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EDICIÓN | Abril 2014

Voz de oro

Constanza Cale, actriz y cantante
Voz de oro

Quizás por su nombre o por su foto, nadie pensaría que esta rancagüina es aquella joven que llegó a la final del famoso programa Mi nombre es, de Canal 13, imitando nada más y nada menos que a Björk. Nada fácil su travesía, sobre todo porque entre medio de grabaciones, y otros, tuvo un embarazo de riesgo. Hoy feliz con su nena Flora Betania, de dos meses y medio, Constanza nos cuenta su aventura.

por María José Pescador D. / fotografía Danny Bolívar U. y Gentileza Canal Trece.
 
Ha sido la única, de miles que se han presentado, que ha llegado al renombrado programa con una performance tremendamente complicada, sobre todo porque la cantautora islandesa, Björk, llama la atención por todo: su ropa extravagante y vanguardista, su maquillaje, su creación musical, sus videos exóticos y provocadores los que se contraponen a su cara de niña buena. Su tremendo vozarrón y su creación artística la han hecho ganadora de múltiples premios, además de estar nominada a un Óscar y Globo de Oro por la originalidad de sus canciones. Por otro lado, está dentro de las mejores cantantes del mundo según la cadena MTV, y dentro de las cien mejores cantantes de todos los tiempos por la revista Rolling Stone.
 
Si de premios se trata, Björk los tiene todos. Fue su música atractiva y diferente la que llamó la atención de Constanza (32), desde que era una niña de trece años, cuando le regalaron un casete de la cantante, que no podía parar de escuchar. Las artes siempre han sido un don y una afición en esta mujer que nació de unos padres —José Cale y Rossana Miranda— adictos a la literatura, la filosofía y las artes. Tiene dos hermanas, una mayor Paloma (36), que estudió Arte en la PUC, y una menor, Loreto (24), quien también siguió esta carrera en la Universidad de Chile.
 
Por su parte, Constanza quiso seguir teatro en la misma universidad de sus hermanas. Luego hizo un diplomado en pedagogía teatral en la misma institución donde estudió. Al salir, en 2005, se quedó en la capital trabajando en distintos temas del rubro, actuando y dirigiendo obras de teatro. Pero desde chica que también le gusta mucho la música. Recuerda que con su padre grababan canciones de niños como Caballito blanco, además de estar siempre ligada al coro y al grupo folklórico del colegio.
 
¿Por qué te viniste a Rancagua?
En ese tiempo estaba en terapia sicológica, no es fácil la carrera de teatro, dirigir una obra menos… me sentía colapsada y fue la misma especialista quien me dijo que me tomara unas vacaciones y fuera a Rancagua.
 
¿Fueron esas vacaciones las que te cambiaron la vida?
De todas maneras. Mi hermana mayor me llevó a ver un documental al “Viejo Rancagua”,  en donde se estaba realizando un ciclo de cine. Aquí conocí a la gente que estaba haciendo este tipo de apoyo cultural para la
comunidad. Se llamaba “Colectivo Prende”. Ahí también conocí a Gonzalo, mi pareja y padre de mi hija.
 
El amor te trajo de vuelta…
Sí, en parte… (se ríe). Por él, y porque sentí la necesidad de hacer algo en Rancagua. En Santiago hay de todo, pero aquí falta mucho en lo que se refiere al área cultural. Mi idea siempre fue aportar en mi ciudad.
 
EL IMPULSO
 
En cuarto medio, “Coto” ya tenía su propia banda de tributo a Björk, Hipertrip, junto a un amigo que tocaba música electrónica. Al salir de la universidad tuvo otro grupo: “Trébol”. Y más tarde, uno con solo mujeres: “Loconinas”. En la actualidad trabaja en las grabaciones de un disco con su nuevo proyecto: “En Celofán”, en donde tocan música pop. Pero siempre ha mantenido Hipertrip. Sus temas y performance se pueden ver en Facebook en donde tiene más de mil cuatrocientos seguidores.
 
¿Por qué presentarse al programa?
Es que nunca me lo imaginé. Soy bien bajo perfil, además nunca veo tele, y estas cosas son casi como un reality, se meten un poco en tu vida privada… Pero era impresionante cómo la gente que me conocía me decía que tenía que presentarme, tenía que ir al programa como Björk.
 
¿Quién te convenció finalmente?
Desde que me vine a Rancagua, hasta hoy, trabajo como profesora de teatro en el Instituto de San Fernando; ahí tengo una colega que hace clases de música y le encanta Björk también. Ella me dijo que era “mi responsabilidad” ir, como tributo a nuestra ídola. Esto fue en el verano del 2013. Entonces pensé que tenía que hacerlo, porque después me podía arrepentir. Pero creí que a Björk no la conocía nadie, y que con suerte estaría dos programas al aire…
 
¿Cómo fue el procedimiento?
Entré a la página web del canal en donde llené un formulario, y después de dos meses, en abril, me llamaron por teléfono para que, en dos semanas me presentara y llevara preparada una pista con una canción que debía cantar a capela. Esto no saldría en el programa, era solo para ver si quedaba.
 
¿Nervios?
Terrible, súper nerviosa. Pero después me relajé porque era una sala pequeña con un par de productores y el camarógrafo.
 
