Buen ojo al momento de reconocer oportunidades y una visión positiva del riesgo son, sin lugar a dudas, las características que más llaman la atención de la trayectoria profesional de Fernanda Vicente (periodista y empresaria). Amante del emprendimiento innovador y de iniciativas que buscan transformar la vida de las personas, Fernanda sabe que la clave para concretar buenas ideas está en atreverse y hacerlo sin miedo a equivocarse. “La innovación tiene que ver con crear ese futuro que queremos, pues éste no nos va a caer encima, sin nosotros haberlo buscado”.
Esta convicción de que uno forja su propio destino, es la que la llevó a tomar decisiones que luego serían claves para su posterior carrera profesional. Primero decidió abandonar las leyes y embarcarse en el periodismo y luego partió a Estados Unidos y optó por un postgrado en Marketing, que fue lo que finalmente le abrió las puertas al mundo de los negocios. “Después de estudiar fuera, me animé junto a mi suegra, Macarena Rivera, que es una tremenda emprendedora, a traer la representación de la marca BCBG a Chile, lo que me permitió viajar y conocer el negocio de la moda por dentro. Eso me ayudó a desarrollarme en el área del emprendimiento y después, ya instalada en Chile, puse con una amiga una agencia de venta de arte que llamamos Delart”.
¿Qué rescatas de tu experiencia viviendo fuera de Chile?
La posibilidad de comenzar desde cero, de resetearse completamente y de poder hacer lo que uno quiere realmente. Eso me parece alucinante. Después de Estados Unidos, estuvimos en Australia y ahí tuve la posibilidad de trabajar en una bodega, con overol igual que un obrero más. Fue una experiencia genial y en lo personal, hice amigos que probablemente no habría conocido en otras circunstancias.
APASIONADA POR CREAR
Fernanda cuenta que en una oportunidad, mientras estudiaba periodismo, una adivina le dijo que la veía involucrada en temas diversos, pero ninguno relacionado con el periodismo tradicional. “En ese momento obviamente no le creí, no veía otra posibilidad que no fuera trabajar en un medio de comunicación”. Y si bien se desempeñó en medios tradicionales como Caras, Cosas y Elle, sus ganas de explorar nuevas áreas la llevaron a fundar Viral, su propia editorial de contenidos estratégicos. “Con Viral reafirmé que uno realmente puede hacer lo que se proponga”. Frase que Fernanda lleva grabada a fuego y que le permitió, un año después, concretar uno de sus sueños pendientes, ser dueña de un café de barrio. Así nació Amélie, pequeño restaurante que tuvo vida por tres años y que bautizó en honor a su abuela y el recuerdo de los exquisitos queques y galletas que preparaba.
Su convicción de que los proyectos que emprenda, además de innovadores deben contribuir a las comunidades en que se desarrollan, la llevó a involucrarse en el ámbito de la educación. Nace así 101 Monkeys y Kodea.org, iniciativas que buscan ser un aporte a la calidad de la educación en sectores más desfavorecidos. “Creamos 101 Monkeys bajo la idea de crowdfunding, es decir, aquí es la comunidad la que aporta para el desarrollo de los proyectos, que en este caso escuelas rurales y sin recursos requieren. En estos momentos tenemos cuatro proyectos en carpeta, listos para desarrollar, como por ejemplo un huerto en una escuela en Matanzas. Kodea.org también va en esa dirección, aquí el objetivo es capacitar a niñas de colegios de escasos recursos en informática. De aquí a un corto tiempo va a haber un déficit enorme de informáticos, por lo tanto se trata de un trabajo que, además de bien remunerado, te permite realizarlo desde tu casa. Y ¿por qué capacitar sólo a niñas? Básicamente por el hecho comprobado de que cuando una mujer surge, con ella surge toda una familia y, por ende, una comunidad completa”.
