Un fuerte lazo de amistad y las ansias de forjar un espacio dedicado a la creatividad, a través de los telares, fueron los cimientos que dieron vida a Bermellón Lanas. Sus artífices, Claudia y Daniela, encontraron en esta técnica, la posibilidad de incorporar en sus diseños, nuevos elementos y temáticas. Con un sello distintivo y regional, hoy se han inspirado en el rescate de nuestras tradiciones… una apuesta creativa que une la historia con el arte visual.
por Verónica Ramos B. / fotografía Patricio Salfate T.
El destino se encargó de unir a dos mujeres apasionadas por el arte. Se conocieron hace cuatro años, en el colegio de sus hijos, se hicieron amigas y con el tiempo, nació la idea de crear un vínculo más allá de la amistad.
Claudia es secretaria ejecutiva bilingüe e intérprete y mamá de tres hijos. Siempre quiso estudiar fotografía, pero su padre se opuso, pues quería para ella una carrera tradicional. Llegó a La Serena, hace trece años, y cuando tuvo a su primer hijo, decidió enfocarse en lo que por tantos años había postergado. Hizo un curso de fotografía, luego tomó un taller de grabado, pintura al óleo, acrílico, pastel y escultura. “Cuando comencé a tomar cursos y talleres en diversas técnicas, encontré como encauzar mi necesidad de crear y expresar”, afirma Claudia.
Daniela Grassi es periodista, tiene cuatro hijos y llegó a estas tierras desde Coyhaique. Allí aprendió a tejer y a crear vínculos con el arte de las lanas, hasta que decidió emigrar a Viña del Mar, para estudiar periodismo. Cuando llegó a La Serena, hace cuatro años, retomó las clases para recordar algunos puntos y comenzó a crear.
“Con Claudia compartimos la experiencia que cada una tenía sobre el arte. Con el tiempo, nos dimos cuenta de que los telares eran una excelente oportunidad para plasmar nuestras ganas de crear y de innovar en cuanto al diseño… salir de lo típico”, comenta Daniela, y agrega que de ese mutuo conocimiento, no solo surgió una fructífera amistad, sino además, un nuevo emprendimiento para ambas.
¿Así nace Bermellón Lanas?
D: Hace dos años, postulé a un Capital Semilla y con la inversión implementamos el taller que está en mi casa. Compramos telares, ruecas, lanas, vellón e insumos.
¿Y cómo se organizan para trabajar juntas una composición?
D: Hay productos que diseñamos juntas, pero en general las creaciones son personales. También, compartimos nuestras opiniones y las críticas constructivas, respecto al trabajo de cada una. En Bermellón nació la idea de crear unas pantallas tejidas en aros de bicicleta, esto lo diseñamos a la par, elegimos juntas las tonalidades y materiales.
¿Qué distingue a Bermellón de otros telares?
D: En nuestros telares hay mucho trabajo de diseño y aplicación de nuevos elementos. Usamos fibras naturales, lanas, algodón, yute, cobre y ahora estamos innovando con los grabados.
C: Podemos decir, con orgullo, que la composición y diseño de nuestros
telares es lo que llama la atención.
¿Han tenido la posibilidad de exponer sus trabajos fuera de la zona?
D: Hasta el momento, nos hemos enfocado en dar a conocer nuestras creaciones acá. Participamos permanentemente en las exposiciones de Creatif y, este verano, estuvimos en la Expo Coquimbo. Este año, en particular, nos invitaron a exponer en Valparaíso y Santiago… esperamos poder asistir.
¿Y cuál es su principal vitrina?
C: Estamos en Facebook como Bermellón Diseño Textil y también, en la página de Tienda de Artesanías.
GRABADOS Y TRADICIONES
En forma paralela al diseño de rústicos telares en diferentes formatos, medidas y colores, Claudia y Daniela se han inspirado en innovar con los tejidos en el vestuario. A esto se suma la necesidad de rescatar a nuestros antepasados, a través de los grabados.
¿Qué ideas tienen en mente?
D: Queremos integrar diferentes elementos, fibras y tonalidades en chalecos, mangas, faldas y vestidos. La intención es que la técnica y el diseño que nos distingue, sobresalga en cada una de estas creaciones.
C: Tenemos también otros proyectos, que consisten en incorporar a nuestros telares piezas de grabados inspirados en los pueblos originarios. Estamos trabajando en el estudio de los colores —que representan, por ejemplo, a los mapuches, selknam y diaguitas— para integrarlos a través de las lanas.
¿En definitiva, representar nuestras tradiciones?
D: Una de las maneras de aunar la técnica y el material es rescatando nuestras tradiciones indígenas, de manera visual.
C: Nuestra intención es aprovechar los recursos naturales de esta zona, por ejemplo, los cactus. Esto significa dar un sello regional a nuestros trabajos, porque si bien, debemos traer las lanas del sur, buscamos la manera de unir los elementos que el entorno nos ofrece.
¿Ese es el camino de Bermellón?
D: Nosotras vamos por parte. Necesitamos crear instancias que signifiquen un aporte cultural y nos encantaría generar movimiento respecto a cómo trabajar las lanas, canalizar la manera de producirla, aunque esta sea mínima… este es un punto que podría ser muy interesante a nivel regional.
¿Encontraron en las lanas y telares el camino creativo que buscaban?
D: Anímica y espiritualmente es muy enriquecedor, para mí es un motor. Ha sido el espacio y la oportunidad para desarrollar mi creatividad.
C: Hace mucho tiempo que estaba en esa búsqueda y lo que me aporta la textura de lana es una gran calidez. Todo el proceso que implica este trabajo ¡me encanta!
“Queremos incorporar a nuestros telares piezas de grabados inspirados en los pueblos originarios. Estamos trabajando en el estudio de los colores —que representan a los mapuches, selknam y diaguitas— para integrarlos a través de las lanas”, Claudia Sandoval.