A pesar de que en estos momentos el principal recinto asistencial de la región se encuentra funcionando con un plan de contingencia potente, después de quedar con gran parte de su antiguo edificio inutilizable, en un futuro cercano este centro hospitalario promete transformarse en una moderna infraestructura con equipamientos de última generación y tecnología de punta.
Por María Paz Macaya O.<br /> Fotografías Javier Gutiérrez
Tras el terremoto del pasado 27 de febrero, muchos hospitales de las regiones más afectadas no pudieron seguir funcionando, debido a serios daños en su infraestructura. El Hospital Regional de Talca, que es el principal centro asistencial de la séptima región, quedó, como tantos otros, desarticulado, ya que varias de sus unidades de atención se derrumbaron y otras quedaron inutilizables.
El edificio del hospital, que data de 1886 y que con el pasar de los años fue restaurado y ampliado con nuevos sectores de apoyo, hace mucho tiempo que ya no cumplía con las exigencias y estándares de calidad en cuanto a distribución de espacios, equipamientos, unidades de atención y ambientes necesarios para entregar asistencia de calidad, con nuevas tecnologías y óptimos requerimientos sanitarios.
Esto provocó que el Servicio de Salud del Maule comenzara, hace cuatro años, a trabajar en un proyecto de normalización del hospital. De esta manera, se había remodelado parte del recinto hospitalario, como el Centro de Diagnóstico Terapéutico (CDT), inaugurado el 2008, y el edificio de obras complementarias que funcionaba como consultorio provisorio. El proyecto de remodelación completo tenía como plazo ocho años más para completarse, ya que se estaba construyendo de forma paulatina, a medida que se iban trasladando las dependencias y demoliendo ciertos sectores; sin embargo, con el terremoto toda esta programación cambió drásticamente.
Frente a este crítica coyuntura, el Servicio de Salud del Maule se vio en la necesidad de destinar recursos, en forma urgente, para normalizar las redes asistenciales a lo largo de toda la región, pero, por sobre todo, reorganizar y restablecer la atención del principal centro de asistencia de la zona: el hospital de Talca.
Lo primero que se hizo fue derivar las unidades afectadas a los edificios que se encontraban en buenas condiciones de infraestructura, como fue el CDT, el edificio de obras complementarias y otros inmuebles de apoyo, anexos al recinto, que no se dañaron. Pero a pesar de todos los esfuerzos, el déficit en el número de camas y la falta de pabellones quirúrgicos perjudicaba la hospitalización de los pacientes. Por otro lado, la mayoría de las instalaciones y lugares de atención ambulatoria estaban destruidos.
Las soluciones frente a la contingencia tenían que ser inmediatas, así que mientras se reacomodaban las dependencias del recinto hospitalario, y se solicitaban recursos al ministerio, el ejército instaló su hospital de campaña âPuesto Avanzado Militar de Emergencia (PAME I)â que constaba de dos pabellones y cuarenta camas.
CAMPAÑA ITALIANA
Días después de la catástrofe, el gobierno de Italia anunció la donación de un hospital de campaña para Chile. A mediados de marzo, llegó la delegación de ese país para coordinar con el Ministerio de Salud la puesta en marcha y gestión de este hospital modular. El ministerio decidió destinar este donativo a la zona del Maule, por ser la más afectada en su red asistencial. La Protección Civil Italiana, que viene siendo una institución como la ONEMI en nuestro país, junto a la ONG AFMAL âAssociazione Fatebenefratelli Malati Lontaniâ asociación de ayuda humanitaria, sin fines de lucro, en el ámbito social, sanitario y médico, se hicieron presentes con doce voluntarios.
Estos colaboradores, profesionales del área de la salud e ingenieros del viejo continente, llegaron con la meta de finalizar su misión en dos o tres semanas: dejar emplazado este recinto de salud, que se compone de contenedores y carpas neumáticas de tres metros de altura. Paolo Niutta, médico sanitario de la Protección Civil, nos explica que este centro asistencial está constituido por âdoce carpas y trece contenedores, donde se implementaron dos salas quirúrgicas, sala de esterilización, radiología, laboratorio y reanimación (UCI). Además de sesenta camas de hospitalizaciónâ.
