Elegimos un tema de actualidad: el fútbol. El mundo vive la fiebre mundialera. En Brasil se desarrolla, por estos días, una de las mayores competencias deportivas: El Campeonato Mundial de Fútbol, versión 2014. Sabella falleció hace ya casi veinticinco años. Sin embargo, revisamos sus escritos y he aquí lo que encontramos:
Varias veces hemos afirmado que Andrés Sabella escribió sobre muchos y variados temas. Su legado está compuesto por más de una cincuentena de libros. Pero nuestra principal fuente lo constituyen sus LINTERNAS DE PAPEL, columnas escritas en El Mercurio de Antofagasta durante veintitrés años en forma ininterrumpida, una verdadera historia de nuestra ciudad, sus personajes, lugares, con historias cotidianas y curiosas de todo el mundo.
Durante este Campeonato, la pelota de fútbol ganará, sin disputa, el rango de reina de todas las devociones. En nuestro mundo, la pelota de fútbol posee el valor de una reina cuyos vuelos y sorpresas la elevan por encima de autoridades y fronteras.
Estos comentarios los hace el poeta al referirse a Antofagasta, en su calidad de sub sede del IV Campeonato Juvenil de Fútbol, realizado en nuestro país en 1987. Aun así, las palabras de Sabella son perfectamente vigentes con lo que ocurre en Brasil. Pero sigamos:
El fútbol enardece a los hombres de estos años, comprometiéndolos más con el movimiento de sus clubes, en la tabla de posiciones, que con el devenir político y social de sus países.
Han pasado los años, estamos en pleno siglo XXI y estas opiniones son aplicables a la actualidad. Más aún, Andrés cita a un destacado poeta futurista peruano, fallecido en 1925, quien también se refirió al fútbol y sus características.
“Juan Parra del Riego enuncia cualidades sobresalientes para el futbolista, llamándolo: ‘ágil, fino, alado, eléctrico, repentino, delicado, fulminante’. Y, luego, describe el juego en su momento culminante, cuando ‘la pelota hierve en ruido seco y sordo de metralla’ y, en la ansiedad del estadio, el jugador, como un cálido balazo, se lleva la pelota hasta la red, encendiendo a las muchedumbres en éxtasis de gol’. Y luego agrega: ´Y guardadme ahora un secreto que os revelo, yo no sé si por encargo de Rubén o de Perrault, que la Luna es la pelota de futbol que está en el cielo para ese otro futbolista de colores que en las tardes es el Sol”
Y, por supuesto, Sabella nos entrega su mensaje de respeto, altruismo y generosidad, muy propio de su obra, que siempre busca enaltecer al ser humano, diciendo:
Este campeonato es un evento en que lo importante no serán, solamente, los goles de victoria, sino el crecimiento del respeto que nos debemos los pueblos y el anudamiento de sincera hermandad que debe constituir la primera vibración de todos ellos.
En marzo de 1983, en otra LINTERNA, el vate pregunta y comenta:
¿Hasta dónde puede conducirnos la ambición de goles en esta época del reinado del fútbol? Un equipo no satisfecho ni con la capacidad de su entrenador, ni con la palabra entusiasta empeñada por sus jugadores para conquistar victorias, ha recurrido a la Astrología para verificar cuáles son los “días propicios” de cada jugador y para hacerlos jugar, sólo entonces, en provecho de sus colores. El azar de la pelota de fútbol preocupa a tal punto, que el Cielo ha sido incorporado a una institución para que sea un “hincha” más y ¡más efectivo!”.
Y, por último, Andrés Sabella Gálvez, con la magia de su dotada pluma, reafirma sus esperanzas y sus anhelos de un mundo pleno de sabiduría:
“La palabra “gol” es tan mágica, que hasta tiene una pelota en esa “o” que la anima: ¡que los goles de esta fiesta futbolera favorezcan a la paz!”.
Reafirmo lo dicho. El escritor tiene comentarios, absolutamente vigentes, para todos los temas, incluso aplicables al Campeonato Mundial de Fútbol Brasil 2014. ¿No les parece?