Con finas puntadas a mano, el hilo va uniendo cada una de las piezas de género que dan forma a entretenidos peces, cocodrilos, árboles, osos o casitas de pájaros. Todos los diseños son de creación propia, en especial uno que, sin duda, es su favorito.
Los búhos están presentes en gran parte de sus creaciones. En mezclilla, con tonos naranja o azul para niños y en morado o rosa con una coqueta flor en la frente, para niñas. Esta simpática ave nocturna, junto a sus exclusivos personajes, toman forma en cojines y cuadros, diseñados especialmente para decorar el mágico mundo de los más pequeños.
Las texturas de los géneros, los botones en distintas formas y tamaños y el color intenso y alegre de los diseños, marcan el sello especial de Caramelo. Una inspiración que surgió con el segundo embarazo de su artífice, Constanza Queirolo (29), y de la necesidad de crear con sus propias manos un recuerdo decorativo para el dormitorio de su pequeño Tomás. Así nació el primer cuadro con géneros.
Su objetivo temático era diseñar, con trazos textiles y atractivos colores, un búho. El resultado no solo le encantó a ella, también a sus amigos y familiares. “La verdad es que en ese momento, no tenía ni una aguja; comencé a comprar géneros, hilos y una máquina de coser. En mis ratos libres, cuando mis dos hijos dormían, trabajaba en la terraza haciendo cuadros por encargo. Esto partió como un juego, me
puse a probar y a aprender de los errores”, comenta Constanza.
¿Por qué decoración infantil?
Esto se fue dando solo. Me gusta expresar mi arte con colores, pero creo que también influyó en parte la maternidad. Después de hacer el cuadro a Tomás, hice otro para Joaquín, mi hijo mayor. Mi entorno más cercano quedó fascinado con los cuadros y comenzaron a pedirme para sus hijos o para regalo.
¿Esto te motivó a crear tu propia marca?
Caramelo es el resultado de un trabajo de años. Esta técnica es propia y fui perfeccionándola a medida que iba creando mis diseños. Primero hice los cuadros, después incluí los pieseros y cojines decorativos; y ahora descubrí una forma entretenida de estar en la cocina con delantales para mamá e hija o papá e hijo.
Con géneros print, flores, mezclilla y variadas aplicaciones y detalles, Constanza personaliza el arte de cocinar con delantales en composé. Otra lúdica manera de incorporar, en sus diseños, la originalidad que la caracteriza.
INSPIRACIÓN
A los ocho años entró al taller de Kim Holloway para pintar en tiza, carbón y acuarela. Tres años estuvo en este taller y, en paralelo, su madre la apoyaba para explorar en otras disciplinas del arte. Tuvo clases particulares de óleo y, por un tiempo, se dedicó a pintar como terapia. Al egresar del colegio, estudió diseño durante dos años, en la Universidad del Mar.
Aprendió también a trabajar en mosaicos, más tarde se asoció con dos amigas e instalaron una tienda de decoración, en La Serena. “Esta etapa fue de aprendizaje para mí, porque experimenté otras técnicas, como hacer pátinas en los muebles. Estaba en esto cuando quedé embarazada de mi primer hijo, Joaquín, y pensé en diseñar algo para su dormitorio. Comencé a hacer trabajos en papel maché y le hice un cuadro con una vaquita. Gustó mucho entre mis familiares y amigos, así que me dediqué a hacer cuadros a pedido y vendí bastantes”,cuenta Constanza.
Hadas, aviones, autos y flores eran algunas de sus creaciones en papel maché. Luego hizo un curso de pintura con Florencia Lagos, hasta que decidió, en soledad, buscar su propia inspiración y a inventar. Finalmente, el nacimiento de sus dos hijos y la idea de crear elementos decorativos que fuesen diferentes a lo que ofrece el retail, le abrieron el camino a la creatividad.
¿Por qué crees que este trabajo textil llama la atención?
Porque es una técnica innovadora. No hay copia en esto y todo es ciento por ciento exclusivo y original. Lo entretenido de mis diseños es que resultan atractivos para todos: grandes y chicos. Además, en esta zona no existen muchas opciones que ofrezcan elementos decorativos para habitaciones de niños.
¿Tus trabajos son todos a pedido?
La gran mayoría. Al principio hice varios para mostrarlos, ahora las mamás me dicen qué motivo quieren y, si es un cuadro, en qué dimensiones. Los pieseros y cojines decorativos pueden ir en composé con el cuadro, la verdad es que todo depende del cliente.
¿Qué madera usas para los marcos de tus cuadros?
Raulí o durmientes. En general, utilizo maderas antiguas.
ARTE INFANTIL
Que los niños puedan tocar y sentir la diferencia de las telas, es lo que busca Constanza con sus diseños. Que sus trabajos sean didácticos es una prioridad. “La idea es que los cuadros o cojines tengan texturas distintas. Me preocupo que los botones queden bien remachados y los géneros muy bien cosidos, porque está pensado en que los niños a esa edad buscan descubrir”, afirma Constanza.
¿Está en tus planes enseñar esta técnica?
En verano, quiero hacer un taller para niñas. Que aprendan a hacer cuadros con géneros y que puedan crear libremente. Me encantaría, más adelante, realizar un concurso abierto de pintura infantil y que esos diseños sean los protagonistas de un bordado en un delantal de cocina o un cuadro.
¿Y agregar nuevos accesorios?
Por supuesto, mi idea es crear juguetes de género, como sonajeros, cajitas o cuadros que los niños puedan pintar. En definitiva, que sean didácticos y lúdicos. Hace unos meses me gané el Capital Abeja y eso me ha permitido cumplir varios de los sueños que tenía en mente.
¿Cuáles por ejemplo?
Implementar mi taller, comprar un notebook y diseñar mi página web www.caramelodecoracioninfantil.cl. Pude comprar, también, materia prima y una bordadora.
¿El taller será en tu casa?
Sí, con el Capital Abeja compré muebles y una mesa extensible para trabajar cómodamente. Este mes debiera estar todo listo y eso me tiene muy entusiasmada.
¿Y los insumos, los compras en diferentes partes?
En Santiago, principalmente. ¡Yo amo los botones!, vi unos maravillosos en internet que aquí en Chile no existen. Cuando mi mamá fue a Estados Unidos me los trajo de sorpresa ¡Yo lloraba!, es que la materia prima es muy importante y si es original, le da un plus a mis trabajos. Me encanta buscar géneros, mostacillas, aplicaciones… ¡los detalles me fascinan!
¿En lo personal, qué retribuciones has tenido con este trabajo?
Cuando veo a Tomás, en su cuna, mirando el búho, me siento feliz y en general observo que a los niños les encanta este trabajo. Los papás vienen con sus hijos y son ellos los que eligen, eso es muy bonito. Amo hacer esto y me encantaría tener más tiempo para crear.