Tell Magazine

Entrevistas » Café con

EDICIÓN | Agosto 2014

“Estoy recibiendo el cariño de Chile”

Gastón PAULS, actor
“Estoy recibiendo el cariño de Chile”

por Maureen Berger H. / fotografía Vernon Villanueva B.

Los años pasan, pero no por Gastón Pauls, actor argentino que lleva muy bien sus cuarenta y dos años y sigue sacando suspiros a argentinas y chilenas. Por algo, SERNATUR le invitó al reciente lanzamiento de nuestra temporada turística en Buenos Aires, para hablar de las bondades y atractivos de Chile.

Es vegetariano hace dos décadas, aboga a favor de los derechos de los animales, tiene un programa en Radio del Plata y, el 2009, fue padre por primera vez de Muna (5) y luego de Nilo (3), con su pareja, la actriz Agustina Cherri. Pero también ha sido portada por sus supuestos problemas con las drogas, la separación de su mujer y la quiebra de su productora en el 2010. Alejado de los malos recuerdos, visitó Chile para ser homenajeado por su trayectoria en el XXV Festival de Cine de Viña del Mar. Y últimamente ha estado lleno de proyectos y películas, como Días de vinilo y Fermín, temas de los que conversó mientras disfrutamos un exquisito café en el Hotel O´Higgins de la Ciudad Jardín.

¿Qué recuerdos tienes de tu debut en Montaña Rusa?
Allí aprendí lo bueno y lo malo de esta profesión y de los medios de comunicación. Lo bueno es el trabajo y compartir con mucha gente muy talentosa. Lo malo, los codazos de ciertos compañeros/as para figurar más en pantalla o en el escenario y el mal trato y las mentiras de cierto sector de la prensa.

¿Será que has brillado mucho y por eso generas envidia?
(Ríe) Se agradece el comentario… Pero creo que lo mío va por mi naturalidad, yo no transo; lo que pienso lo digo en mi vida y en mi profesión y por ahí ese es mi brillo y mi orgullo. Lo cual, en un mundo tan estructurado, genera molestias. Incluso, no se informa lo positivo. Tras salir el fallo que me declaró inocente de la estafa que me hicieron en mi productora Rosstoc, nadie lo publicó.
 

¿El Biarritz o el Martín Fierro, qué premio es más importante para tu carrera?
El Biarritz lo recibí estando en Francia y el Martín Fierro, ni siquiera lo fui a buscar, no creo mucho en ese certamen. El más importante es el que me dieron en el XXV Festival de Cine de Viña, donde me homenajearon y exhibieron mis filmes, es un abrazo mucho más cálido. Estoy recibiendo el cariño de Chile y de otros países, pero ustedes han sido los primeros, con sus distinciones y ofertas de trabajo.
 

¿Cómo ha sido hacer cine en Chile?
Hice Fuga, de Pablo Larrain, y me encantó trabajar con Benjamín Vicuña, Luis Dubó, Alfredo Castro y Alejandro Trejo, de todos aprendí mucho. En Paseo de oficina, del Rumpy, compartí con Luis Gnecco, quien es un gran compañero y persona, e hice una escena en La danza de la realidad, de Alejandro Jodorowsky, que es un enorme director. Tengo un par de proyectos más, espero que resulten.

Afirmaste que “el cine chileno está en el primer nivel latinoamericano” ¿por qué?
Ustedes tienen una tradición enorme, basta ver a Raúl Ruiz, Miguel Littín, Ricardo Larraín, muy respetados en el mundo. Y la generación más joven, con Matías Bize, Sebastián Lelio o Pablo Larraín vienen a sumarle mucha frescura al cine. La calidad se debe a la inquietud del chileno, que tiene empuje, búsqueda y se ha animado a investigar su pasado y presente, sin miedo a nada.

Háblame de las películas 20.000 besos y Fermín
20.000 besos es una comedia generacional, que se estrenó el 2013, de un chico de treinta años que es abandonado por su mujer. Vuelve a juntarse con sus amigos, entre los que estoy yo, pero todo cambia cuando se enamora de una idiota, algo que a todos nos ha pasado. Y en Fermín, de este año, interpreto al doctor Ezequiel Kaufman, que comienza a trabajar como médico en un neuro psiquiátrico público.
 

¿Cómo fue hacer Otra verdad, el ciclo de entrevistas falsas a famosos?
Una locura que se me ocurrió, que se emite por un canal digital, donde participan trece actores, que accedieron a participar en estas entrevistas donde, en un momento, empezábamos a hablar de un tema que no existe. Ellos sostenían muy serios que eran alcohólicos, drogadictos o habían nacido con doble sexo. La tesis era plantear ¿qué pasa si un actor miente toda su vida, y la gente y la prensa le cree?

 

“Lo que pienso lo digo en mi vida y en mi profesión y por ahí ese es mi brillo y mi orgullo”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación8+3+5   =