Partieron siendo amigas, más tarde socias en una productora y hace siete meses, de lunes a viernes y durante una hora, se sientan como en el living de la casa a conversar sobre los temas que a nosotras nos interesan y que a ellos… también. Osadas, empáticas, hiperkinéticas, espontáneas y sin pelos en la lengua, son los atributos de este dúo perfecto que las han hecho dueñas del mediodía en La Serena.
por Verónica Ramos B. / fotografía Patricio Salfate T.
Llegaron a la radio por casualidad. Hace dos años son socias en El Carro Producciones y con el objetivo de promover una obra de teatro se presentaron en la radio Montecarlo. Tal fue la empatía y conexión que vio en ellas el conductor de ese espacio, que al día siguiente las llamó para ofrecerles conducir un programa radial. Se miraron e inmediatamente dijeron ¡sí! Conversaron sobre cuál sería la temática, sobre el público objetivo, sobre los horarios e invitados y el nombre del espacio. Lo que no sabían era que en diez días más partirían con el programa. Carola, al saber la fecha, literalmente se cayó al piso de la impresión y Milena no paró de reírse.
En julio del año pasado, salieron al aire dando el puntapié inicial del programa Desafíos de mujer y desde entonces, son dueñas del mediodía en radio Montecarlo. Durante una hora, sin tapujos y con una conversación cálida, empática y entretenida, Milena y Carola acompañan no solo a las fieles auditoras femeninas, pues el público masculino también se ha sumado a este espacio. “Esto ha sido una gran sorpresa, porque los hombres nos dicen que el programa les sirve para entender a las mujeres, que es como escuchar a sus señoras”, comenta Carola.
A siete meses del estreno radial están felices por el positivo resultado del programa. Es más, los directores de la radio les han propuesto extender el espacio por media hora más. A este éxito laboral, se suma el excelente momento personal que ambas están viviendo.Mientras compartimos una agüita de limón con menta y sentadas frente al mar —ajetreado por la vorágine veraniega—, Carola (42) y Milena (41) abren sus corazones, se ríen de ellas mismas, muestran con orgullo las fotos de sus hijos y, por sobre todo, dejan relucir a flor de piel la profunda amistad y complicidad que las une.
¿Qué las motivó a aceptar esta propuesta radial?
C: Entregar un espacio a las mujeres y que se sientan identificadas, que podamos comunicar y conversar sobre temas cotidianos y tan comunes a todos. Poder reírse de uno mismo, dar ánimo a la gente que nos escucha… ha sido un regalo del cielo.
M: Yo nunca me planteé hacer esto. Para mí fue asumir un desafío, sin muchas expectativas. Con el tiempo, me di cuenta de que nos convertimos en un aporte para los auditores. Es un regalo para mí, cuando nos dicen que les alegramos el día o que les subimos el ánimo.
¿Plantearse con naturalidad es la fórmula?
M: Lo que más nos gustó fue que nos dijeron que debíamos ser nosotras mismas. Somos dos mujeres dueñas de casa, mamás que corremos con los niños todo el día, trabajadoras y separadas. Con esa dinámica fueron apareciendo en el programa distintas figuras del mundo público y privado, donde nos sentamos a conversar como mujeres comunes y corrientes. Fuimos dando nuestro propio sello al espacio.
C: Somos absolutamente espontáneas y bien dispersas también. Es entretenido porque la gente se ríe con eso. La hora se nos pasa muy rápido.
¿Los temas que abordan van de acuerdo con las secciones del programa?
M: Damos distintos enfoques al programa y tenemos establecidos los días con panelistas estables. Los lunes y martes nos desordenamos un poco y hablamos de varios temas. Los miércoles nos acompaña Juan, quien realiza talleres con niños y animales.
C: El jueves nos acompaña una nutricionista, que ahora está con prenatal, y el viernes abordamos la sexualidad con la sexóloga Natalia Guerra. Algunas de las materias que hemos tratado en el programa son la tuición compartida, el maltrato familiar, el acoso sexual, el bullying, la infidelidad, el cáncer mamario, entre muchos otros.
¿Hablar desde la experiencia es un punto importante?
C: Cuando hablamos de sexualidad soy lo menos recatada que hay y mucho más abierta. A veces las patadas de la Mile las siento por debajo de la mesa (risas). Puedo ser muy deslenguada, pero siempre con mucho respeto.
M: No somos “cartuchas” para nada, pero diría que soy un poco más recatada que la Caro. Hablamos como dos amigas sentadas en el living de la casa…
C: …Y que tenemos los mismos problemas de las mujeres, que nos escuchan en su casa.
¿Ha sido también un aprendizaje para ustedes?
M: Hemos aprendido muchísimo. El hecho de conversar con especialistas y abordar diversos temas nos ha permitido conocer y aprender bastante.
