Las hemorroides son dilataciones de vasos sanguíneos existentes en el canal anal. Estos están constituidos por venas, comunicaciones arterio venosas y tejido conjuntivo de sostén además de fibras musculares. Están presentes en todas las personas y participan en el drenaje e irrigación de la región anal, además de cumplir un rol en la mecánica de la defecación. Sin embargo, cuando producen síntomas, hablamos de enfermedad hemorroidal.
Si bien existen múltiples factores que predisponen a padecer de enfermedad hemorroidal, entre los más importantes están los antecedentes hereditarios, la constipación, bajo consumo de fibras, diarrea crónica, permanecer tiempo prolongado de pie o sentados, demora al defecar, embarazo, patología hepática con hipertensión portal, obesidad e hipertensión.
Los síntomas de la enfermedad hemorroidal son variados, siendo los más usuales el sangrado y el aumento de volumen anal, ambos al defecar. Otros síntomas son el prurito o comezón anal, descarga mucosa por el ano, sensación de ano húmedo y dolor (cuando presentan alguna complicación).
Si padece alguno de estos síntomas, es importante tomar medidas generales como, por ejemplo, el tratamiento de la constipación, evitar aliños y condimentos, además del consumo de alcohol, y pujar en exceso al defecar, disminuyendo el tiempo de permanencia en el baño. Asimismo, es importante realizar la limpieza anal mediante un baño o ducha de agua tibia, no traumatizar la región anal al efectuar la limpieza con papel higiénico y no reprimir el deseo de defecar.
La enfermedad hemorroidal constituye unas de las principales causas de consulta en coloproctología y quienes la padecen con mayor frecuencia son hombres y mujeres que fluctúan entre los 45 y 65 años. Un 20% a 25% de la población adulta sufre de enfermedad hemorroidal.
La enfermedad hemorroidal se clasifica en cuatro grados de acuerdo con los síntomas que producen. Grado I produce sangrado al defecar (sangre roja rutilante), Grado II además de sangrar el paciente presenta aumento de volumen anal al defecar que se reduce en forma espontánea, Grado III similar al anterior, pero requiere maniobras manuales para lograr la reducción. Finalmente, las hemorroides internas grado IV permanecen constantemente prolapsadas; si se logra reducir manualmente, el paquete hemorroidal prolapsa inmediatamente.
En aquellos casos donde la enfermedad se produce en forma leve (Grado 1 o 2), el tratamiento médico y medidas generales debieran poner fin a los síntomas producidos por las hemorroides. Sin embargo, en aquellos casos en los que existe aumento de volumen anal al defecar y se requiere de maniobras manuales para reducirlas (grado 3), o cuando se presenta un prolapso permanente que no es posible reducir con maniobras manuales (grado 4), la recomendación es la cirugía.
La esclerosis, tratamiento láser y ligadura con banda elasticada son algunas de las opciones para tratar la enfermedad hemorroidal, además de las alternativas quirúrgicas, donde destacan la hemorroidectomia convencional y la hemorroidopexia con sutura mecánica. Es importante señalar que la técnica a utilizar en cada paciente, dependerá de la sintomatología referida y de los hallazgos al examen físico.
En Clínica Ciudad del Mar realizamos ligadura con banda elasticada y las técnicas quirúrgicas convencionales y la hemorroidopexia, la cual es menos dolorosa y permite una recuperación más rápida de la cirugía. Además contamos con tecnología de punta para diagnosticar, estudiar y tratar otras patologías de la región anal como son la fisura anal aguda y crónica, los abscesos perianales y las fístulas ano perianales, las cuales también cuentan con tratamiento específico.
Finalmente, es importante tener presente que el cáncer de colon, recto y ano pueden tener síntomas similares a la enfermedad hemorroidal. Como conducta general es recomendable que todo paciente sobre cincuenta años visite al coloproctólogo para ser evaluado y realizar una colonoscopia, pues de esta manera hemos diagnosticado en forma precoz el cáncer colorrectal o pólipos de recto y colon con potencial maligno.