Esta nicaragüense de pelo revuelto y sonrisa franca es una de las invitadas estelares a FILZIC 2014, evento que reúne a la crema y nata de la literatura sudamericana en pleno centro de Antofagasta. Su presencia en este evento no es casual y se debe a que gracias a su mirada femenina ha seducido al mundo y ha logrado múltiples reconocimientos.
Uno de los más recientes hitos en su carrera, que la tiene muy orgullosa por estos días, es ser la primera mujer en recibir el “Premio al Mérito Literario Internacional Andrés Sabella”, que le fue entregado en la presente versión de la Feria Internacional del Libro Zicosur Antofagasta, que por cuarto año se desarrolla en la ciudad y que se extiende hasta el 4 de mayo.
“Me siento honradísima y feliz de que se me conceda el premio al mérito literario Andrés Sabella, un poeta admirable y además del signo Sagitario, como yo”, adelanta la escritora en esta entrevista, a pocos días de encontrarse con su público nortino en FILZIC.
¿Cuáles son tus expectativas en torno a su participación en FILZIC 2014?
No sé qué habré leído de niña que el nombre de Antofagasta ha estado asociado en mi mente con un sitio mágico y remoto. Que exista allí desde hace varios años una feria como FILZIC, que se perfi la como un evento que reunirá cada vez más lectores y creadores del continente, me parece importante. Creo que mover los ejes de cultura de las grandes ciudades hacia otros puntos de los países, permite el acceso a los escritores de públicos más ávidos y receptivos a la novedad de la literatura.
¿Qué opinas de este tipo de instancias que promueven la literatura, la cultura y la unión latinoamericana?
Creo que el esfuerzo por integrar diferentes culturas y sobre todo por promover la lectura, contribuye al desarrollo del espíritu humanista en los pueblos. Ese espíritu redunda en una visión más universal y en una sensibilidad estética y ética que nos ayuda a los seres humanos a enfrentar la vida y el mundo de una manera más madura, tolerante y pacífica.
¿Qué nos puedes adelantar de tu próxima novela?
El pasado 8 de marzo, una fecha muy significativa por cierto, escribí la palabra “FIN” de mi próxima novela. Se llamará Calor de luna y es una historia de amores y desamores de una mujer que decide vivir y encontrarse a sí misma en una época en que ya no se debe a su fertilidad y tiene la posibilidad de revalorarse, de gozar de un nuevo tipo de independencia e intereses y de un nuevo amor en la madurez. Es una novela atrevida. Me gusta escribir novelas que desafían tabúes. Esta es una de esas.
MUJER Y LITERATURA
La escritora se caracteriza por su buen humor y no duda en reírse de los mitos urbanos que circulan en torno a ella en su país, donde, según cuenta Belli, a falta de artistas de cine los personajes públicos son los políticos, los borrachos y los poetas.
Una de esas historias es que su frondosa caballera es una peluca para ocultar su calvicie, quizás por confusión con su prima, una artista plástica que sufre de alopecia. Otra leyenda que circula sobre ella, es que escribe desnuda, posiblemente porque quien corrió el rumor piensa que los poetas eróticos trabajan sin ropa.
A sus catorce años fue enviada a España a un internado de monjas, un lugar triste donde se entretenía leyendo. Tanto fue su interés por devorar libros que aprendió a abrir unas cerraduras para acceder a los libros que su madre le tenía prohibidos, ahí aprendió muchísimo y comenzó a forjar una visión natural de la sexualidad.
¿Cómo influyó tu formación tan estricta en tu pasión por la lectura?
Mi madre me hizo el regalo de hacerme ver la sexualidad y la naturaleza de mi cuerpo de mujer como algo hermoso y digno de celebrar. Luego viví la época de la liberación femenina. Leí a grandes mujeres como Betty Friedan, Rosario Castellanos, Germaine Greer, Erica Jong, Simone de Beauvoir, Gloria Steineman y Virginia Woolf. A tantas mujeres debo el pensar como pienso. Hay que leer sobre esta historia de nosotras. Es la única forma de entender lo que ha pasado y de transformar la manera en que nos enseñaron a pensar sobre nosotras mismas.
¿Cuál crees que es el aporte de tu poesía y narrativa?
A mí me encanta ser mujer. Me encanta el poder que como mujer tengo. Eso es lo que he querido transmitir y celebrar. Y me he dado cuenta de que es contagioso…
Tu prosa habla con naturalidad y belleza de procesos como la menopausia y la menstruación ¿Falta aprender a aceptar estos procesos y su componente cíclico?
Todavía falta, creo. Los tabúes que rodean esos procesos naturales son muy antiguos, existen desde hace miles de años y va a tomar tiempo destronarlos, pero creo que poco a poco lo estamos haciendo.
Describes a la mujer tanto como cuerpo y pensamiento ¿Consideras que una visión integral ayudaría a ganar más espacios para el género femenino?
Creo que el sometimiento de la mujer, históricamente, está indivisiblemente vinculado a su sexualidad, a su rol biológico, es decir, a su cuerpo. Liberar el cuerpo femenino de culpas, prejuicios, obligaciones y pasar a celebrarlo como lo fuerte, hermoso y fértil que es, me parece crucial en el proceso de revalorizar lo femenino y el aporte de la mujer al mundo.
GÉNEROS UNIDOS
La obra de Gioconda Belli habla de valentía y fuerza, elementos presentes en sus propias experiencias, ya que desde joven luchó por sus ideas; a los doce años enfrentó con inteligencia el temor que le causaba su padre, hombre severo y distante, a quien conquistó contándole chistes.
Tras su primera publicación en un diario de su país, escandalizó a su familia con un poema sobre la menstruación. Su esposo le dijo que él tenía que leer sus versos antes de publicarlos, a lo que ella se opuso rotundamente. No dejó de escribir, lo único que dejó fue al marido. También fue parte de la lucha política contra el régimen somocista de su país, por lo que tuvo que vivir en el exilio en México y Costa Rica.
Sus historias le enseñaron sobre su propio poder como mujer, la importancia de la igualdad de géneros, pero en alianza con los hombres y no desde la competencia.
¿Crees que una alianza entre hombres y mujeres es clave a la hora de aspirar a una sociedad mejor?
Definitivamente. Compartimos el mundo, creamos y procreamos la especie. No concibo que podamos desistir los unos de las otras, de manera que es clave para el futuro armónico de la humanidad que resolvamos los problemas de injusticia y dominio que han existido entre los géneros. Para mí es condición esencial para la felicidad futura.
En la denominada lucha de poderes entre géneros, ¿la mujer podría ganar con armas como el amor y el humor?
No veo esta lucha como un tema de poder; lo veo como una necesidad de crecer y evolucionar que tenemos tanto hombres como mujeres. Porque ese proceso debe negar concepciones atrasadas que se han arraigado por siglos y de las cuales no somos directamente responsables, hay que trabajar con humor y amor para cambiarlas. Creo que es más efectivo que solo culpar y acusar. Conste que hay que desafiar, protestar y acusar cuando sea necesario. No niego lo válido de esa parte de la lucha de la mujer, pero no hay que olvidarse del poder del amor y de la risa en el terreno de la vida cotidiana.