Apareció en Eurasia en el Oligoceno, hace unos veinte millones de años, y desde allí se extendió tanto a África como a América, donde la familia persistió hasta el Pleistoceno e, incluso, el Holoceno (época actual). Se admite como probable que la extinción, hace diez mil a ocho mil años, de la última especie, Mammut americanum, fuera acelerada por la caza practicada por los primeros pobladores humanos de América.
Los mastodontes americanos eran animales de alzada algo menor que los mamuts o, incluso, que los elefantes actuales, pero de peso semejante al de estos, por su fisonomía muy masiva, con gruesas patas. Estaban dotados de defensas grandes en la mandíbula superior y, a veces, en el caso de los machos, otras más pequeñas en la inferior. Probablemente las usaban para levantar las matas y las hierbas de las que parece que se alimentaban. Tenían tres metros de altura y más de seis metros de largo, y pesaban aproximadamente siete toneladas
LOS HALLAZGOS LOCALES
En la Región del Maule es difícil de encontrar vestigios paleontológicos de importancia y monumentalidad mundial. Sin embargo, algunos naturalistas, exploradores y expedicionarios del siglo XIX hicieron relevantes hallazgos durante sus travesías por estas tierras maulinas de alcance global.
Los expertos de todo el mundo coinciden con los mismos sitios, en donde se ha localizado —a partir de restos— la mega fauna vinculada a la presencia del mastodonte americano; en los antiguos lechos pantanosos del río Maule, río Perquilauquén, Pelluhue y Sauzal, entre otros lugares identificados.
Al parecer los restos de los mastodontes maulinos, en su mayoría, fueron depositados en la colección de paleontología de vertebrados del Museo Nacional de Historia Natural en Santiago, en el Museo de Historia Natural de Concepción, y en la Societé Scientífique du Chili de la época.