Joaquín Lagos Turenne (25), describe a Kiara como su mejor amiga y compañera, pero no se trata de una persona, sino de su mascota, una cariñosa golden retrevier de siete años con la que ha sido inseparable desde que ella nació. Tan unidos son que acaban de iniciar, a fines de marzo, un increíble viaje en motocicleta sidecar (carro acuñado a la moto para poder llevar a otro pasajero) por toda Latinoamérica. Desde Chile a México, pasando por todo el Caribe, la meta es llegar a Costa Rica para cumplir uno de los anhelos más grandes de Joaquín: “Cuando era chico tenía dos sueños, uno era jugar a la pelota y el otro encontrar un lugar donde el sol saliera y se escondiera en el mar, el mismo día. Conocí a un argentino que me dijo que ese lugar era Costa Rica y supe, desde ese momento, que tenía que ir para allá. Este es un largo, hermoso y vital viaje para mí, que durará entre dos y tres años, donde
conoceremos y nos aventuraremos con mi perrita en este hermoso continente”.
Ingeniero comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez, siempre gustó de los deportes y los viajes, pero fuera de la comodidad de los hoteles. Por ello, cada vez que podía se aventuraba a acampar sin horarios, y donde pudiera hacerse amigos en la ruta. En estos viajes, principalmente al sur de Chile, Kiara comenzó a acompañarlo —hace cuatro años— y fue cuando Joaquín se dio cuenta de que era la compañera perfecta.
¿Cómo nace la relación con Kiara?
La Kiara, desde el primer momento, fue más cercana. Desde chica me acompañaba a todos lados, a la universidad, al banco, incluso dormimos juntos. Es una percepción, pero sentí que me tenía cariño y la conexión fue inmediata. Es una compañera mucho más leal que cualquier otra persona, porque razona en base a lo que siente y no por lo que le conviene.
¿Cuándo te diste cuenta de que te podía acompañar a tus viajes?
La empecé a llevar a mis viajes y siempre la paseaba sin correa. En el auto iba adelante conmigo, y atrás mis amigos.
¿La entrenaste de alguna manera?
Nunca la entrené, pero sí la fui educando. Ella aprendió con mis chiflidos y se fue acostumbrando, es muy inteligente. Hoy se sube al sidecar y se baja solo cuando se lo indico. Cuando hay cariño uno no entrena, sino que se da natural.
¿Cómo defines la relación de un dueño y su perro?
Hay una diferencia cuando uno ve al perro como una mascota o como un compañero. El que tiene una mascota puede estar orgulloso de las gracias que hace un animal; pero en mi caso, la Kiara no hace ni un truco, si le tiras la pelota la va a dejar tirada, por eso pesa mucho más la conexión. Cuando vamos a acampar yo le doy calor con mi cuello y ella es como mi almohada. Si ella se despierta antes, no me va a despertar a mí, porque estoy durmiendo, salvo que haya un peligro. Al tildarla de mascota la colocas en otro plano.
LA RUTA
Para realizar este desafío, la idea de Joaquín es trabajar, por períodos, en algunos de los países que visiten e ir alojando en carpa y en hostales pet friendly. Además, llevará una caña de pescar, para asegurar el alimento y todo lo que necesite la perrita. La ruta contemplará: Argentina, Uruguay, Brasil, Guyana, Suriname, Guyana Francesa, Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, Belice, México, Islas Caimán, Cuba, Bahamas, Islas Turcas, Haití,
República Dominicana, Puerto Rico, Islas Vírgenes, Anguila; Antigua & Barbuda, Montserrat, Guadalupe, Dominica, Martinica, Santa Lucía; San Vicente y Granadina, Barbados, Granada; Trinidad & Tobago, Curazao, Ecuador, Perú, Bolivia y Paraguay.
¿Cuándo te decides a iniciar esta aventura?
En mayo del 2013 me decidí, porque no tenía nada que me atara a Chile. Había pololeado dos veces y siempre estaba con la duda de si partir o no, pero en marzo, cuando terminé mi última relación formal, me dije: ¡es el momento! Solo pensaba que mi familia y amigos me entendieran. Ahí empecé “de cabeza” a planificar viaje.