Luego de casi un mes de intenso trabajo de funcionarios del ejército y de los técnicos italianos, se hizo posible la entrega del moderno hospital de campaña, que fue instalado en terrenos de Cencosud, en comodato. Niutta comenta que una de las razones por no haber cumplido el plazo de entrega, fue la intensa lluvia que hubo esas semanas. Para el equipo italiano, esa fue la mayor dificultad, además de la barrera idiomática para trabajar en forma más expedita con el ejército.
âEl nuevo recinto hospitalario contará con alrededor de ochenta mil quinientos metros cuadrados, donde además de la renovación del edificio, aumentará la dotación de personal. También implementará unidades nuevas de atención, y tendrá un centro de radioterapia para cobertura de cáncer, unidad que no había antes en la regiónâ.
Después de la estadía en nuestro país, el equipo extranjero evalúa su trabajo. Danilo Celleno, médico perteneciente a la ONG AFMAL, regresa a su país conforme y satisfecho, porque âesto ha sido un voluntariado humanitario muy enriquecedor para mi carrera, y quiero rescatar la calidad humana de los médicos chilenos, quienes, a pesar de la falta de recursos y equipamientos, hacen todo lo posible por realizar un buen trabajoâ.
El terreno donde se emplaza el hospital de campaña italiano fue cedido, por un periodo de tres años, por el conglomerado comercial Cencosud y tiene una extensión de treinta mil metros cuadrados. El área frontal del lugar se destinará para un hospital modular que el Ministerio de Salud licitó y que comenzará a ser construido en, aproximadamente, un mes.
La instalación de asistencia médica donada estará en Talca por el tiempo que sea necesario, aproximadamente tres años, hasta el término del proyecto de normalización del nuevo hospital regional, y luego quedará en el país para enfrentar posibles emergencias futuras.
TECNOLOGÍA DEL MAÑANA
El proyecto de normalización del hospital regional comenzó el 8 de abril, cuando el Presidente de la República, Sebastián Piñera, dio inicio a las obras de demolición. Esta iniciativa, que en un comienzo tenía un plazo de ocho años, ahora se llevará a cabo en tres, lo que para el Servicio de Salud del Maule es muy positivo, porque las faenas de demolición se harán de una sola vez y no por etapas como estaba contemplado inicialmente. Con una inversión de ciento diez mil millones de pesos, la remodelación del principal recinto asistencial de la región tendrá la más alta tecnología en cuanto a equipamiento y seguridad.
âLa delegación italiana, a través de contenedores y carpas neumáticas de tres metros de altura, implementó dos salas quirúrgicas, sala de esterilización, radiología, laboratorio y reanimación (UCI), además de sesenta camas de hospitalizaciónâ.
La arquitecta coordinadora del proyecto, Loreto Silva Brunetti, es enfática en señalar que una de sus principales características, desde el punto de vista de la infraestructura, es que âva a contar con aisladores sísmicos y disipadores de energía, lo cual permitirá controlar las deformaciones entre piso y evitar daños estructuralesâ.
El nuevo recinto hospitalario contará con alrededor de ochenta mil quinientos metros cuadrados, donde, además de la renovación del edificio, aumentará la dotación de personal. También implementará unidades nuevas de atención. María Eugenia Mettifogo, jefa de Recursos Físicos del Servicio Salud del Maule (SSM), destaca, dentro de las innovaciones del punto de vista técnico, âque este hospital tendrá un centro de radioterapia para cobertura de cáncer, unidad que no teníamos antes en la regiónâ.
Otro aspecto que también menciona Mettifogo dentro de las nuevas tecnologías, es un moderno sistema de eficiencia energética, además de equipamientos médicos de última generación. âLas camas aumentarán a seiscientos cincuenta, también habrá dieciocho pabellones quirúrgicos y tecnología de punta con excelentes estándares sanitarios y de calidad, que permitirán una mejor atención para todos los ciudadanos de la Región del Mauleâ.