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EDICIÓN | Junio 2014

Rutinas de alto vuelo

Cheerleaders Scorpions La Serena
Rutinas de alto vuelo
Por tercer año consecutivo se ganaron el derecho a participar en el mundial de esta actividad deportiva realizada en abril, en Orlando, Estados Unidos. Se empaparon de positivas y gratas experiencias que fortalecieron sus ganas de seguir entrenando para ser mejores y volvieron con mayores conocimientos para transmitirlos a otros grupos de la región.

por Carolina Farías O. / fotografía Patricio Salfate T.

Con cerca de cincuenta trofeos en sus once años de trayectoria, el grupo de Cheersleaders Scorpions de La Serena, es uno de los cuatro grupos de animación que se destacan en esta región. Energía pura es lo que transmiten al verlos entrenar, pues su trabajo es arduo y se intensifica aún más, previo a las competencias nacionales o internacionales.
 
Son quince chicos y siete jovencitas que sueñan alto y que a través de su baile, formación de pirámides humanas, lanzamientos y permanente adrenalina, no dejan a nadie indiferente. Algunos con formación o conocimiento gimnástico, otros aprendices de la disciplina con talento y valentía. Juntos y guiados por su director, Marcelo Araneda, pertenecen a la categoría adulto que compite en el nivel más exigente de este deporte.
 
“En total son seis categorías. Desde el nivel uno, donde participan niños a partir de los cinco años; hasta las categorías adultas de nivel cinco y seis que se caracterizan por tener las rutinas de mayor dificultad”, comenta el entrenador.
 
DESDE LA SERENA A DISNEY
 
Cinco son las habilidades fuertes que se evalúan en las competencias, estas son: saltos, elevaciones, pirámides, lanzamientos y danza. Además, se evalúan que los movimientos sean precisos y cortos, movimientos llamados estacatos, entre los cuales están la “posición de K, posición de V, posición de L y codos sobre la mesa”, nombres que trajeron traducidos al español para enseñárselos a los más chiquititos, según explica Araneda.
 
El máximo puntaje se logra si todo el equipo hace diferentes saltos unidos, respetando una correcta elongación y postura de punta de pie y si en cada elevación o pirámide se respetan las transiciones y la exigencia de cada nivel (se sanciona cuando no se cumple el reglamento). Asimismo, deben estar correctamente ejecutados, tanto en los movimientos gimnásticos como en los de danza, donde se evalúan los motions, que son los movimientos característicos del cheersleader.
 
Todo esto debieron demostrar, en dos presentaciones, el grupo King (nivel seis) de Scorpions en el mundial de Cheersleaders que se desarrolló el pasado mes de abril en Disney, Estados Unidos. Participaron treinta y seis clubes de diversos países del mundo y Scorpions de La Serena, obtuvo el puesto número diecinueve.
 
¿Cómo fue la experiencia del viaje y su preparación?
Cuando ganamos el cupo para ir, nos enfocamos en entrenar y en buscar el financiamiento para cubrir el millón y medio que costaba el pasaje por persona. Finalmente, el CORE aprobó en marzo un apoyo de doce millones de pesos. Fue entonces cuando pudimos descansar de la preocupación por la obtención de recursos y enfocarnos en las metas netamente deportivas.
 
¿Crees que llegaron en las mejores condiciones para la competencia? 
Fue agotador el tiempo antes del viaje y estando allá se enfermaron dos competidores. 
 
De todas maneras quedamos muy conformes de clasificar en los top veinte del ranking y felices de ser el único grupo que representó a Chile en el nivel seis. Otros grupos que viajaron y se destacaron en el nivel cinco fue el equipo RudeStars de Coquimbo y UPAC de Santiago.
 
¿Qué les falta a los equipos chilenos para poder competir de igual a igual con otros países?
Falta apoyo a nuestra selección, ya que muchos de los competidores provienen de familias de esfuerzo. Durante el verano, desaparecen de los entrenamientos porque deben trabajar para juntar el dinero del viaje.
 
Antes entrenaban en el gimnasio del Cendyr, hoy están arrendando un galpón en Ceres, ¿por qué ese cambio?
Con el auge de esta actividad nosotros empezamos a soñar con tener nuestra propia implementación, porque necesariamente eso repercutiría en el rendimiento deportivo. Y en la búsqueda de esos recursos, a través de proyectos, generamos ahorros y pudimos lograr la compra de un tapete que vale cerca de veinte millones de pesos, que es lo esencial en la práctica de este deporte. En el Cendyr no permitían dejar la implementación definitiva puesta en el lugar.
 
