El orden y la estructura de las ciudades, la conexión y la organización de los barrios son materias que apasionan a este alemán, nacido en Dresden. Cautivado por los parajes y bondades de La Serena, optó por quedarse y comenzó a construir su historia, sus proyectos de arquitectura y su vida familiar. Desde aquí, busca ser un aporte a la visión integral que requieren nuestras ciudades y, según afirma, la clave está en un diseño sustentable, a largo plazo y en un trabajo conjunto.
por Verónica Ramos B. / fotografía Patricio Salfate T.
Estudió arquitectura en la Universidad Técnica de Dresden, durante tres años, y luego, ingresó a la Universidad de Stuttgart, Alemania. Fueron ocho años, en total, de una intensa preparación para obtener el título de arquitecto y urbanista.
Cuando Ralph Stintz (45) realizaba el taller de urbanismo con el profesor Michael Trieb, le ofreció realizar un intercambio con la Universidad de Chile. En 1994, obtuvo una beca junto a un compañero y así fue como llegó, por primera vez, a nuestro país. “Conocer Chile fue muy impactante para mí. Me encantó su naturaleza, los paisajes, la gente y su manera de vivir… tan distinta a Alemania. Lo recorrí de norte a sur, estuve, incluso, en la isla Juan Fernández y en las Torres del Paine”.
¿Y en términos arquitectónicos, cuál fue tu impresión?
En Santiago, me llamó mucho la atención el movimiento que se genera en torno a la Plaza de Armas. En Dresden tenemos una plaza gigantesca, pero no tiene vida, en cambio en Chile, las plazas son espacios donde las personas se relacionan, hay muestras de arte… no es un adorno más de la ciudad y eso es muy interesante. Cuando llegué a Stuttgart hice una investigación sobre esto.
Conocí esta zona cuando estaba estudiando en la Universidad de Chile y, la verdad, en esos momentos no pensé que volvería. De todas las ciudades que visité, La Serena me atrajo por su estructura, desarrollo urbano y calidad de vida. Sus playas, el Valle de Elqui, el puerto de Coquimbo y la Avenida Francisco de Aguirre que conecta la ciudad hacia el Pacífico, similar a la Rambla, me parecieron muy atractivos. Regresé a Alemania con todas estas imágenes en mi mente, pero tuve que concentrarme en mi proyecto de título.
¿En qué consistió esta propuesta?
Era un proyecto real sobre el ordenamiento territorial de un sector de la Costanera de Río de Janeiro. La presentación fue un éxito y esto me permitió obtener el título de urbanista.
SUSTENTABILIDAD
La nostalgia por los paisajes, la gente y la riqueza natural de nuestro país, motivaron a Ralph a volver a Chile y eligió La Serena, no solo para trabajar como arquitecto, pues aquí también formó su nueva familia. Dos años después, una atractiva oferta de un amigo alemán lo llevó de regreso a su patria. “Me pidieron realizar varios proyectos de arquitectura, entre ellos, la remodelación de una plaza de armas, en una ciudad cercana a Dresden y la factibilidad para una estación central. El gerente de esta empresa se independizó y me invitó a trabajar en su nueva oficina. Así nació “HHP Arquitectos” donde me quedé varios años ejecutando una serie de propuestas de urbanismo, de renovación y reconstrucción de viviendas históricas”.
¿Tenías pendiente, entonces, la revalidación de tu título?
La fuerte conexión con este país, nos llevó a regresar en el año 2007. Entré a la Universidad de Chile, para revalidar mi título de arquitecto. Mi profesor guía era Andrés Weil de Sennerman Arquitectos, desarrolladores de reconocidos proyectos, entre ellos, el Titanium de Santiago. Él me desafió a realizar un ambicioso proyecto de título y recuerdo que me dijo “si eres arquitecto alemán ¡demuéstralo!”.
¿Y cómo lo demostraste?
Hice un proyecto denominado “Centro de Difusión Turística y Cultural del Valle de Elqui”, un espacio con mucha identidad y conexión a su temática. Tiene una mezcla de misticismo y modernidad, donde se van conjugando diversos elementos representativos de la zona; los observatorios, la cultura diaguita, el valle, el río Elqui y el símbolo de su materialidad es la piedra de Guanaco, propia de Cochiguaz. La presentación fue exitosa y tiempo después, lo expuse a una inmobiliaria regional, pero lamentablemente el terreno donde se emplazaba el proyecto, frente al Faro Monumental, ya no estaba disponible.
