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Entrevistas

EDICIÓN | Mayo 2014

Enamorada de la actuación

Francisca Lewin, actriz
Enamorada de la actuación
Partió por tres años fuera de Chile, con una compañía de teatro que la llevó hasta Europa y, este 2014, volvió a la TV como protagonista de la nueva apuesta de CHV: Las 2 Carolinas. Pero fuera de la guerra de las teleseries, y el liderazgo por el rating, hablamos con ella de lo que realmente le apasiona.
por María Inés Manzo C. / fotografías Teresa Lamas G.
Francisca Lewin (33), es reservada, matea, crítica, deportista y muy apasionada con lo que más le gusta: ser actriz. Ya son diez años los que lleva en la pantalla chica y sus mismos personajes la han hecho madurar desde que la conocimos como la colegiala de la teleserie 16. Aunque por muchos años estuvo ligada a TVN, al terminar su contrato se lanzó en un nuevo proyecto y se fue de gira con la obra Villa + Discurso del director Guillermo Calderón, que pone en escena a tres mujeres discutiendo en cómo remodelar la Villa Grimaldi. Luego de estar alejada de la televisión —pero sobre todo de su casa, sus amigos y su familia—, el año pasado decidió volver a Canal 13 para grabar la teleserie Secretos en el jardín, pero la relación con esa área dramática fue muy corta, ya que rápidamente fue llamada por CHV para ser la protagonista de Las 2 Carolinas.
 
“Desde muy chica me di cuenta de que me gustaba la actuación, pero es algo inexplicable en mí, porque en la adolescencia pasé una etapa súper tímida y nadie podía creer que yo fuera a estudiar eso. Desde cuarto básico estaba metida en los talleres con mi hermana Catalina (un año mayor que yo) y siempre sentí que era algo que me gustaba hacer. Hoy tengo confirmadísimo que es lo que amo y me costaría dejarlo, a pesar de que me gustan muchas cosas”, nos cuenta Francisca.
 
¿Si no fueras actriz qué habrías estudiado?
Me hubiera gustado estudiar psicología o literatura, porque me encanta leer. Por eso voy tratando de hacer otras actividades, en paralelo con la actuación. Soy súper inquieta y cada vez que puedo estoy en talleres o cursos.
 
¿Lo artístico es de familia?
El más relacionado al mundo del arte es mi abuelo que pinta, aunque ya está muy viejito para hacerlo.
 
¿También pintas?
Me gusta, me encanta, pero la verdad es que lo único que hago público es actuar. Soy muy reservada para algunos temas. 
 
Por otro lado, eres muy deportista… 
Sí, me muevo mucho en bicicleta y voy a trabajar en ella. En general, me gusta el deporte y hace un tiempo corro por Nike. También nado, siento que me da la energía que necesito para todas las actividades que hago, me tranquiliza y es mi terapia.
 
DE GIRA
 
Gracias a la buena acogida que tuvo la obra Villa + Discurso en el Festival Santiago a Mil del 2011, Francisca pudo viajar al extranjero junto a la compañía y fueron invitados a importantes teatros y festivales de Perú, México, Argentina, Uruguay, Brasil, Alemania, Francia, Austria, Escocia, Bosnia, Italia, España y Suecia. “Excepcionalmente estuvimos tres años de gira, que para una obra es bastante tiempo. Por eso dejé de trabajar en televisión, porque no podía estar con un trabajo estable. Siento que fue un momento de crecimiento para mí y dediqué mi vida al proyecto. Realmente fue increíble poder viajar haciendo teatro con una obra tan potente, con un equipo que, además, era muy unido”.
 
¿Cómo empiezas a trabajar con el director Guillermo Calderón?
En la obra Clase, que trata la historia de un profesor que da clases sobre su vida, de sus frustraciones y visión política. Para ella Guillermo me escogió como la alumna, que al principio solo era una oyente, pero fue aumentando sus interacciones. Desde ahí hemos trabajado juntos hasta su última obra que es Escuela.
 
¿Cómo fue la investigación para Villa?
El trabajo que siempre hemos hecho con Guillermo es hablar con personas que estuvieran involucradas. Y esta obra significaba cómo hacer que la reconstrucción de la Villa Grimaldi fuera más allá que un espacio de memoria. Hasta el día de hoy no hay un gobierno que se haga cargo de este tipo de lugares, donde ocurrieron tantas atrocidades. No hay iniciativas para hacer memoriales o museos y se encuentran en tierra de nadie. Por eso son muchas veces los sobrevivientes los que se mueven.
 
