Su nombre significa “cinco cerros” en mapuche y su historia data de 1876, cuando se descubrieron sus aguas termales que llegan desde la montaña a veinte grados Celsius. Y las que según cuenta la historia “tendrían tremendos poderes curativos”. Interno en la precordillera maulina, la que posee un entorno frondoso de flora y abundante fauna, se encuentra este complejo dedicado a la sanación y al relax.
Para llegar es necesario pasar por la ciudad de Linares que está a dieciséis kilómetros del lugar, y aquí tomar el camino hacia el lago Colbún —está todo perfectamente señalizado y el camino pavimentado—. A poco más de dos horas de Rancagua, se encuentra este complejo acogedor y con tremendas instalaciones, preparado para recibir hasta quinientas personas. Posee un hotel con ciento setenta y dos habitaciones, dos spas, dos piscinas temperadas (una al aire libre), restaurante, bar, y entretenidos tours que contemplan cabalgatas y trekking por la zona.
Lo primero que llama la atención al entrar al hotel, es su amplio hall de acceso que posee diversos muebles antiguos y un piano de cola al centro. Luego dimos una vuelta por las habitaciones, las que están divididas en diez pabellones, siete llamados ejecutivos, que tienen tina de hidromasajes y salida y vista a patios interiores, y tres intermedias, que poseen bañera normal y no incluyen esa vista privilegiada, pero las mismas comodidades del resto. Por otro lado, posee salas de reuniones y amplios estacionamientos.
AGUAS CURATIVAS
En las murallas de la recepción, habitaciones y algunos pasillos, se encuentra la copia del decreto Número 2249, del quince de septiembre de 1995, firmado por el Presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle, que certifica que las aguas minerales de este lugar provienen de una fuente curativa.
El atractivo de Quinamávida viene de tres puntos de origen denominados: “El Peñasco”, “Vichy” y “El Olvido”, los que en conjunto permiten que los visitantes recarguen fuerzas y alivien el reumatismo, la artritis, la bronquitis, el asma, la sinusitis, la cistitis, enfermedades renales, del estómago y de la piel.
EL RELAJO
Las Termas de Quinamávida poseen dos spas: Spa Antiguo, el que está abierto a todo público —visitantes y pasajeros hospedados— y el Spa Garden, construido hace dos años y destinado solo para quienes alojan en el hotel.
Ambos cuentan con una infinidad de tratamientos de relajación, belleza y alternativas que permiten recobrar el equilibrio del cuerpo. Entre las terapias que se realizan están las con arcilla, que incluyen la exfoliación corporal, o las máscaras faciales con miel, polen o zumo, que dejan la piel tersa y suave. Dentro de las más novedosas se encuentran las realizadas con chocolate y con vino. Hay mascarillas faciales, exfoliación corporal, cataplasmas —tratamiento tópico de consistencia blanda, que suele utilizarse como calmante o anti inflamatorio—, los que se mezclan con luz infrarroja para obtener mejores resultados. Además, están los saunas, los baños turcos, la masoterapia, y las piscinas temperadas, cuyas aguas llegan, generalmente, a los treinta y ocho grados Celsius.
En el Spa Antiguo se ofrecen los tradicionales baños de barro y terapias con agua como los hidromasajes, tinas de hierbas o de agua termal y los baños de cajón. El baño de cajón es una especie de baño turco, pero solo para el cuerpo, por lo que la persona queda sentada dentro de una caja de madera, con su cabeza afuera y con la posibilidad de regular la cantidad de vapor. En Spa Garden se realizan tratamientos cosmetológicos, entre los que destacan todos los tipos de limpiezas faciales, yesoterapia y velo de colágeno.
Para los niños está “Quinaventura”, existe también un servicio de guardería, y para los grandes, además de las terapias, se organizan diversas actividades nocturnas como bingos o karaokes. De día: clases de baile, hidrogimnasia, clases de baile, entre muchos otros… Un panorama ¡definitivamente inolvidable!
Las aguas termales de Quinamávida, permiten que los visitantes recarguen fuerzas y alivien el reumatismo, la artritis, la bronquitis, el asma, la sinusitis, la cistitis, enfermedades renales, del estómago y de la piel.