¿Por qué en motocicleta?
Antes tenía una camioneta, pero gastaba mucho y tampoco me gusta mochilear. Por eso llegué al equilibrio que es una moto (modelo LML Star). Es barata y no camino (ríe), pero como quería llevar a la Kiara encontré un sidecar perfecto para ella. Resultó muy bien, hicimos varias pruebas por la zona y Santiago, pero la idea es que en cada viaje lleguemos a un lugar que le encante, para que no asuma que la moto es algo malo.
¿Y cómo sería ese lugar?
Playa, docas, espacios abiertos para correr.
¿Cuál es el primer destino?
Partimos a los Andes, primero para Mendoza- Córdoba, Argentina, pero la idea es llegar rápido a Uruguay… así hasta el sur este de México para después pasar a Cuba y Haití, por todas las islas, y bajar por el Pacífico. Por el tema de trabajo nadie te contrata por unas semanas, así que pasaremos por Brasil, justo para el mundial, y estaremos alrededor de nueve meses juntando dinero.
¿Qué harás en las zonas de conflicto como Venezuela?
En Venezuela calculo que estaremos el próximo año, y espero que la situación esté mejor. En el camino seguro iré conociendo gente que me pueda aconsejar y contar de la situación real, pero si bajo ninguna circunstancia es seguro cruzar, no vamos a pasar. Uno va a la aventura, pero no para pasarlo mal.
¿Tu idea también es realizar trabajo social?
Sí, por mi universidad tuve la oportunidad de conocer a Benito Baranda y su proyecto América Solidaria, me encantaría ayudar especialmente en Colombia y Haití, espero poder concretarlo.
UNA FIEL COMPAÑERA
“Una vez estaba surfeando, me caí de la tabla y no podía subirme. Aunque a la Kiara le encanta el mar, le dan mucho miedo las olas y asustada me miraba desde la orilla. Ella me veía mal, no sé cómo agarró valor y se metió al mar a rescatarme… nadó y nadó contra las olas hasta llegar a mí. Me emocioné mucho, al ver que superó su miedo, para ver si yo estaba bien. Cuando llegó me abrazó con sus patas y
se subió conmigo a la tabla. Fue muy bonito, momentos como esos me reafirman que su amor es incondicional”, cuenta Joaquín.
¿Cuáles son las características que tiene este sidecar?
Adelante tiene una mica, que es un parabrisas para controlar que el viento no le pegue en la cara. Al lado le coloqué un gancho que con el arnés queda como un cinturón de seguridad. También lleva unas antiparras, confeccionadas especialmente para ella, para que no le lloren los ojos y una protección para la lluvia que tapa todo el sidecar, con agujeros para que respire. Y para el frío, Master Dog nos pasó una frazada especial. Aunque llevo muchas cosas para protegerla, la gracia de su pelaje es que es apto para el frío.
¿Y para la seguridad de ustedes?
Para seguridad voy con bidones de agua y bencina (al estilo de los botes), porque hay muchas partes que pasaremos kilómetros sin bombas de bencina. Y lo que más me importa es la comida de Kiara, por eso vamos asegurados por Master Dog por un año completo (incluye dinero para veterinarios y vacunas). Para cruzar por cada frontera con un animal, diez días antes se debe presentar un certificado de salud, un chequeo médico y también comprar si necesita alguna vacuna anti parasitaria. Eso es muy bueno, porque en el viaje tiene asegurada su salud, no hay ninguna enfermedad que uno pueda pasar por alto. Además dos amigos veterinarios me pasaron un botiquín para perros y me enseñaron lo básico en primeros auxilios.
¿Cómo podemos seguir tu viaje?
Tengo un Twitter (@JuacoLagos) o me pueden buscar por mi nombre en Flickr y Facebook, salgo en una foto con la Kiara mirando hacia el horizonte y allí está Costa Rica. Además, a través de Master Dog, tendremos una bitácora de viajes.