Joven, simpático y muy entusiasta, así es Gonzalo Benedetti, dueño de un negocio familiar que sigue adelante con la propuesta de mejorar el mercado de la cocina italiana penquista.
por Soledad Posada M. fotografías Sonja San Martín D.
Bastó una mirada a sus raíces italianas para que el diseñador industrial, Gonzalo Benedetti, se decidiera a emprender un negocio que valora y pone en lo más alto la cultura italiana en la zona. Un viaje al pueblo de Capitán Pastene, cerca de Angol, lo hizo conectarse con sus antepasados italianos. Su bisabuelo llegó junto al mismísimo Capitán Pastene, a una tierra donde hoy se desarrolla un polo gastronómico y cultural italiano.
Esa experiencia lo hizo remontarse a las sensaciones de su niñez, al degustar las pastas de su tía Ximena Benedetti, quien ahora es su socia y la que cocina, con las antiguas recetas de la familia, fetuchinis, canelones, ñoquis y ravioles con rellenos gourmet. Todos preparados con una máquina importada de Italia, con el objetivo de acercarse más a la tradición culinaria del país de la bota.
El emprendimiento de Gonzalo Benedetti ganó un fondo de Innova BíoBío, en Modelo Nuevos Negocios, y un Capital Semilla de SERCOTEC. Con ambos, más el aporte de nuevos socios, siempre familiares, ha desarrollado su proyecto que empezó con la instalación de una fábrica, en diciembre de 2013, y culminará con un restaurante gourmet Benedetti Pastas Artesanales, en Paseo Alto Cumbres, Andalué, con pronta inauguración a finales de julio de este año.
¿Cómo nace tu interés por emprender?
Con mi padre conocí el espíritu emprendedor. Él con su pequeño taller mecánico logró sacar adelante a toda su familia. Fue un luchador ejemplar toda la vida. Además, estudié diseño industrial, donde aprendí diversos aspectos que me han ayudado para emprender, observar, analizar y dar soluciones. Siempre he tenido la inquietud de hacer algo propio, que me llene el alma, me dé felicidad y, por sobre todo, hacer felices a otras personas y siempre de la mejor manera posible.
“El diseño me enseñó a hacer lo que me gusta, a investigar, a generar lazos, a trabajar interdisciplinariamente. Yo puedo diseñar desde un mueble hasta un celular. He investigado muchas áreas, he aprendido a observar a las personas y darle las soluciones que requiere cada una. Concepción es una ciudad en crecimiento donde basta con mirar alrededor para darse cuenta de que existe un sinfín de cosas por hacer y mejorar”.
¿Por qué elegiste el rubro gastronómico?
El rubro gastronómico es conceptualmente algo extraordinario. Siempre encontré interesante todos los actores que son partícipes de una receta y que, finalmente, sus aportes se convierten en un plato. Durante toda mi vida las reuniones familiares giraron en torno a la mesa y la cocina y cuando descubrí que podía sacarle partido, de inmediato busqué el parecer de la gente sobre las pastas hechas por mi tía Ximena y mi abuela. La cocina italiana en Concepción está en pañales, yo siento que con algo tengo que aportar para que la gente conozca lo lindo que es.
¿Qué dificultades has encontrado?
Muchísimas, pero es entretenido porque tienes que atreverte, resolver y muchas de las decisiones no siempre son las correctas y es ahí cuando se valoran los tropiezos. Este es un rubro nuevo para mí, donde técnicamente no sé mucho y con el tiempo he ido aprendiendo, pero no ha sido fácil. El emprendimiento es difícil y de una gran responsabilidad.
¿Cómo has superado las dificultades?
Creo que lo esencial ha sido el esfuerzo, la paciencia, la capacidad de poder levantarme de cada error que he cometido y, por supuesto, el apoyo incondicional de mi polola y mi familia.
EXPERIENCIA CULINARIA
Pastas Benedetti, ¿en qué se diferencia de la competencia?
Mi negocio es único. Apuesta a la diferencia no solo por la calidad de los productos, sino que en toda su cadena de valor. Yo entrego un producto que es más que una pasta, es la experiencia de disfrutar un momento junto a quienes quieres. Dentro de mi línea de negocios, consideramos la sostenibilidad como un valor importante; nuestro trabajo lo hacemos con mano de obra local, apoyamos el comercio justo, fomentamos los productos locales y cuidamos del medio ambiente. Además, queremos enseñar a preparar las pastas Benedetti a pequeños grupos, y también realizar tallarinatas.
¿Quiénes te han acompañado en este emprendimiento?
Este proyecto lo fundamos Ximena Benedetti y yo. Luego, se integró mi hermano Cristián Benedetti y, últimamente, Roberto Carrera y Myrtha Gutiérrez. Gracias a ellos, el negocio creció para levantar el restaurante boutique. Para postular a fondos, me ayudó la empresa Austral Solutions.
NUEVA ESCUELA
¿Cómo definirías tu visión de los negocios?
Mi visión de los negocios es lo que llamo “la nueva escuela”, desde la sostenibilidad. Una palabra que está muy de moda y manoseada, y muchas veces mal utilizada, pero para desarrollar una compañía donde todos los engranajes funcionen correctamente, se debe considerar siempre los factores económicos, sociales y ambientales. Es así como podemos lograr que esto se mantenga en el tiempo y sea capaz de crecer.
¿Qué esperas del futuro para Pastas Benedetti?
Quiero potenciar la gastronomía italiana desde Concepción a otras regiones, armar un clúster donde nos agrupemos todos los que nos desempeñamos en la comida italiana, para así ir mejorando la calidad y todo lo anexo, servicio al cliente, experiencia y cultura gastronómica. Tengo la idea de juntar un gran grupo de pasteros, como funciona en Argentina. Considero que la asociatividad de las empresas es fundamental para desarrollar un polo gastronómico y turístico.
“Tengo la fábrica en un lugar lindo y acogedor; ahora estamos en plena habilitación de nuestro pequeño restaurante boutique en Andalué, donde están enfocadas todas mis energías, pero sin dejar de lado el sueño de tener un gran restaurante boutique en Concepción y en otras regiones para mostrar la cultura italiana. Hago lo que me hace feliz. Diseño un modelo en el que aplico todo lo que he aprendido durante estos años: diseño, arquitectura, marketing y negocios”.
“Nuestro trabajo lo hacemos con mano de obra local, apoyamos el comercio justo, fomentamos los productos locales y cuidamos del medio ambiente”.