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EDICIÓN | Junio 2014

Plantas in vitro

Daniela Saieg, dueña Alquimiaviva
Plantas in vitro
Esta agrónoma viñamarina, especializada en plantas medicinales y fitoterapia, hoy gerencia su propia empresa llamada Alquimiaviva, que nace con la visión de incentivar la calidad de vida, conexión con la naturaleza y, principalmente, fomentar el buen uso de las plantas con propiedades funcionales y el desarrollo de huertos urbanos.
por Maureen Berger H. fotografía Vernon Villanueva B y gentileza Daniela Saieg.
Viviendo en Brasil, Daniela Saieg se dio cuenta de que el resultado de la ecuación entre agronomía + salud era = plantas medicinales. Sus años de estudio de esta carrera, fueron decantando en un área que cautivó toda su pasión e interés y que hoy se traduce en un emprendimiento que ella llamó Alquimiaviva, con su marca Depatio.
 
“Tengo súper bonitos recuerdos de mi infancia, rodeada de tierra, árboles, perros y mis once primos. Mi abuelo compró, para sus cuatro hijas, una parcela en Reñaca, cuando no había ninguna construcción, solo pinos y mucha duna. Por años, nuestro mundo fue subirnos a los árboles y perseguir conejos, siempre inventando actividades al aire libre”, recuerda esta viñamarina de treinta y tres años. Egresó del Colegio Sagrado Corazón de Reñaca, Monjas Inglesas, y no dudó en entrar a agronomía en la Universidad Católica de Valparaíso. “Creo que mi infancia tuvo mucho que ver con la elección de mi carrera. Nunca me imaginé en una profesión urbana o que involucrara estar encerrada en una oficina, pues me encanta estar en contacto con la naturaleza a diario. No obstante, a pesar de que encuentro que la agronomía es una profesión hermosa, tuve mi crisis mientras estudiaba, sentía que algo me faltaba y que no estaba completa en el ámbito profesional. Fue así que después de titularme comencé una gran búsqueda que me llevó a las plantas medicinales, el 2007”, comenta Daniela.
 
FARMACIA VIVA EN BRASIL
 
En esta búsqueda después de titularse como agrónoma, encontró que los temas relacionados con salud y calidad de vida le interesaban muchísimo y se inscribió en talleres de terapia de flores de Bach. Tras terminar esta especialización surgió la posibilidad de irse a Brasil. “En Río de Janeiro estudié todo lo que se me pasaba por delante relacionado con este tema. Me inscribí en cursos de práctica de Proyecto Ambiental, guía turístico del Jardim Botânico Rio Janeiro, fitoterapia, aromaterapia, etnobotánica y plantas medicinales”.
 
¿Pero qué experiencia te acercó más al área de las plantas medicinales?
En Brasil me tocó trabajar mi tesis en Natividade, RJ, proyecto que consistió en seleccionar plantas medicinales para ser utilizadas, como tratamiento complementario, por pacientes portadores de VIH. Gracias a la recepción que tuvo esta iniciativa, por parte del municipio, fui invitada a ser parte de un proyecto UNESCO. A partir de sus vivencias, pude definir ciertas plantas medicinales que podrían ayudarlos —de una manera menos invasiva— a tener un mejor día a día. Desde entonces, cada vez que tomo una menta o un romero, más que ver una planta, siento la tradición, el conocimiento y, sobre todo, la noble sabiduría que representa. Así, comencé a integrar a mi vida el concepto de “farmacia viva”.
 
¿Qué pasó cuando regresaste a Chile?
Cuando llegué de Brasil, el 2008, me puse inmediatamente a hacer clases de plantas medicinales en consultorios y en forma particular. Hasta que entré a Natural Response, empresa de Quilpué dedicada a la producción de extractos vegetales provenientes del árbol de quillay, donde trabajé en el área de I+D por más de cuatro años hasta el año pasado.
 
¿Por qué decides emprender sola?
La verdad es que durante todo el 2012 la idea de independizarme corría por mi cabeza. Para muchos, el hecho que renunciara a mi trabajo estable era descabellado, porque no tenía nada seguro. Pero, para mí —en ese momento— prevaleció la intuición y la confianza. Creo que, de alguna manera, el universo se sincroniza y la vida fluye en favor de nuestras decisiones. Depatio nace de esa sincronización. Hoy siento que estoy armando mi propia carrera profesional, en relación con mi forma de ser, visión e intereses.
 
IN VITRO
 
Daniela se puso las pilas, se asoció con su padre, como capitalista, y hace un año puso en marcha su emprendimiento. “Alquimiaviva nace con la visión de incentivar la calidad de vida, conexión con la naturaleza y, principalmente, fomentar el buen uso de las plantas con propiedades funcionales y el desarrollo de huertos urbanos”, expresa la agrónoma.
 
