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EDICIÓN | Octubre 2011

Patrimonios del Maule

Cauquenes, Reserva Los Ruiles y Chanco.
Patrimonios del Maule

Tal vez para muchos, esta no sea una zona netamente turística, por lo mismo hemos decidido hacer este recorrido, para demostrarles la belleza y el valor patrimonial de estos lugares. Aquí se mezcla la cultura, paisajes de ensueños, la artesanía, añosos bosques, el mar, el queso de Chanco, las casonas de adobe, las iglesias de mil ochocientos y la vida de campo, esa que se va extinguiendo poco a poco, y que nuestros hijos tienen que conocer. Aquí un soñado paseo familiar.

Por María Paz Macaya O. / fotografía Javier Gutiérrez A.

Partimos -equipo <em>Tell</em> Talca- a las diez de la mañana; estaba nublado, pero a medida que nos alejábamos de la ciudad la neblina matinal, lentamente, se fue quedando atrás. Tomamos la carretera hacia el sur, y luego el camino que va a Constitución. Después seguimos por la ruta de Los Conquistadores, avanzando hacia la cordillera de la costa, en diagonal hacia el sur, para llegar a nuestro primer destino: Cauquenes.

El paisaje es más bien árido y de secano costero, aunque va cambiando a medida que avanzamos. Se ven muchos bosques de pino que cubren laderas y cerros por completo. Después, aparecen bordeando el camino aromos floridos que pintan el paisaje de amarillo, el que se mezcla con el verde de los árboles y las praderas.

Luego de una hora y quince minutos de viaje, llegamos a la primera parada. Cauquenes significa "chorreado de agua", da la sensación de un lugar tranquilo, una apacible ciudad de campo. Nos detenemos en la entrada y nos llama la atención una casona típica, color rojo, que se impone al costado derecho del camino. Data del año 1880 y es aquí donde se ubica el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA); una quinta experimental que se preocupa del pequeño y mediano productor. Es el único centro de esta especie del país dedicado a la investigación vitivinícola y enológica.

Seguimos viaje y llegamos al centro de Cauquenes. Aquí, una visita recomendada para disfrutar de un buen vino es la Cooperativa Agrícola Vitivinícola, que se encuentra a una cuadra de la Plaza de Armas. Luego entramos a la típica y tradicional confitería <em>Mocambo</em>, reconocida por sus figuritas de manjar y sus helados artesanales. ¡Un deleite al paladar!

En la plaza se encuentra la catedral como edificio patrimonial y, por otro lado, la iglesia de San Alfonso, construida en mil ochocientos noventa y dos, de estilo románico. Ambas en proceso de reconstrucción. Fuimos al Mercado Central, ubicado a una cuadra de la plaza, donde encontramos, además de los puestos de frutas y verduras, mucha artesanía típica del lugar: tejidos, venta de ovillos, figuras de maderas, chupallas y accesorios típicos de campo y de la vestimenta huasa. Nos llamó la atención encontrar figuras de cerámica, que provienen de la alfarería de Pilén, una aldea distante quince kilómetros de Cauquenes.

<strong>NATURALEZA EN PLENO</strong>

Ahora emprendemos camino a Chanco. Diez minutos de viaje y vemos el embalse Tutuvén, una laguna que fue construida para mejorar el sistema de riego de la zona. Posee un entorno natural bien conservado, por eso es ideal para paseos, excursiones y pesca. Todas estas características hacen que este lugar sea muy visitado, especialmente en verano; incluso la asociación de canotaje, en esta época, se traslada para practicar este deporte en sus tranquilas aguas.

Pronto llegamos a la Reserva Nacional Los Ruiles, ubicada en el kilómetro veintinueve de la ruta que une Cauquenes y Chanco. Desde Talca son dos horas de recorrido, pero vale la pena. Encontramos un bosque espeso, que cubre los cerros del lugar, y que está formado por ruil, coligües, litre, maqui, arrayán y quillay. También se pueden encontrar copihues, mañíos, litres, boldos y colihues. Recorremos senderos que bordean los esteros, otros se adentran hacia el bosque. Por el sector pasa la cuenca costera del río Pino Talca, y hacia el límite sur cruza el estero Pajonal.

