Gestión Hídrica, Gestión Energética y proyectos de Ingeniería. En cada paso que ha dado, ha debido fortalecer su capacidad de planificación, organización, análisis, liderazgo y trabajo en equipo.
Es la menor de cuatro hermanos, casada con Manuel Salinas los mismos veinticinco años que tiene en el mundo laboral y madre de dos hijas, Francisca (23) y Valentina (19). “De pocas, pero excelentes amigas, las que conocí durante mi etapa universitaria y laboral con las que aún mantengo profundos lazos”, Valeria reconoce que para ella los afectos son muy importantes. Nacida en Chuquicamata, realizó sus estudios básicos y medios en el Liceo de Niñas de Antofagasta, donde siempre destacó por su rendimiento académico.
¿Cómo fue tu experiencia de trabajar en empresas mineras?
Muy enriquecedora desde varias dimensiones. Aprendí a manejar una vida llena de exigencias y compatibilizarla con mi desarrollo familiar y social, porque en el fondo, uno es profesional, mamá, esposa, hija, hermana y amiga, lo que requiere un grado importante de planificación. Esto es fundamental, especialmente para las mujeres, quienes debemos estar permanentemente demostrando que somos capaces de participar en organizaciones casi siempre dominadas por hombres. No obstante, mi experiencia fue maravillosa, pues siempre me sentí muy integrada, considerada y respetada. Tuve el agrado de formar parte de esa generación que hoy ha permitido la inclusión de mujeres en el rubro. Durante la década de los noventa, fui de las pocas mujeres que lideraban procesos vinculados a la minería.
¿Cómo elegiste tu profesión?
Creo que el nacer en Chuquicamata y desarrollarme en una región minera, determinaron tempranamente en mí el interés científico. Esto fue potenciado por mis profesores de química y física en el colegio, quienes impulsaron mis habilidades y me permitieron decidir por una carrera vinculada a un sector en alto desarrollo.
¿Y cómo fuiste evolucionando en esta carrera?
Mi experiencia laboral se inició en los laboratorios químicos de la Universidad de Antofagasta. Luego trabajé durante un año en el área no metálica de la industrial del litio, en el laboratorio de control de calidad de Refimet, donde formé parte del equipo que implementó el control de salud ocupacional y monitoreo de calidad de aire. Estuve en múltiples cargos donde busqué entregar todo mi talento y esfuerzo.
¿Sentiste la necesidad de seguir estudiando? ¿Por qué?
Sí, definitivamente, los desafíos y retos que plantea la industria requieren desarrollar habilidades técnicas y disponer de herramientas que permitan realizar tu trabajo en forma eficiente, aportar efectivamente a la solución de problemas y al conocimiento colectivo de la organización. Primero cursé una licenciatura en la Universidad de Atacama. Luego, casi sin respiro ni tiempo que perder, terminé ingeniería civil industrial y, paralelamente, inicié mis estudios en la metodología SixSigma, lo que complementé con el desarrollo de habilidades blandas, como facilitador del programa de desarrollo de líderes de Xstrata, siendo en esta última nominada como Champion PDL. Todo este periodo lo viví entre actividades del pre kínder a la adolescencia de mis niñas, siempre con el apoyo incondicional de mi compañero de vida.
¿Cuáles crees que son las cualidades que más se valoran en la industria?
En la actualidad es fundamental el trabajo en equipo, el liderazgo, el compromiso, la responsabilidad, la credibilidad, cumplir los compromisos y plazos, escuchar activamente e influir positivamente en tu equipo, para sacar lo mejor de ellos y complementarlo con las habilidades técnicas propias de cada persona.
¿Qué significado le das al trabajo en equipo?
Es fundamental para alcanzar los objetivos y metas. Establecer una sinergia colectiva genera productividad, eficiencia, conocimiento y desarrollo de la inteligencia colectiva y el compromiso vinculado a un propósito común, que es fundamental para alcanzar el éxito.
MUNDO EN EQUILIBRIO
Valeria es una mujer que marcó pauta en su desarrollo profesional Fue de las pocas mujeres a cargo de equipos de trabajo donde tuvo que asumir grandes desafíos. Hoy evalúa los distintos escenarios y siente que existe una importante evolución en lo que a integración se refiere. “Hace veinte años atrás era más complejo insertarse en este mundo masculino. Por un lado, las mujeres nos creíamos menos el cuento y cargábamos con prejuicios impuestos históricamente, vinculados a nuestros roles de madre y dueña de casa, marginadas del mundo productivo. Claramente, hoy en día eso ya no existe. Como país hemos evolucionado y nuestro género ya no es un obstáculo, sino más bien, un complemento para aportar efectivamente al desarrollo”, asegura.
¿Qué características especiales debe demostrar una mujer a la hora de insertarse en el mundo minero?
Ante todo, nunca perder los rasgos femeninos. Se requieren altos grados de planificación, tener claramente priorizadas tus metas, dejar de tomar el rol de súper mujer y generar una red de apoyo que facilite los espacios necesarios para abordar las responsabilidades que demandan tiempo y esfuerzo. Debemos poner a disposición de las organizaciones la riqueza propia de nuestro género, con cualidades como la intuición, la capacidad para crear ambientes más cálidos, la polifuncionalidad natural de las mujeres ¡hacemos mil cosas a la vez!
¿Cuáles son tus actuales proyectos?
Estoy emprendiendo una nueva etapa de mi vida profesional como independiente. He formado, junto a mis socios, una empresa de asesorías y servicios de ingeniería, LP Ingesa Ltda., que busca aportar con soluciones concretas a necesidades en el ámbito de la gestión hídrica y energética, tanto al sector público como privado.
¿Cómo evalúas el manejo hídrico y ambiental que existe hoy en día?
Hay desafíos importantes en esta materia que hay que abordarlos en forma urgente en atención a lo estratégico de este recurso, generando conciencia en un uso eficiente y ambientalmente amigable, que permita el desarrollo de proyectos industriales sustentables. En este ámbito, la educación, la capacitación y el desarrollo de soluciones integradoras, que más que un freno sean una oportunidad de desarrollo. Con políticas públicas y un marco regulador que incentive el desarrollo de nuevas fuentes renovables.
¿Podría desarrollarse esta industria sin impactos negativos?
Precisamente ese es el desafío de desarrollar esta industria, entregar soluciones que aborden estos impactos de manera temprana, generando soluciones sustentables y amigables. De esta forma se minimizarán los eventuales impactos que el desarrollo de esta industria podría generar, principalmente a través de soluciones innovadoras y con uso de fuentes alternativas que amplíen la matriz hídrica y energética actual
¿La comunidad valora los esfuerzos por mejorar la tecnología ambiental?
En mi opinión, la comunidad cada vez toma un rol más protagónico, tiene mayor conciencia y está más empoderada, valorando las soluciones que ambientalmente están en línea con un desarrollo sustentable y que no genere impactos que pongan en riesgo las fuentes hídricas y energéticas, para las generaciones próximas; estamos menos estancados en el hoy, y replanteándonos mejor nuestro desarrollo futuro.
“Debemos poner a disposición de las organizaciones la riqueza propia de nuestro género, con cualidades como la intuición, la capacidad para crear ambientes más cálidos, la polifuncionalidad natural de las mujeres ¡hacemos mil cosas a la vez!”.