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EDICIÓN | Mayo 2014

Repensando la basura

Gonzalo Muñoz, fundador de Triciclos
Repensando la basura
Estuvo a un paso de titularse de agrónomo y médico veterinario, sin embargo lo suyo fue un máster en gestión medioambiental en España. Utiliza lo menos posible el auto y, en casa, está cerca de ser una familia “cero basura”. Aquí el testimonio de un emprendedor verde que practica lo que predica.

por Carolina Vodanovic G. / fotos Andrea Barceló A.

Gonzalo Muñoz está contento. Recientemente fue galardonado como el “Emprendedor Social del Año” por la Fundación Schwab del Foro Económico Mundial en conjunto con la revista Sábado de El Mercurio. Este premio distingue la gestión de emprendedores sociales que han implementado acciones sustentables trabajando en áreas como la salud, el medio ambiente, la cultura y la educación, y Gonzalo ha hecho precisamente eso. A través de su empresa Triciclos, busca que otras organizaciones mejoren su desempeño y se vuelvan más sostenibles. La idea es modificar los hábitos de consumo y que cada uno se haga cargo, entre otras cosas, de su basura.
 
La firma con presencia en Chile, Argentina y Colombia, acaba de abrir oficinas en Brasil, y fue la primera en obtener la certificación de “Empresa B” fuera de los Estados Unidos.
 
Esta certificación asegura que el negocio, más allá de velar por sus resultados financieros, contribuya a propósitos sociales y ambientales. Es así como Triciclos opera una red de cincuenta y tres puntos limpios desde Arica a Castro y es capaz de reciclar más de veinte tipos de materiales, entre otras funciones.
 
¿Cómo nació la idea?
Llevábamos tiempo conversando con dos amigos, Joaquín Arnolds y Nicolás Boetsch —ambos fallecidos— sobre el rol que le cabe a la empresa dentro de una sociedad cada vez más complicada con el cambiante escenario a nivel global; además, para las compañías cada día es más difícil convivir con sus externalidades negativas. Fue en ese contexto, y tras producirse el fallecimiento de Nico el 2008, y de lo que vino con la crisis económica ese año, que nos dijimos con Joaco que era una buena oportunidad para ver la factibilidad de desarrollar una empresa que tuviese esos principios.
 
Triciclos se creó el 2009 y el nombre viene dado porque su mayor compromiso tiene que ver con el triple resultado. Se trata de una empresa y como tal reportan sus resultados en términos económicos, pero asimismo en un balance positivo a nivel social y medioambiental. Si de cifras puras se trata, la facturación total para el 2013 alcanzó los 2,5 millones de dólares y este año esperan duplicar esa cifra.
 
¿Cómo funciona el modelo de negocios?
Como una herramienta comunicacional de las marcas y de los gobiernos hacia un cambio cultural vinculado a la sustentabilidad. Lo que nosotros hacemos es develar todo lo que hay detrás de un residuo desde el punto de vista del diseño, de los sistemas productivos, de los mecanismos de consumo y de la distribución de servicios que podrían haber sido perfeccionados, además de aquellos sistemas de disposición de desechos factibles de mejorarse. Usamos los residuos como excusa para hablar de consumo responsable y de eco-diseño.
 
¿Y en este sentido desarrollan una labor educativa?
Sí, estamos presentes en colegios, universidades, empresas y pequeñas organizaciones. La idea es capacitar a la población en reciclaje y sostenibilidad. Debo reconocer que tenemos una capacidad limitada de hacer charlas gratuitas, así que en lo que respecta a los colegios en comunas de escasos recursos, intentamos favorecer a aquellos donde, además, tengamos un punto limpio. La idea es generar una dinámica educativa no solo desde lo conceptual, sino además desde lo práctico.
 
Ya que mencionaste los puntos limpios, ¿es esa la cara más visible del proyecto?
Ahí es donde más nos conoce el ciudadano común, la persona que está más cercana a nuestra labor entiende que el impacto que genera Triciclos no solo está en los puntos de recolección selectiva, y por lo tanto en la gestión en torno a los materiales, sino que en el cambio cultural que se produce a partir del cuestionamiento de todos los pasos. Nosotros usamos todo nuestro know-how y toda nuestra capacidad de gestión de residuos y de comunicación de las marcas para generar un cambio cultural.
 
SEGREGACION VERSUS RECICLAJE
 
Cuando depositamos una botella de vidrio en una campaña de reciclaje lo que hacemos es segregar nuestra basura, no reciclarla. El reciclaje propiamente tal ocurre a nivel de una industria cuando el material usado que llega, se transforma para ser reutilizado.
 
