Tell Magazine

Reportaje » Fotoreportaje

EDICIÓN | Marzo 2011

De vuelta al colegio

El primer día de clases
De vuelta al colegio

Para la gran mayoría, marzo es una especie de aterrizaje forzoso, donde la ausencia de horarios y obligaciones del verano, da paso a la rutina y a los deberes. En este estado de “limbo” tras las vacaciones resulta difícil retomar el ritmo de los estudios. De un día para otro, el traje de baño se transforma en uniforme y los bolsos de viaje, en mochilas llenas de cuadernos. Para que la vuelta a clases sea más relajada, algunos consejos que nunca están de más.

Por Macarena Ríos R.

La vida en vacaciones es un agrado, qué duda cabe. Y para poder disfrutarlas en toda su dimensión, quienes tienen niños -y adolescentes- aprenden a distender desde los horarios hasta los permisos. Las rutinas habituales se van a la punta del cerro y todo es un relajo. La hora para dormir se alarga y los papás se vuelven un poco más permisivos. El tema es cuando volvemos y debemos retomar los hábitos que dejamos atrás. Sobre todo para los niños en etapa escolar.

Cambiar el distendido horario veraniego por la rutina no es fácil. La alarma del despertador nos recuerda las clases, los trabajos para la casa y las tardes de estudio. Por lo mismo, los expertos aconsejan que este paso se dé lentamente, con el tiempo que se requiere y con la mejor de las disposiciones para evitar malas caras y el estrés que lo caracteriza. "Marzo es un mes difícil, tanto para nosotros con todas las responsabilidades económicas que implica, como para nuestros niños que retoman su vida escolar de un día para otro. Por eso, tenemos que tratar de no trasmitirles nuestras inseguridades, ni ansiedades", comenta la psicopedagoga Fernanda Nieny.

Para la profesional, la clave es hacer del entrar a clases, un proceso entretenido. "Es tremendamente motivador para los niños cuando se les da la oportunidad de elegir sus útiles escolares, especialmente la mochila, la lonchera, los cuadernos y los lápices. Así estarán ansiosos por entrar y estrenar todas sus cosas". Paula Quezada, sicóloga infanto-juvenil, concuerda. "El que la mamá permita que los niños ayuden a marcar sus útiles y cuadernos se transforma en una excelente estrategia que permite anticipar y motivar el retorno al colegio".

Otra sugerencia para los papás, que ayuda a que el proceso sea lo más agradable y paulatino posible, es señalar todos los aspectos positivos que implica la vuelta a clases: que serán un año más grandes, que se van a reencontrar con sus compañeros de curso o que conocerán a nuevos amigos. "También pueden recordar, con la ayuda de fotos, momentos divertidos y especiales, como paseos y cumpleaños".

<br class="spacer_" />

<strong>MARZO EN EL HORIZONTE</strong>

Marzo se hace cuesta arriba al comenzar las clases. Dicen que es el mes más difícil del período escolar, sobre todo porque los casi tres meses de descanso tienen un efecto importante en el rendimiento de los alumnos. Muchos llegan en blanco y comienza el obligado período de nivelación, especialmente en las áreas menos ejercitadas durante el verano, como las matemáticas.

Más allá de las notas, los colegios se abocan a nivelar contenidos, a repasar lo que se vio durante el año anterior. Para Claudia Canto, sicóloga educacional con experiencia en orientación escolar, las evaluaciones son clave durante las primeras semanas. "Tenemos muy claro que en marzo existe un periodo de adaptación y de recordación en cuanto a normas de convivencia y hábitos de estudio. Los colegios están conscientes de los meses de relajo que quedaron atrás y tratan, en lo posible, de que durante este primer mes los alumnos se adapten nuevamente al sistema de clases". Una especie de marcha blanca en donde hay espacio para integrar a los nuevos alumnos y formar equipos de trabajo.

El que alumnos europeos tengan menos vacaciones en la época estival (los alumnos finlandeses paran diez semanas en verano, los británicos y alemanes sólo seis) tiene que ver con la realidad país de cada cual. Los chilenos de colegios con jornada completa tienen catorce semanas de vacaciones en el período estival. Estudios internacionales han concluido que la pérdida del verano equivale a faltar un mes a clases, en todas las áreas académicas, y que es transversal a todas las edades de los niños. "Más allá de la cantidad de vacaciones, hay que entender que el año escolar en nuestro país es tremendamente exigente. El nivel de competitividad entre los colegios es enorme y hay mucho nivel de estrés y agotamiento entre los estudiantes. Lo anterior creo que tiene que ver con el ritmo agotador de vida que estamos llevando como sociedad. En mi época era muy raro ver alguna licencia por estrés o depresión en enseñanza media".

Para que marzo sea bienvenido en las filas adolescentes, la profesional da algunas sugerencias como ayudar a formar hábitos de estudios, fomentar la comunicación, controlar las horas de televisión y chat por las noches y realizar actividades en familia. "Vivimos en una sociedad permisiva, donde mucha gente opta porque sus hijos sean felices. Su nivel de exigencia es casi nulo y sin querer forman niños y adolescentes muy poco tolerantes la frustración".

<br class="spacer_" />

<strong>¿QUÉ PASA CON MEDIA?</strong>

Para los alumnos de enseñanza media, el volver a clases no supone períodos de adaptación, ni regalías como ocurre con los más pequeños. "A esta edad tienen más herramientas cognitivas y emocionales para adaptarse a los cambios", comenta Fernanda. "La primera semana se repasan los contenidos más importantes del año anterior y luego se entra de lleno a los  nuevos contenidos del nivel. Por lo tanto, para tener un buen año, deben estar muy receptivos y atentos desde el primer día de clases".

Entonces, ¿cómo retomar el ritmo de los estudios? Los especialistas recomiendan dividir sus tiempos de estudio y ocio desde que entran a clases. "Deben comenzar por organizarse y planificar los estudios y repasar las materias a diario, así no se verán sobrepasados por la cantidad de contenidos que van acumulando". La psicopedagoga comenta que siempre es bueno que los adolescentes identifiquen de qué forma aprenden mejor: visual, auditivo o kinestésico, "así al momento de estudiar podrán valerse de estrategias acordes a sus habilidades". Paula complementa la idea: "es ideal volver a la casa una semana antes del ingreso a clases, permitirles dormir, empatizar lo máximo posible con sus preocupaciones sin discutir, y conquistarlos con sus comidas preferidas, destacando lo grandes que están y que lo más probable es que sus compañeros también lo estén".

 

Otros Reportajes

Diversión Total
Recorriendo
Contra la Corriente
Fotoreportaje
» Ver todas los Reportajes


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación5+2+3   =