INNOVACIÓN CON SELLO PREMIUM
Como si los proyectos anteriores no fueran suficientes, sus ideales le hicieron cruzar fronteras. Es así como, el 2012, Fernanda crea Inittia, vitrina que da a conocer y conecta proyectos latinoamericanos que generen impacto. El objetivo es apoyar aquellas ideas innovadoras que buscan producir un cambio en las comunidades en las que se desarrollan.
¿Cuál es el espíritu que envuelve a Inittia?
La motivación de Inittia es transformar la Innovación Made in Chile en un producto premium a nivel global. Este año estamos lanzando el Programa Inittia, para entregarles a los desarrolladores de I+D las herramientas para llegar al mercado global; también el PIN (Portafolio de Innovación Nacional) que es como un hall de la fama de los proyectos innovadores de alto impacto creados en Chile. Además, en alianza con Pro Corp, lanzamos en marzo ID4, agencia que enseña a las pymes y startups a generar modelos de negocios innovadores y exitosos, a través del desarrollo de una identidad fuerte.
Sin duda, su experiencia como directora y vicepresidenta de Asech le ha permitido tener una idea bastante acabada acerca de la realidad del emprendimiento en Chile y en qué condiciones se desarrolla. “Siento que hay un cambio de mentalidad importante. Definitivamente hay más personas atreviéndose a hacer cosas, pero también hay personas dispuestas a financiar proyectos nuevos. Además ahora es más fácil equivocarse y poder empezar de nuevo. Antes para una empresa quebrar era un proceso largo y doloroso, ahora es mucho más rápido. Emprender, fallar y volver a emprender es mucho más sencillo”.
¿El financiamiento sigue siendo la gran piedra de tope para emprender?
Las empresas hoy parten prácticamente sin nada. La tecnología te da la posibilidad de empezar casi con cero peso, porque si tienes la opción de dar a conocer tu idea, de comunicarla al mundo, tienes una gran parte del trabajo hecho. Además hay medios de financiamiento que son poco conocidos y que pueden ser muy útiles para jóvenes que están comenzando. Por ejemplo, actualmente en Chile existe Cumplo que permite a personas que tienen una idea desarrollarla a través del financiamiento de otros. Es la lógica del ganar-ganar, porque puedo conseguir un préstamo a una tasa mucho más baja que en un banco y, por otro lado, el financista va a obtener una ganancia mayor que si solo deja su dinero en una cuenta de ahorros.
VENTAJAS COMPETITIVAS DE LA MUJER
En abril del año pasado, Fernanda tuvo la posibilidad de participar de un viaje a Sillicon Valley con un grupo de dieciocho chilenas. En ese momento se dio cuenta del potencial del mercado nacional, que se extendió de diecisiete a doscientos millones de clientes, gracias a los países de la Alianza del Pacífico.
Así, en septiembre del 2013, junto a otras ocho mujeres empresarias y profesionales, fundan Mujeres del Pacífico, organización que actualmente se concreta en tres proyectos fundamentales: Desarrollo de una plataforma de comercio con los países de la Alianza del Pacífico; el I+M Lab de Innovación, que permite a las mujeres por primera vez sentarse a hablar de innovación y las Misiones de Apertura de Ecosistemas de Innovación, las cuales se concretizan en viajes a diferentes países como Estados Unidos, China, Australia, etc. “En abril de este año fuimos a Brasil y fue una experiencia increíble, porque tuvimos absolutamente todas las facilidades, tanto del gobierno como del empresariado de ese país, para conocer nuestra China latinoamericana por dentro”.
¿Ser mujer es una ventaja a la hora de innovar?
Absolutamente, nosotros vemos el emprendimiento y la innovación como una gran herramienta para lograr el impulso de llegar a mercados más grandes y creemos que las mujeres tienen grandes ventajas competitivas al momento de innovar: su intuición, empatía, capacidad de leer situaciones y de difundir información, son características que nos distinguen y nos dan cierta ventaja a la hora de emprender con ideas nuevas y originales”.