A los chilenos se nos consultó en el último censo sobre si reciclábamos o no la basura y un 16,9% de la población respondió que sí, pero Gonzalo insiste en que la pregunta fue mal formulada. “Tiendo a pensar que lo que buscó la pregunta fue saber si la gente cree que entiende lo que es reciclaje. La pregunta bien formulada debió haber sido ¿usted separa sus residuos?, e inmediatamente seguir ¿con qué frecuencia? y ¿en cuántas categorías?, recién ahí empezaríamos a tener un dato relevante”.
 
Hablando de segregación de basura, ¿cómo operan los puntos limpios?
El ciudadano se acerca a uno de nuestros puntos limpios, segrega su basura y nosotros nos encargamos de redistribuirla a cada una de las industrias con las cuales operamos. Con esto la persona tiene la posibilidad no solo de disminuir sus residuos, sino de tener absoluta claridad de que su acción va a tener un impacto positivo en el medioambiente. Tomamos en cuenta todos los actores e instancias que han intervenido en la generación de ese residuo, por lo que podemos hacer del modelo algo virtuoso o no.
 
Gonzalo asegura que en esta cadena se encontraron con actores fundamentales, como lo son los recicladores de base (también conocidos como cartoneros), personas que hasta ahora habían desarrollado el oficio de ir recolectando materiales. “Hoy trabajamos con veinte recicladores de base y ellos son nuestros socios, nuestros partners. Hemos desarrollado un modelo virtuoso donde podemos ayudarlos a través del uso en comodato de la infraestructura y con ello pueden mejorar su nivel de ingresos, además de irse dignificando. Ellos son un monitor ambiental frente a la sociedad y con ello se genera un triple impacto”.
 
Los materiales que Triciclo recicla tienen garantizada una ruta específica. Están integrados con veinte fábricas distintas y han montado procesos industriales para facilitar esta labor. La particularidad del modelo es que garantiza que todo lo que se recibe va a la cadena de reciclaje, “una de las principales garantías la damos cuando rechazamos un material que nos traen y que no es reciclable”, asegura.
 
¿A nivel de municipalidades, se han topado con casos más exitosos que otros?
Yo creo que la comuna de La Pintana es emblemática en este sentido. Ellos se hicieron preguntas inteligentes y llegaron a la conclusión que los residuos orgánicos, contenidos en la basura, se pueden convertir en abono natural como el que usa la municipalidad para parques, jardines y canchas de fútbol. Les ha costado caro, fundamentalmente por la inversión en educación, pero pucha que hay que ser miope como autoridad para no darse cuenta de que la educación es un tremendo activo de la comuna y que vale la pena invertir en eso aunque los resultados se vean en el largo plazo.
 
ACCIONES A SEGUIR
 
Dado que el manejo de residuos es algo costoso y que está dentro de los primeros cinco gastos municipales, es indispensable que cada empresa y cada ciudadano tome conciencia del problema. “En el mundo ideal tú deberías tener la capacidad de entender que mientras más basura generas, más pagas”.
 
¿Qué se está haciendo a nivel legislativo?
Creo que es indispensable que se promulguen dos leyes, una ley que alinee el sector privado del ciudadano, esa es la ley de responsabilidad extendida al proveedor, que ya está en el parlamento, y la segunda, una ley general de residuos que cambie la forma como las municipalidades están manejando los residuos, y puedan avanzar hacia dinámicas de manejo más sustentables. Esta segunda ley resulta poco atractiva a nivel político, pues impactará a mucha gente que actualmente no paga cuota de aseo y ornato
a través de las contribuciones.
 
¿En el camino por concientizar a los distintos actores sociales sienten que han tenido buena acogida por parte de las empresas?
Sí, y el caso más claro lo constituye nuestra alianza con Sodimac. Partimos de la mano y fue tremendamente relevante la confianza que nos tuvieron porque era muy difícil de entender la propuesta de valor cuando no había nada. Hoy en día no solo disponemos de dieciséis puntos limpios en la red de Sodimac, sino que se ha producido un matching bien interesante, a nivel de negocios, que permite ir generando una oferta de sustentabilidad en cada uno de sus productos y en el modelo de servicios.
 
¿Qué proyectos importantes se vienen para el 2014?
Estamos actualmente trabajando con Wallmart, Coca-Cola, Pepsi, Nestlé y Unilever en un proyecto conjunto y estamos haciendo un trabajo precioso con la Fundación de la Familia. Ya tenemos diez puntos limpios en distintas comunidades de las más vulnerables de Chile.

 

 
“El ciudadano se acerca a uno de nuestros puntos limpios, segrega su basura y nosotros nos encargamos de redistribuirla a cada una de las industrias con las cuales operamos”.

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