¿Cuándo fue tu primera incursión ya con cámaras y público?
Después de esa grabación, quedé embarazada, tipo fines de abril. Y no me llamaron más hasta junio. Entonces, cuando se comunicaron conmigo, yo estaba en reposo porque tenía síntomas de pérdida y me sentía súper mal. Esa vez se suponía que tenía que ir al casting masivo, caracterizada, y además estar todo el día esperando mi turno. Así que por mi condición no quedé en nada concreto porque no tenía muchas ganas de participar en aquello, y no fui. Pensé: “Hasta aquí no más llegué”.
 
¿No había nadie más que imitara Björk?
Busqué por todos lados para saber si había alguien más y no encontré nada. Solo personas que habían participado en otros concursos cantando canciones de Björk, pero sin querer imitarla.
 
INSISTIR
 
Si bien Constanza pensó que no había podido llegar a la pantalla chica imitando a la cantante islandesa, todo cambió cuando, a pesar de no haber asistido al casting masivo, la volvieron a llamar para insistirle que fuera de nuevo, esta vez para cantar directamente ante los jurados. Tenía cinco meses de embarazo y ya estaba de alta. En un día grababan dos capítulos del programa, por lo que la espera era larga; se hacía una primera presentación y luego se decidía quiénes quedaban como finalistas del día. Así, esta joven pasó la primera etapa con un “sí” absoluto.
 
La segunda presentación ya fue con clases por parte del canal, tanto de canto como de movimiento. Además la producción de dicha institución se hacía cargo de la vestimenta y maquillaje para caracterizar a los participantes.
 
¿Cómo fue verte totalmente identificada como Björk?
Impresionante. Es lo más entretenido de todo. Solo en el tema del maquillaje se tardaron cuatro horas. Me “achinaron” los ojos, me tomaron las medidas para hacerme la ropa, etc. El despliegue de materiales era impresionante, había grupos que se encargaban de las prótesis, otros que eran peluqueros, todos muy buena onda. Lo malo fue que esta vez yo no elegía el tema, sino que me dijeron que tenía que cantar It’s Oh So Quiet. Súper complicado, nunca lo había interpretado, es muy difícil por los gritos… Pero si quedaba llegaba a la semifinal.
 
¿Dónde ensayabas?
Esperaba que no hubiera nadie en la casa, y me encerraba en el ropero de mi mamá, porque me daba mucha vergüenza gritar tanto…
 
¿Cómo fue llegar a la semifinal?
Las capacitaciones y ensayos se hicieron en diciembre, porque en esta oportunidad la cosa era en vivo y había que estar súper preparada. Era con bailarines, coreografía y una puesta en el escenario más compleja... Yo bajaba desde el techo en una plataforma cantando Army of Me. Pero nunca supe si iba a poder presentarme, porque tenía fecha de parto para el 17 de enero, entonces estaba todo muy complicado, además me sentía pésimo. Tuve un embarazo muy malo. Pero Flora nació finalmente el 17 de diciembre, y pude continuar…
 
Y llegaste a la final
Sí, gracias a la votación del público, algo que me dejó bastante sorprendida, muy agradecida y orgullosa. La final fue el 30 de enero. Flora tenía poco más de un mes y fue muy complejo el tema de la guagua con el de la preparación de este último capítulo. Pero en el canal me apoyaron con todo: tenía un camarín especial
—VIP— en donde había una cunita, hervidor, refrigerador, baño privado, y todo lo necesario para estar con Flora y para que mi mamá la cuidara mientras yo no estaba. Ellos querían que siguiera participando.
 
¿Qué te decía tu familia?
Todos felices, contentos, apoyándome.
 
¿Cómo crees que te salió la última presentación?
Estaba entregada y muy cansada. Creo que eso influyó en mi presentación. Me costaba mucho coordinar la canción que habían elegido, Joga, con los gestos y la coreografía que estaba ocurriendo atrás. No me gustó mi desempeño, de hecho, no soy capaz de verme en esa grabación…
 
¿Qué famoso que conociste te llamó la atención?
Sergio Lagos. Tremendamente inteligente, su capacidad para hilar ideas, su contención para con los participantes, muy afable, te hace sentir bien altiro. Igual que todos los productores…
 
¿Por quién hubieses votado tú como público?
Por Zack de la Rocha. Lo hacía espectacular, era igual. Y de los niños, Bruno Mars.
 
¿Qué otro tipo de música te gusta?
Ahora estoy escuchando mucha música chilena, como Pedropiedra, Gepe, Pascuala Ilabaca, Manuel García, entre otros. También me gusta la banda inglesa
Florencen de Machine. En fin, la música estilo indie.
 
¿Si hubiese otra oportunidad te presentarías al repechaje?
No. Ya fue, ya conocí la experiencia, ya probé ahí, y ya está. Ahora a dedicarme a Flora y a terminar el disco de En Celofán.
 
“Estaba entregada y muy cansada. Creo que eso influyó en mi presentación. Me costaba mucho coordinar la canción que habían elegido, Joga, con los gestos y la coreografía que estaba ocurriendo atrás. No me gustó mi desempeño, de hecho, no soy capaz de verme en esa grabación…”.

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