C: Todos los días aprendemos algo nuevo, además, debemos mantenernos informadas.
¿Ustedes son sus propias editoras?
M: Los temas los plateamos nosotras y en eso tenemos libertad. Lo que hicimos en un principio fue formar un grupo de WhatsApp con doce amigas que se llama “Las editoras de desafíos”. Ellas nos proponen temas y son un gran aporte. Hoy, se sienten parte del éxito de nuestro programa y ha sido fantástico.
APERRADAS
Milena y Carola se conocieron hace cinco años en La Serena. Carola viajaba a Perú con su familia y debía arrendar su casa. Fue Milena quien se quedó con ella y, desde entonces, no dejaron de comunicarse. Al regresar Carola de su viaje, con el dolor de su alma, debió pedirle la casa. Con el tiempo, Milena formó su productora e invitó a Carola a participar de este proyecto.
Hoy, comparten sus éxitos profesionales, las penas y alegrías, la amistad de sus hijos y, en especial, el desafío diario de ser mujer. Milena es relacionadora pública y mamá de tres hijos: Edgardo (13), Emilia (10) y Francisca (8). Carola es comunicadora audiovisual y tiene cuatro hijos: Andro (13), Milenka (11), Anika y Franca, mellizas de cinco años. Ambas sufrieron el dolor de la separación en distintos períodos, pero hoy se sienten plenas con la compañía y afecto de sus respectivas parejas. Afirman tener varias cosas en común, sin embargo, en otras son muy diferentes. “Somos muy aperradas, trabajadoras e hiperkinéticas”, afirma Carola, y Milena agrega: “yo tengo la necesidad de generar mis “lucas” y no trabajar no está en mi esencia. La Caro es igual, entonces, trabajamos a la par, con ganas, y somos muy busquillas”.
¿Hasta ahora no han tenido dificultades para trabajar juntas?
M: ¡Nos agarramos del moño igual!, pero lo conversamos y se soluciona. Hemos generado un lazo de amistad impenetrable, podemos discutir por trabajo, pero el cariño es mucho más grande. No nos permitiremos nunca que, por alguna diferencia, termine nuestra amistad.
C: Somos bien inteligentes, porque en el minuto nos mordemos la lengua… respiramos y lo hablamos. En ese sentido, somos muy parecidas.
¿Y van de vacaciones o carretean juntas también?
M: No, la Caro sale de vacaciones con su pareja y yo en verano no salgo porque ayudo a Jean en su trabajo
C: Y de carrete tampoco tanto, porque la Mile es mucho más sociable. Yo soy más ermitaña, más de estar en mi casa.
VOCES FEMENINAS
Cada día es un tema nuevo y los llamados de la gente nutren la dinámica del programa. La retroalimentación que reciben de sus auditores es el mejor regalo para Milena y Carola y, a pesar de que no cuentan con medidor de rating, el positivo resultado de una campaña para reunir regalos de Navidad para los hijos de mujeres presas de la cárcel de Huachalalume, ha sido su mejor termómetro.
¿Cómo vivieron esta experiencia?
C: Un día conversando con la sexóloga, nos comentó que realizaba talleres a las mujeres de la cárcel. Así, surgió la posibilidad de visitarlas y de llevarles regalos a sus hijos para que celebraran Navidad. Nos propusimos hacerlo y en tres días lo logramos. Yo diría que ha sido una de las experiencias más lindas de mi vida.
M: Reunimos ciento cuarenta regalos gracias al apoyo de nuestros auditores. Fue muy bonito y quedamos en volver. Este año esperamos llevar una obra de teatro o celebrar el día del niño.
¿Lo pasan bien con la radio?
M: Estar en la radio ha sido extraordinario y esta entrevista es una oportunidad para agradecer el apoyo de la gente. El que nuestros auditores sientan que somos un aporte en sus vidas, nos hace muy felices.
C: Nosotras somos las únicas en la zona que contamos con este espacio misceláneo y sentimos que hemos quebrado los esquemas con este programa. Salimos de lo estructurado y estamos en la misma sintonía de quienes nos escuchan.
¿Sienten que están en un buen momento de sus vidas?
M: Hoy me siento plena profesionalmente, porque hago lo que me gusta. La productora me hace profundamente feliz, trabajo como voluntaria en Fortezza y, bueno, la radio me tiene “chocha”. Mis hijos están bien, feliz con mi pareja… qué más puedo pedir.
C: Nos reímos mucho trabajando y eso para mí es fundamental. Hacemos la “pega” con agrado y lo pasamos muy bien. Tengo una excelente relación con mi ex; para mí eso es muy importante. Ver a mis hijos felices, es maravilloso y, en lo personal, ¡sí, me siento muy plena!
“Estar en la radio ha sido extraordinario y esta entrevista es una oportunidad para agradecer el apoyo de la gente”, Milena Benedetto.