Lo que en un comienzo partió como un pequeño sueño de una mujer dispuesta a contribuir al sustento familiar de su hogar, hoy es una realidad. Myriam Valenzuela y Hernán Rodríguez son los protagonistas de esta historia y los creadores de una pequeña empresa familiar dedicada a la fabricación de cojines terapéuticos. Una alternativa a bajo precio, y muchas veces con mejores resultados que los medicamentos tradicionales.
por Pamela Tapia S. / fotografía Patricio Salfate T.
Cada vez más nos convencemos de que la naturaleza tiene todo lo necesario para sentirnos bien. Las terapias alternativas basadas en hierbas tradicionales incrementan sus adeptos y, sin ir más lejos, los cojines terapéuticos se presentan como una excelente opción para aliviar dolencias tan molestas como cefaleas, lumbagos, artritis y osteoporosis.
En el sector de Villa Talinay, en Coquimbo, vive este matrimonio. Aquí han dado rienda suelta a su capacidad emprendedora, aprendiendo de los errores, parándose una y mil veces con la convicción que realizan un trabajo de calidad y excelencia. Si bien no son los únicos que han incursionado en el mundo de las terapias alternativas, indican que sus productos cuentan con un sello diferenciador, lo que los ha llevado a expandir su mercado al norte del país.
Telas y semillas por montones son la antesala de su taller. A un lado, un gran mesón para cortar los géneros; en otro costado, dos máquinas de coser. En una bodega contigua guardan su joyita: una máquina que mezcla las más seleccionadas hierbas curativas.
¿Cómo nace la idea de trabajar en terapias alternativas?
Nos iniciamos en Viña del Mar. Yo tenía un cargo gerencial en la Editorial Océano y mi señora empezó a trabajar en bisutería. Comencé a ayudarle para participar en una feria y hacíamos todo tipo de collares. Con el tiempo nos dimos cuenta de que había que renovarse, ante la llegada de productos chinos y peruanos al mercado.
¿Qué pasó en ese momento?
Mi señora insistía que debía ser un producto innovador y se dedicó a buscar información en Internet sobre cómo ayudar a las personas que sufrían dolencias corporales. Comenzamos a fabricar compresas calientes y frías para aplacar diversos tipos de molestias. Esta tendencia es muy usada por los kinesiólogos. Llegamos, entonces, a la conclusión que podíamos hacer cojines de semillas.
¿Cuánto tiempo llevan en esto?
Cinco años y hemos tenido una muy buena acogida en el mercado. De hecho, vivimos de este producto y somos una familia de cuatro personas.
¿Qué los diferencia de la competencia?
Sin lugar a dudas, la constancia. Este es un trabajo pensado en las personas, en lo que necesitan y en cómo podemos hacerles la vida más llevadera.
EFECTOS CURATIVOS
Para los que sufren de dolores musculares y cefaleas, Hernán afirma que tiene la solución perfecta para estas dolencias. Cojines terapéuticos en base a semillas de eucaliptos, lavanda, linaza, cebada y cuarzo, materias primas que son sometidas a un estricto proceso de preparación en hornos especiales.
My Cojín cuenta con variados diseños y sus usos en el cuerpo son en forma localizada; es el caso del cojín cervical y el antifaz. Cada uno con sus características y recomendaciones, pues todos se pueden usar fríos o calientes dependiendo de la molestia. Los primeros sirven para mejorar problemas de estrés, migrañas, jaquecas, cefaleas, varices, tendinitis, esguinces, ligamentos, meniscos, tendón de Aquiles y dolores de pie. En tanto, los segundos son para dolores y contracturas musculares, sinusitis, bronquitis, asma, resfríos, artrosis y antirronquidos, entre otros.
¿Cuentan con algún otro diseño especial?
Elaboramos, también, un cojín para personas postradas con enfermedades terminales. Pese a que existen colchones antiescaras, no siempre son efectivos, de manera que diseñamos un gran cojín que se utiliza para el descanso y una mejor postura del enfermo.
¿Qué tiene de particular?
Su diseño es de forma circular y posee una cavidad en el centro para adaptarse a las nalgas y a la cintura, esto con el objetivo de aliviar estas zonas que se resienten con mayor facilidad cuando se está por largos períodos en cama. Es muy confortable porque al tratarse de un material visco elástico se adapta a la forma de las nalgas. Además, las capas absorben de forma eficiente la humedad. Está fabricado en algodón y poliéster. A diferencia de los de semilla, este está relleno con soft.
¿Cuál es la manera correcta de utilizar los cojines?
Esto depende de la dolencia. El cojín frío se debe colocar dentro de una bolsa plástica en el congelador por una hora. Si requiere calor; en el microondas por dos minutos a temperatura media según sea el tamaño del cojín. Es importante recalcar que no es recomendable su uso en el cuerpo, por un período superior a los diez minutos.
¿Y qué efectos provocan en la personas?
Los cojines que están hechos en base a semillas, cuarzo y hierbas medicinales en combinación con el frío o el calor, emiten un aroma especial gracias a sus propiedades naturales. Los efectos son curativos, relajantes y antiinflamatorios.
GRAMOS DE ALIVIO
Pese a no ser asiduos a las redes sociales y a no invertir mucho dinero en publicidad, el negocio de Myriam y Hernán crece a pasos agigantados. La promoción de sus productos queda prácticamente en manos de sus clientes y, además, participan con frecuencia en diversas ferias de emprendedores, siendo su fuerte el período estival en la Avenida del Mar en La Serena.
¿Cómo lograron expandir su mercado hacia el norte del país?
Con esfuerzo, trabajo y perseverancia. La gente nos ve en las ferias de emprendedores, compran y, luego, nos recomiendan. También trabajamos con médicos y kinesiólogos que complementan la medicina tradicional con la terapéutica. Hemos tenido una excelente aceptación desde la primera a la cuarta región y nuestro fuerte son las compañías mineras que adquieren nuestros cojines para sus trabajadores. A modo de ejemplo, el cojín cervical es muy usado por las personas que deben viajar largas horas para llegar a los yacimientos mineros.
¿Futbolistas y deportistas, son clientes habituales?
Gran parte de los futbolistas tienen nuestros cojines, entre ellos, Luis Fuentes, Gustavo Huerta, Lucas Barrios y Marcelo Salas. Los utilizan, preferentemente, para el fortalecimiento muscular. Uno de los ejemplos más recientes de las bondades de esta terapia, es la lesión del futbolista Arturo Vidal, quien tras su operación se estimaba que permanecería varios meses fuera de las canchas. Sin embargo, sorprendió a todos con su pronta mejoría, la que según información de prensa, se debería en parte a la hidroterapia y al uso del frío y calor de manera alternada.
Para esta familia, el no tener deudas y poder realizar diariamente el trabajo que tanto los apasiona, es impagable y se sienten más que satisfechos. El anhelo de Hernán y Myriam es seguir proyectando su empresa hacia otras regiones, sin perder de vista la innovación necesaria para adaptarse a los cambios, con la convicción de ofrecer un producto natural, elaborado con las propiedades de la madre naturaleza y llegando a cientos de personas con unos gramos de alivio para sus dolencias.
“Este es un trabajo pensado en las personas, en lo que necesitan y en cómo podemos hacerles la vida más llevadera”.