¿Con título en mano, decides crear tu propia oficina?
En el año 2008 nace “Baustudio” y desde entonces, he desarrollado varios proyectos de viviendas y casas de veraneo en diferentes sectores de esta zona, una casa de huéspedes en Vicuña y proyectos de arquitectura interior. También, diseñé y construí la tienda de productos naturales “Mil Sabores”, para mi esposa.
¿Y tu obra más reciente?
Un proyecto de tres casas en el sector de Alfalfares, en La Serena. Aquí hemos optimizado las ventajas naturales de esta zona, para el aprovechamiento de la energía solar. Además, cuentan con un sistema de ventilación natural.
¿Cuáles son los principios fundamentales de tus propuestas?
Una arquitectura conectada con el entorno, con el clima y utilizando materia prima local. Es una arquitectura reducida y simple, según Frank Lloyd Wright “simplicity and repose”, tal como la naturaleza del norte chico . Por último, crear un proyecto que parezca liviano, pero al mismo tiempo, resistente y perdurable, gracias a su materialidad.
En definitiva, ¿crear proyectos sustentables?
Esto es un tema de conciencia, de cultura y estamos acostumbrados a ello, porque en Alemania la energía es muy cara; el petróleo o gas para calefaccionar una casa, puede costar hasta tres millones de pesos anuales. Si una vivienda se construye con materiales óptimos de protección, el ahorro es notable y se evitan gastos innecesarios. La tendencia es utilizar bombas térmicas para la calefacción y termopaneles para el agua caliente.
METRO TREN
En noviembre del año pasado, Ralph se asoció a la Cámara Chilena de la Construcción sede La Serena y hace unos meses, fue invitado a formar parte de una delegación regional para participar en el VII Foro Mundial de Urbanismo, en Medellín. “Lo destacable de esta experiencia es que trabajamos en el tema de la conurbación La Serena-Coquimbo. El teamwork para enfrentar esta y otras materias de urbanismo, es fundamental”.
¿De esta misión en Medellín, que fue lo más atractivo para ti?
Es muy interesante ver cómo los latinos solucionan sus problemas de urbanismo y en Medellín tienen ciertos códigos de vida que descubrimos al recorrer esta ciudad. La forma en cómo se han organizado para mejorar la estructura de la ciudad es muy impresionante, y las consecuencias son una notable disminución de la delincuencia y una eficiente planificación. La conclusión, es que esto se ha logrado gracias a un trabajo conjunto, entre autoridades, empresarios y la comunidad.
¿Clave para enfrentar, en nuestro caso, la idea de “hacer ciudad”?
Desde mi punto de vista, la gran prioridad que tiene esta zona es solucionar el problema de congestión vehicular y la solución sustentable es un proyecto de metro tren. Como urbanista creo que esto es una necesidad clave para la conexión en la conurbación. Además de los Planes Reguladores Comunales se requiere del desarrollo de un master plan y una visión conjunta para el crecimiento de las ciudades.
¿Te refieres a un plan integral?
Sí, básicamente es el diseño de un plan que permite reflexionar sobre las posibilidades y soluciones para el crecimiento de la ciudad. Aquí se analizan los flujos de tráfico, la conexión de los barrios… en este contexto es importante recordar que las quebradas en La Serena y Coquimbo, continúan siendo elementos de separación.
¿La óptica debe ser también a largo plazo?
Debemos pensar en una ciudad sustentable y a otra escala, porque evidentemente, La Serena ya no es la misma. Las soluciones no pueden ser para diez o quince años. El futuro de nuestra ciudad depende de todos y, por esa razón, me resulta interesante participar en las reuniones y actividades de la CChC, porque existe una preocupación constante frente a estos temas. Yo elegí esta ciudad para vivir, nadie me obligó, entonces como residente, tengo la posibilidad de dar mi opinión y, como urbanista, la responsabilidad de aportar y aprovechar las oportunidades para reflexionar sobre cómo hacer ciudad.
“Además de los Planes Reguladores Comunales se requiere del desarrollo de un master plan y una visión conjunta para el crecimiento de las ciudades”.