Este es un tema que no solo afecta a Chile…
Así es, el director quería abordar un tema que aunque ocurrió en Chile es muy internacional también. Lamentablemente, todos los países tienen este tipo de lugares de exterminio en su historia, y mundialmente se habla de ello. El cómo se recuerda y cómo se asumen estos lugares de memoria hace la diferencia.
 
¿Cuál es la discusión de los personajes?
Hoy la Villa Grimaldi es una especie de parque, entonces, la discusión de estas tres mujeres es qué se hace: ¿un espacio muy moderno como lo es el Museo de la Memoria? ¿Una reconstrucción exacta de cómo era antes? ¿O hay que dejarlo como está? Además, se quiso rescatar cómo este tema, que se ha tratado de catalogar del pasado, es muy actual y afecta a lo más jóvenes. No hay que pretender cerrar capítulos. Esto pasó y esperemos que no vuelva a pasar nunca.
 
¿Tienes nuevos proyectos en teatro?
Algunos, no muy concretos, pero estoy viendo fechas para el segundo semestre. Y tengo con Escuela viajes programados a Sao Paulo y Alemania, ya estoy confirmada para el Festival de Mannheim de mayo.
 
MULTIFACÉTICA
 
Entre medio de viajes y grabaciones, el año pasado, Francisca protagonizó en Matanzas el videoclip Don’t want the sun to shine today de Henry Gates, una producción que para ella significó tomar la actuación desde lo que iba sintiendo por la música. Además, en febrero de este año la invitaron a ser jurado de la competencia internacional y folclórica del Festival de Viña del Mar.
 
¿Qué te dejó tu paso como jurado?
Fue una experiencia enriquecedora, lo pasé muy bien. Conocí a un grupo de compañeros muy talentosos; y estar con Paloma San Basilio fue una de las cosas más emocionantes que me han pasado en la vida. Una mujer con esa voz, con esa sensualidad e interpretación… aprendí mucho de ella. Nunca había estado en la Quinta Vergara viendo los show en primera fila y pude, con mi criterio, evaluar a los artistas.
 
¿Qué opinas de que la SCD propuso eliminar la competencia?
Encuentro extraño que propongan sacarla, porque podrían cambiar las condiciones. Es un clásico del festival y hay que encontrar una mejor manera de presentarlo para que los artistas se sientan más respetados y el púbico motivado. Lo que rodea a la competencia se debería acomodar a la competencia y no al revés.
 
¿Con qué personaje de TV sentiste un quiebre?
Con Andrea de Cómplices. En general, siempre hacía personajes de “la niña buena” como en 16 o Los Capo, pero este era un personaje más loco, que tenía humor, fue una gran diferencia, especialmente para mi carrera televisiva. Ahora también estoy fascinada con Las 2 Carolinas, hace rato que quería hacer comedia, y estoy con un elenco muy entretenido y un equipo que es buenísimo.
 
¿Cómo ha sido el reencuentro con Claudia Di Girolamo?
Ha sido muy bonito volver a trabajar con ella, habíamos estado en Cómplices, pero hace mucho tiempo. Siento que tenemos una química actoral especial y la admiro por todo lo que ha logrado.
 
¿Te pusiste nerviosa cuando te ofrecieron el rol protagónico?
Sí, mucho, porque hace rato no tenía un ritmo de trabajo como este, el “chip mental” de trabajar todo el día. Pero me han respetado bastante, el canal ha entendido que tengo otros intereses y compromisos.
 
¿Este año trabajarás en cine?
Sí, paralelo a la teleserie, estamos grabando la película La vida sexual de las plantas, del director Sebastián Brahm, junto a Mario Horton. Es una historia bastante especial que vamos a filmar durante un año sobre una mujer paisajista. Lo interesante del proyecto es que el guión está escrito, pero el director nos va pasando información a medida que la vamos haciendo. Tiene mucho de improvisación.
 
¿Te acomoda la improvisación?
Aunque soy muy mental y estructurada, me encanta, porque me libera de todos mis miedos actorales.
 
¿Escribirías un guión?
Aún soy muy pudorosa para eso. Respeto inmensamente el mundo de la escritura, por eso admiro mucho a Guillermo Calderón y también a la gente que crea música. Pero soy bien tímida en ese sentido y autocrítica. No me permito mucho, espero ir venciendo esos miedos también.
 
“Respeto inmensamente el mundo de la escritura, por eso admiro mucho a Guillermo Calderón y también a la gente que crea música. Pero soy bien tímida en ese sentido y autocrítica. No me permito mucho”.

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