Tell Magazine

Columnas » Astronomía

EDICIÓN | Mayo 2014

Gravedad

Por Arturo Gómez M., Ex Astrofotógrafo del Observatorio Interamericano Cerro Tololo
Gravedad
Es tal el realismo de la película y de sus escenas en el espacio que todos aquellos que, por algún motivo, estamos relacionados con el Universo, vemos que así es lo que ocurre afuera. Lo más curioso de todo es que actúan solamente dos personas en la película, pero llenan toda la pantalla y la trama. Sandra Bullock y George Clooney nos mantienen en la cuerda floja, frente a una realidad que se puede repetir en cualquier momento.
Este artículo, cuyo nombre es “Gravedad”, no es para enseñarle, a nuestros distinguidos lectores, sobre la historia de la manzana que cae en la cabeza de un físico, en donde se da cuenta de que existe una fuerza que atrae las cosas hacia la Tierra, haciéndose mundialmente famoso con ese episodio. No, lo que yo haré aquí es explicar por qué esa película, que ganó tantos Oscar , se los merecía, además de incentivarlos a comprar el DVD, o al menos a ver la película en pantalla gigante.
 
Todos nosotros, usted, ella y aquel, somos de una u otra forma “desequilibrados”. Nadie se salva de esta afirmación. Unos con el fútbol, otros con los autos, otros con las películas, otros con la música y así, no pararíamos de seguir nombrando a “desequilibrados”, como yo. No sé cuántas grabaciones tengo de la obra Carmina Burana, la que he escuchado cientos de veces, tanto así, que me conseguí la letra y, ahora, mientras la escucho (CD) o la veo (DVD), me ha dado por cantarla en casa, en mi sala de música (a puerta cerrada, por supuesto).
 
Yo sé que ustedes también tienen una pasión por algo. Los aplaudo yadmiro. Es normal. Lo anormal sería que no tuvieran ninguna pasión en sus vidas. Cuando vi el adelanto de la película Gravedad en internet, me llamó mucho la atención las imágenes del espacio y su realismo en sonido y movimientos, fuera de la Tierra. No dudé un minuto en que debería comprar ese DVD para ver si, en realidad, se merecía tantos premios de la Academia. ¡Fue fantástico!
 
Es tal el realismo de la película y de sus escenas en el espacio que todos aquellos que, por algún motivo, estamos relacionados con el Universo, vemos que así es lo que ocurre afuera. Lo más curioso de todo es que actúan solamente dos personas en la película, pero llenan toda la pantalla y la trama, y uno no se da cuenta de ello. Sandra Bullock y George Clooney nos mantienen en la cuerda floja, frente a una realidad que se puede repetir en cualquier momento con la Estación Espacial Internacional. Ya lo vimos en la Estación Espacial MIR de los rusos, en donde no faltaron los peligros, año a año, hasta que la nave se desintegró en la atmósfera, sobre el Océano Pacífico, frente a las costas chilenas.
 
Cada cinco minutos, la vida en el espacio se le complica a la protagonista, pero ella logra salir adelante en cada uno de esos problemas. Uno termina, casi con úlcera, debido a lo que acontece en el espacio, sin gravedad. Me recuerda, por su realismo y exactitud científica, a la película 2001, Odisea del Espacio, la cual, no puedo negarlo, que la vi más de quince veces en el Cine Santa Lucía de Santiago, en pantalla cinerama. Me despido de ustedes, queridos lectores, un “desequilibrado”, igual que ustedes.
 

Otras Columnas

» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación9+3+3   =