El guardabosque nos cuenta que en el sector habita una familia de pudúes, que él ha divisado en varias oportunidades. También se encuentran quiques, conejos y liebres, junto a una gran diversidad de aves. Los senderos son angostos, pero están bien demarcados y mantenidos. Hay muchos puentes que cruzan los esteros y que hacen un recorrido entretenido y emocionante, ideal para ir en familia y conectarse con la naturaleza.

Del verde autóctono y maravilloso, retomamos camino para llegar a nuestro destino final: Chanco. Un pueblo de estilo colonial y espíritu campestre, en donde destacan carretas tiradas por bueyes, su plaza, y los corredores y fachadas de sus antiguas casonas de adobe. Es por esto que el año dos mil fue declarado zona típica.

Un lugar atractivo para visitar es la Reserva Nacional Federico Albert, que tiene ciento cuarenta y cinco hectáreas de un añoso bosque de eucaliptos, cipreses y pinos. Por el parque, un camino nos lleva a la playa "El Monolito", la que se puede observar desde una caminata de madera, tipo costanera, construida sobre las dunas. Esta reserva ha trabajado bastante en un programa para detener el avance de las dunas.

Chanco, que significa "charco de agua", es muy conocido por la fama que han adquirido sus quesos. La fábrica de los quesos de Chanco se ubica en el mismo pueblo. Seguimos las flechas de unos letreros artesanales que indicaban el camino para llegar al local de ventas de esta empresa familiar.

Llegamos al negocio, y a lo lejos vemos dos niños y un hombre que arrean a un rebaño de ovejas. Aquel señor es el dueño de esta quesería, don Luis Rosales, quien decidió, varios años atrás, elaborar artesanalmente, quesos de calidad en la zona. Como dominaba el tema, decidió probar con queso de oveja. Luego elaboró queso de cabra y finalmente incorporó también la leche de vaca. Rosales explica que el mejor queso es el de oveja, porque aunque es de sabor más fuerte tiene menos lactosa. En ese mismo orden, vendría después el de cabra y finalmente el de vaca, que es más suave. Pero aquí uno encuentra para todos los gustos, con merquén, orégano o una mezcla de queso de cabra con leche de vaca. Hoy la fábrica de quesos de Chanco está produciendo alrededor de tres mil kilos mensuales, y ha logrado fama y reconocimiento a nivel nacional y en otros países.

Quesos, verdes prados, enormes árboles autóctonos, playa, casonas típicas y coloniales. Sin duda, un excelente recorrido. Nosotros nos vamos felices y más que satisfechos. Seguimos por el camino que bordea la costa, hacia Constitución, para luego tomar nuestra ruta de regreso. Este borde costero tiene una belleza especial, una mezcla de campo, bosque y mar. Pasamos por la caleta Pellines, el faro Carranza y la laguna Reloca, lugares imperdibles de visitar, que dejaremos para otro recorriendo.

<strong>NUESTRO DATO:</strong>

Vinos de Cooperativa Agrícola Vitivinícola, Cauquenes. Fono: 73/560000 <a href="http://www.lomasdecuaquenes.cl/">www.lomasdecuaquenes.cl</a>

Confitería Mocambo: Antonio Varas n°398, fono: 73/511064.

Reserva Nacional Los Ruiles: Visitas todo el año, de 9:00 a 18:00 hrs. (Entrada $1.500, niños $500) <a href="http://www.conaf.cl/">www.conaf.cl</a>

Reserva Nacional Federico Albert: Horario: de diciembre a febrero, de 9 a 20:30 hrs / de marzo a noviembre, de 9 a 17 hrs. (Camping $8.000, Picnic $5.000, Entrada $1.500, niños $500). <a href="http://www.conaf.cl/">www.conaf.cl</a>

Quesos de Chanco: Pedro de Valdivia s/n, Chanco. Luis Rosales, fono: 82558462, <a href="mailto:quesosdechanco@live.cl">quesosdechanco@live.cl</a>

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