Su empresa Alquimiaviva lanzó, en diciembre pasado, su primera marca Depatio: “el foco principal son los jóvenes, pues se liga a conceptos de innovación, ciencia, educación, decoración, entretenimiento y una cuota de locura. Es un producto único en nuestro país y Sudamérica. Utilizo una técnica donde las especies con propiedades funcionales como la menta, la melisa, el orégano, la stevia, entre otras, pueden crecer herméticamente sin la necesidad de agua, por lo que es un innovador elemento de decoración interior. A su vez, cuando se opta por sacarlas de su frasco, crecen en condiciones ambientales normales, fomentando así el desarrollo de huertos urbanos de auto consumo”, dice.
 
¿Por qué escoges la técnica in vitro?
Ocurre que la técnica de propagación in vitro, con la cual se desarrollan nuestras plantas, se utiliza en la agronomía desde hace décadas. Lo que hicimos fue agregarle un valor a esta técnica e introducirnos en el rubro de la “decoración funcional”. Para propagar plantas existen dos formas: semillas y propagación vegetativa o micro propagación. Nuestros productos se realizan a través de la micro propagación, donde a partir de un tejido de hoja o tallo muy pequeño se crea una nueva planta. Esta técnica se utiliza en la agronomía para desarrollar plantas frutales como paltos o cerezos, generar plantas medicinales a través de ello es poco común, lo que hace el proyecto aún más innovador.
 
¿Qué son los huertos decorativos in vitro?
Son una especie de mini invernaderos de vidrio, donde las plantas son cultivadas sobre un sustrato transparente que las nutre e hidrata. Estas plantas, que además de decorativas son funcionales por sus características organolépticas y propiedades medicinales, no requieren agua, fertilizantes, ni más oxígeno que el que producen a través de la fotosíntesis. El tamaño de las plantas es de uno a quince centímetros de alto y pueden crecer y desarrollarse bajo esta condición de dos a seis meses aproximadamente, dependiendo del porte del envase de vidrio que las contiene. Una vez que la planta ocupa
casi en su totalidad el espacio del frasco y ha consumido en gran parte el gel que la sustenta, es momento de trasplantarla y convertirla en un mini huerto urbano de autoconsumo.
 
Ahí la tarea se la pasas al cliente…
Sí, con el objetivo de incentivar el trasplante, los kit Depatio vienen con todo lo necesario para hacerlo: pinzas, tierra, maceta biodegradable y un folleto instructivo con los cuidados y requerimientos de las plantas. El trasplante es una etapa esencial, permite aprovechar las propiedades funcionales de las plantas, conectarse con sus requerimientos y cuidados, junto con fortalecer el vínculo con las plantas y la naturaleza en general.
 
Depatio cuenta con cinco kit de productos. El gourmet está compuesto por albahaca, orégano y stevia, donde mediante el auto cultivo y auto consumo de estas plantas, se busca promover una alimentación saludable. El medicinal, integrado por menta, melisa y poleo. La funcionalidad de estas plantas está enfocada en mejorar la calidad de vida de las personas y reducir los síntomas ocasionados por el estrés. El de accesorios, en tres formatos originales (tubo, corazón y gota) con una menta en su interior, que se puede llevar a todos lados. El deco, compuesto por plantas funcionales y ornamentales (melisa, crisantemo, menta y suculenta) y busca reforzar la conexión con la naturaleza y el respeto por el medio ambiente. Y el kit de niños con tomate y girasol, cumple el propósito de educar y generar un vínculo con las plantas.
 
“Además, tengo un producto único para las empresas. Consiste en un frasco de forma tubular, con plantas de melisa y menta en su interior. Este es desarrollado utilizando la misma técnica que todos los productos de Depatio, con la diferencia que va sobre un soporte de madera con el logotipo impreso, entrando en la categoría de regalo corporativo”, agrega Daniela, quien explica que las compras se realizan a través de su sitio www.tiendadepatio.cl y se despachan a lo largo de todo Chile.
 
¿Por qué la marca Depatio?
Depatio es un juego de palabras que refleja perfecto lo que son los productos. Si te cuentan que una planta está creciendo en un frasco, que no necesita agua y que además cuando esta plantita, de no más de ocho centímetros, esté lista para enfrentar el mundo exterior, tienes que enseñarle a respirar para que se aclimate y pueda crecer feliz en tu balcón, es para pensar que es una locura ¿o no?; es totalmente ¡depatio!

 

 
“con el objetivo de incentivar el trasplante, los kit Depatio vienen con todo lo necesario: pinzas, tierra, maceta biodegradable y un folleto instructivo con los cuidados y requerimientos de las plantas”.

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