¿Y este galpón se acomoda a sus necesidades?
Pasaron diez años para, finalmente, independizarnos y “aperrar” con lo que fuera. Buscamos galpones por todas partes y apareció este en Ceres. La ventaja es que antes teníamos dieciséis horas a la semana para distribuir con todas las categorías y ahora tenemos todo el tiempo a nuestra disposición.
 
LOS CHEER
 
El mundo del cheer nació en EE. UU., en la década del treinta, a través del fútbol americano, donde gimnastas hombres hacían acrobacias para animar al público. Así surge el término cheerleading. Con el paso del tiempo, aparecieron las porristas como animadoras de estos eventos y comenzó a popularizarse hasta hacerse mundialmente conocido. A Chile esta disciplina llegó a través de una estrategia de marketing de la Coca-Cola y las llamadas “Coca-Cola Barras”.
 
Araneda explica que esta actividad aún no tenía las reglas del Cheerleading porque se mezclaba más bien con las coreografías de la aeróbica. Pero a fines de los noventa, la Coca-Cola dejó esto de lado y “vinieron los entrenadores de Estados Unidos a enseñar la disciplina; estuvieron enseñando región por región y apareció la Institución Cheer Chile, que actualmente es apoyada por la Federación Chilena de Cheer y reconocida por EE.UU. como la institución que tiene los bids (pases) para llevar gente a las competencias”.
 
¿Cómo aprendiste la técnica?
Fui gimnasta desde pequeño, desde que tengo uso de razón practiqué gimnasia olímpica en colegios y en la Escuela Chilena de Gimnasia. Cuando estaba en cuarto, participé en las Coca- Cola Barras. En esos tiempos, la competencia más fuerte era entre los colegios Gabriela Mistral, Gerónimo Rendic, International School y el Instituto Superior de Comercio.
 
¿Y cómo nace Scorpions?
Cuando se crearon las categorías All Star, para personas mayores de dieciocho años, participé en el equipo Star Dust, tiempo después nació Scorpions. Entrenábamos en el pasto… sábados y domingos, éramos súper fanáticos… pero en ese tiempo no existían las técnicas de ahora, las ideas las sacábamos de videos. El grupo se mantuvo en el tiempo y es el que, hoy, compite profesionalmente. Algunos formaron otros equipos en la región, esto se fue masificando y se generaron competencias.
 
NUEVOS TALENTOS
 
Para esta agrupación, no basta solamente destacarse en categoría adultos. Su próxima meta es fortalecer el trabajo de todos los grupos que conforman la gran familia del cheers. Incluso, en el futuro, quieren incorporar a los padres para que conozcan la disciplina que practican sus hijos. “Estamos reclutando niños y jóvenes, con el objetivo de integrarlos a las diferentes categorías para que compitan en los nacionales de noviembre próximo. Esto se hará los días sábados de diez a veinte horas, en el Scorpions All Star Gym, ubicado en el galpón de la calle Ceres, sitio 26”, cuenta Araneda.
 
¿El trabajo de entrenamiento es igual para hombres y para mujeres?
En lo deportivo, los hombres aguantan más en cuanto al trato, a las mujeres hay que mantenerlas motivadas. Ellas piensan “si los hombres pueden, nosotras también”. Incluso en ejercicios que uno pensaría que son más fáciles para los hombres por la fuerza que se requiere, ellas pueden hacerlo porque ejecutan bien la técnica.
 
¿Cómo se logra la perfección en los movimientos?
Se hace mucho trabajo de psicomotricidad, de coordinación y la técnica del mismo deporte, es decir, saber poner las manos a cierto nivel, cuidar las posturas de los hombros, las tomadas en las elevaciones y qué tipo de fuerza utilizar en cada ejercicio…
 
¿Sientes que el cheerleading es más que un deporte?
Es una disciplina que logra formar personas integrales, con habilidades que serán la clave del éxito en todo tipo de aspectos. Uno repite lo mismo en la vida diaria, diciendo por ejemplo, seré emprendedor o una persona que tira para arriba o que tengo metas. Yo invito a las personas a participar del cheer, porque se corrige la postura, la fuerza, la mecánica y la psicomotricidad. Uno ve las acrobacias y la entretención, pero detrás de tanto esfuerzo hay un crecimiento personal enorme.

 

 
“Con el auge de esta actividad nosotros empezamos a soñar con tener nuestra propia implementación, porque necesariamente eso repercutiría en el rendimiento deportivo”.

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