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EDICIÓN | Junio 2014

Orfeo, de Gustave Moreau

Descubriendo las obras del museo, ORFEO, DE GUSTAVE MOREAU Macarena Ruiz Balart, Directora Ejecutiva, Museo Artequin Viña del Mar, Magíster en Artes, mención Historia y Teoría del Arte, Universidad de Chile. Doctora en Humanidades (c), Universidad Carlos III, Madrid.
Orfeo, de Gustave Moreau
GUSTAVE MOREAU
 
Artista francés, que pintaba temas relativos a la historia, la mitología o la religión, recreando atmósferas exóticas, dramáticas e inquietantes. Su influencia por el Renacimiento era evidente, pues le fascinaban los temas de la mitología clásica.
 
Su vida fue solitaria, hasta que a los sesenta y seis años lo nombran profesor de pintura de la Escuela de Bellas Artes de París, donde conoce a muchos pintores, siendo estimado por artistas como Matisse. Una de las obsesiones de Moreau era la fama póstuma y por esto legó su extraordinario taller y las obras que contenía al Estado francés.
 
Luego de su muerte, su obra fue olvidada por largos años, hasta que los surrealistas comenzaron a interesarse por la complejidad de sus composiciones.
 
LA TRAGEDIA DE ORFEO
 
Desde el Renacimiento en adelante, los artistas retomaron ciertos elementos de la época clásica, como es el caso de esta obra. En ella se representa a una joven que sostiene entre sus brazos una cabeza, la que pertenece a Orfeo.
 
El mito dice que Orfeo cantaba y tocaba música de manera extraordinaria, conmoviendo a las personas y a la naturaleza. A la vuelta del viaje de los Argonautas, Orfeo regresó a Tracia, donde se enamoró de Eurídice, una ninfa. Pero una serpiente venenosa mordió a Eurídice en el talón, quien murió dejando a Orfeo desconsolado, quien baja en dos ocasiones al mundo de los muertos para pedir al dios del inframundo que le devolviese a Eurídice, sin conseguirlo.
 
Moreau pinta una escena posterior a la muerte de Orfeo, en donde una joven mujer, de vestimentas orientales, toma entre sus brazos la cabeza del poeta, la que se encuentra apoyada sobre su lira. De estructura clásica, ambos rostros se asemejan y permanecen con los ojos cerrados. En esta obra observamos la necesidad del pintor de crear espacios fantásticos, donde se representan temas simbólicos y aparecen atmósferas ambiguas y encantadoras.
 
CON LOS NIÑOS PODEMOS CONVERSAR SOBRE MITOS Y LEYENDAS
 
Podemos comenzar preguntándoles a los niños ¿conocen algún mito o leyenda? ¿Cuál? ¿Para qué creen que sirven? Podemos contarles mitos y leyendas que conozcamos, ojalá uno clásico, otro chilote (podría ser el de Icaro y Dédalo, el del Trauco y la llorona) y, por último, uno actual. Para terminar la actividad, podemos ayudar a los niños a crear su propio mito, el que puede tomar como base la creación del sol, la lluvia o el mar.
 
DATO INTERNACIONAL
 
Es mágico conocer los espacios en donde en otros tiempos habitaron las personas que admiramos, como es el caso de las casas de Pablo Neruda, la de Edgar Allan Poe o la de Frida Kahlo.
 
Estos espacios nos invitan a viajar a otros tiempos, donde nos conectamos con la vida rutinaria del artista, donde cocinó, durmió y creó parte de su obra.
 
Gustave Moreau decide crear un museo sobre su obra en la casa-taller que habitó durante su vida. Antes de su muerte, recolectó objetos que para él eran importantes, además de sus dibujos y cuadros para que fuesen expuestos en la casa de la calle Rochefoucauld.
 
Ubicado en París, el Museo Nacional Gustave Moreau se encuentra en remodelación desde mediados del 2013 y aunque algunos espacios ya pueden visitarse, la planta baja del edificio todavía está en remodelación. No dejen de conocerlo.

 

 

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