Durante esta época de grandes cambios para Japón, y para el mundo, en medio de guerras, revoluciones y cambios políticos, el país del sol naciente empieza a adaptarse y a mezclarse con la línea estilística de occidente. Podemos notar el uso de colores cálidos como el naranja y el rojo, combinados con negro, muy típico de la escuela Bauhaus que por aquella época estaba en pleno auge en Alemania. Además, siempre están presentes los motivos de barcos y aviones aludiendo a la época de conflicto que se vivía en el momento.
El ser humano se mueve en un mundo lleno de estructuras y de objetos útiles que han sido proporcionados desde tiempos antiguos por la producción artesanal y ya en nuestros días por la producción industrial. De cualquier forma, en la concepción y posterior realización de estos objetos útiles siempre ha estado presente un diseño. Los artesanos, como primeros diseñadores, fueron quienes, según la demanda de sus conciudadanos, creaban y producían objetos y elementos para cada necesidad. Muchos piensan en el diseño como en algún tipo de esfuerzo dedicado a embellecer la apariencia exterior de las cosas. Ciertamente, el embellecimiento es una parte del diseño, pero el diseño es mucho más que eso.
Otra concepción sería: dibujo o esquema de forma de algún objeto que va a crearse con un fin concreto, es decir, la descripción gráfica de algo que va a realizarse materialmente, se trate de objetos bidimensionales o tridimensionales, como podrían ser los bocetos y estudios de un cartel publicitario o la serie de dibujos que describen cómo debe ser la estructura de una casa o una prenda de vestir.