Tal y como prometimos, esta es la segunda parte de un reportaje entretenido, versátil y diferente. La idea: conocer los distintos puntos de vista de aquellos forasteros que viven felices como perdices en Rancagua. Si usted piensa que esta ciudad no tiene mucho que ofrecer, lea lo que opinan sudafricanos, guatemaltecos y colombianos.
Por: María Jose Pescador D. / Fotografías: Danny Bolivar U.
<strong>GUATEMALA & ÁFRICA</strong><br /> <br /> Karina Leiva es guatemalteca, y su marido Luis Fernández nació en Zimbawe, África. Ambos se conocieron mientras Luis estaba de viaje de negocios en Guatemala. Se casaron y vinieron a Chile. Luis trabajó por veinte años en Sudáfrica dentro de las compañías de quienes hoy son los dueños de Casino Monticello. Cuando este lugar se estaba formando, le ofrecieron un buen puesto en esta empresa y la familia aceptó el desafío. Prefirieron instalarse en Rancagua, (en vez de Santiago) en donde ya llevan dos años junto a sus tres hijas, de dieciocho, diez, y ocho años. Todas nacidas en Guatemala.<br /> <br /> <strong>¿Por qué les gusta Rancagua?</strong><br /> (Karina) Nos gustó por lo accesible en cuanto a colegios, supermercados y hospitales, además había muchos sudafricanos amigos viviendo acá, quienes nos dieron muy buenas referencias de seguridad y tranquilidad. Aquí se respira olor a campo, no tenemos la contaminación de Santiago, y todo queda relativamente cerca, por lo que vivir en familia se hace muy agradable.<br /> <br /> <strong>¿Alguna anécdota?</strong><br /> (Karina) Conocimos el colegio de los niños por un apoderado sudafricano, sin saber que la Miss Lily (rectora del Trinity College) tenía una hermana casada con un guatemalteco, y actualmente ¡están viviendo en Guatemala! Por lo mismo, nos hemos sentido muy acogidos, muy contentos de vivir acá; eso sí, con el clima hemos tenido que sufrir un poco, pues es muy extremo.<br /> <br /> <br /> <strong>PRETORIA & SUDÁFRICA</strong><br /> <br /> Ángela du Buys y su marido AJ du Buys se conocieron en la ciudad de Pretoria, en Sudáfrica, hace más de veinte años. Allí nació el único hijo de la familia: Devlin du Buys. Antes de trasladarse a Chile, vivían en Port Elizabeth. Hace tres años aterrizaron primero en Linderos, pero medio año después se trasladaron a Rancagua, buscando un mejor colegio para su hijo. Ambos llegaron a nuestro país para trabajar en distintos rubros.<br /> <br /> <strong>¿Por qué les gusta Rancagua?</strong><br /> (Ángela) Nos gusta mucho; la gente es amigable, amable y servicial. La zona es segura y pacífica. El tráfico permite una mejor calidad de vida, si lo comparamos con el de Santiago...<br /> <br /> <strong>¿Alguna anécdota? </strong><br /> (Ángela) Todavía no hablo muy bien español por lo que no entiendo muchas cosas, es difícil la comunicación...<br /> <br /> <br /> <strong>CALI & COLOMBIA</strong><br /> Álvaro González y Natalia González se conocieron en Cali, Colombia, debido a un viaje de negocios de Álvaro, cuando él residía en Estados Unidos. Luego de una romántica historia de amor, se casaron y se fueron a vivir a Minneapolis, EE.UU. Por el trabajo de él, desde hace más de veinte años que la pareja visitaba recurrentemente Rancagua, y hace un par de meses decidieron no seguir viajando y radicarse en la capital de la región del Libertador. <br /> <br /> La pareja tiene una hija que creció en el país del norte y en estos momentos realiza sus estudios superiores en la Wesleyan University, Connecticut, USA.?<br /> <br /> <strong>¿Por qué les gusta Rancagua?</strong><br /> Porque nos ofrece la posibilidad de vivir en el campo, respirar aire puro, y estar cerca de Santiago. Eso es un privilegio, porque la calidad de vida que tenemos acá es definitivamente mejor que la que hubiésemos podido tener si viviésemos en la capital. Por otro lado, el viaje a la oficina de mi marido -en San Francisco de Mostazal- se hace bastante más corto, lo que nos permite estar más tiempo juntos.<br /> <br /> <strong>¿Alguna anécdota?</strong><br /> Más que una anécdota, puedo decir que estamos realmente felices, porque a pesar de que nuestra hija vive lejos, le encanta esta zona, y quiere venir cada vez que pueda y traer a sus amigas de la infancia, lo que significa que la veremos a menudo y tendremos hartas visitas... Si a ella no le hubiese gustado nuestro cambio, las cosas hubiesen sido mucho más complicadas...