Tell Magazine

Columnas » Presta Oído

EDICIÓN | Junio 2014

El martillo de los dioses

Por Marcelo Contreras
El martillo de los dioses
La historia cuenta que miraba unas fotos suyas tocando en vivo y no le convencían. Jimmy Page, el guitarrista, productor y motor de Led Zeppelin, buscaba algo en las imágenes. Cuando le preguntaron qué, habló de un fulgor especial, “el martillo de los dioses”, una frase efectista, sin embargo, voluptuosa y seductora, tal como era la música del grupo británico más influyente del rock en la década del sesenta. Este mes comienza otro capítulo de una discografía de nueve álbumes capitales del género, lanzados entre 1969 y 1979, listado que cada cierto tiempo se reedita acorde la tecnología permite mejoras en el sonido, acompañadas de descubrimientos relativos, canciones descartadas o bocetos que en su momento no tuvieron cabida por razones de calidad.
 
En este episodio, Jimmy Page, ungido como el curador universal del catálogo del conjunto, se encarga de la remasterización de los tres primeros álbumes, que solo llevan el nombre de la banda, rotulados I, II y III. Entre el material extra se cuenta una actuación en París, en 1969, consagrada al material debut, más los adelantos de Heartbreaker y Moby Dick, incluidas ese mismo año en Led Zeppelin II. Los otros discos, verdaderas biblias del rock duro capaz de desdoblarse en sonoridades acústicas, son acompañados de tomas alternativas y canciones inéditas como La la y Jennings farm blues, que en rigor es la versión eléctrica de la folclórica Bron-Yr-Aur Stomp (de Led Zep III).
 
Con el cantante Robert Plant declarando tajante su desinterés en una reunión de la banda, Led Zeppelin seguirá avanzando sobre sus álbumes y desempolvando piezas perdidas. Es la arqueología, el consuelo que queda, cuando los talentos se rehúsan a seguir.
 

Otras Columnas

» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación5+9+3   =