Tell Magazine

Entrevistas » Café con

EDICIÓN | Junio 2014

El nuevo villano de TVN

Julio Jung Duvauchelle, actor
El nuevo villano de TVN

por Maureen Berger H. / fotografía Vernon Villanueva B.

Llevar el mismo nombre de uno de los más grandes actores chilenos no es fácil, ni menos si es su hijo y se dedica a lo mismo, por eso Julio Jung Duvauchelle (35) siempre remarca sus dos apellidos y de paso demuestra el orgullo por su madre, la también actriz María Elena Duvauchelle. Tras egresar del Colegio San Agustín de Santiago, estudió un año en la Escuela de Cine de Chile, y cuando a su papá lo nombraron agregado cultural en España, aprovechó de ir a Barcelona a especializarse en post producción de imagen y sonido. Ya de vuelta en el país se vinculó a la publicidad, apareció en algunos comerciales, pero no le gustó para nada, así que ingresó a los talleres de Fernando González para formarse como director de teatro. Pero dada la sangre que corre por sus venas, terminó convirtiéndose en actor. Luego de su primer estreno teatral en la obra La Fiaca, con Fernando Kliche, vinieron las teleseries de TVN, como Socias y El amor lo manejo yo, donde interpreta a Alonso García, el villano de esta producción que está actualmente en pantalla. Es hijo único de padres separados, amante del cine, las camisas, los restaurantes y de su club de fútbol. Estuvo casado y hoy tiene una nueva pareja que es madre de dos pequeños. Conversamos un café mientras se preparaba para ser Gastón, el malvado de La Bella y La Bestia, montaje a cargo de Mall Plaza.
 
¿Qué consejos te ha dado tu papá?
Me dijo que si me quería dedicar a esto debía leer de todo, desde el diario, pasando por novelas de Corín Tellado a Roberto Bolaño y ver mucho teatro, cine y exposiciones culturales. Como actor necesitas nutrirte y saber de todo para ir formando tus personajes.
 
Sé que tienes una productora audiovisual, ¿a qué se dedican?
Con la productora Reales Vista hemos hecho algunos documentales en asociación con Arte Educa de Santiago y videos clip para Francisco González, ex Lucybell, Los Bunkers, y el DVD de Los Tres, entre otros.
 
¿Cómo ha sido tu llegada a la televisión?
Estoy feliz, primero me tocó un rol secundario en la nocturna Socias y ahora me dieron un protagónico–antagónico en El amor lo manejo yo, donde soy el rival de Jorge Zabaleta y la pareja de Mane Swett. Agradezco la confianza de TVN, al darme tan pronto una responsabilidad maravillosa en esta teleserie vespertina.
 
¿De qué manera te preparas para ser el villano?
Investigando a hartos gerentes comerciales de empresas, pues en mi rol interpreto a Alonso García, un gerente ambicioso y escalador. Mis referentes favoritos de malos son el nazi de Bastardos sin gloria de Quentin Tarantino o el mismo Hitler en La caída. Pero más allá de lo que observo o estudio en ellos, trato de darle humanidad al rol, mi personaje no puede ser malo todo el tiempo. Mi papá y mamá han coincidido en decirme que el camino es ser malo y no hacer de malo, pues si no, finalmente nadie te cree.
 
¿Además de la TV, en qué estas este año?
Mi debut como director de teatro fue con la obra El rapto del galán de teleseries, en enero del 2013, un área que no quiero abandonar. Así que continuando con ello, me embarqué en la dirección de la obra teatral Los crímenes de Monsieur Dubois, el primer asesino en serie de Chile. Actúan siete personajes, entre los que no estaré, y termina siendo una comedia de equivocaciones, pues todos son sospechosos de ser Emile Dubois. Estoy en plena etapa de conseguir fondos con privados y espero poder estrenarla el segundo semestre de este año.
 
¿Al llevar el mismo nombre de tu padre, cómo logras hacerte famoso?
Es difícil, él es un monstruo de la actuación, es marca registrada, así que en eso estoy. Acabo de terminar una temporada de la obra Yepeto —con Oscar Rodríguez como director—, en Teatro Mori, donde trabajamos juntos y fue un aprendizaje intenso. Él hace de un profesor de literatura y yo de un joven deportista, que se enfrentan por el amor de una mujer. Mi papá es exigente, me dice todo lo bueno y lo malo después de cada función y me encanta que lo haga. Yo recibo todas las indicaciones con los brazos abiertos, pues para llegar a ser como mi papá o mi mamá me faltan décadas.

 

 
“El camino es ser malo y no hacer de malo, pues si no, finalmente nadie te cree”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación6+1+8   =