Mucho tiempo ha pasado desde que Roberto Matthei dedicara su juventud a jugar en la División Mayor del Básquetbol Chileno, DIMAYOR, y a estudiar educación física; ahora convertido en el gerente de la empresa familiar, Lácteos Matthei, ve el futuro con optimismo.
por Soledad Posada M. / fotografía Sonja San Martín D.
Roberto Matthei vivió en Concepción toda su niñez y juventud. Tuvo una familia grande, con once hermanos. Aquí empezó su carrera como deportista de elite que lo llevó a conformarlas filas del equipo de la UdeC, paralelamente estudió Educación Física, pero nunca ejerció. Sus estudios escolares los realizó en el Colegio Alemán de Concepción, cuando se ubicaba en Castellón, entre Cochrane y Víctor Lamas.
Para los que alguna vez vieron repleta la galería de la Casa del Deporte, el público vibrando con cada jugada, vitoreando a sus ídolos o enojados con cada pitazo del árbitro, cuando el basquetbol profesional era un deporte de alta concurrencia en la zona, recordará a Roberto Matthei, el jugador del equipo Universidad de Concepción, que participaba activamente en cada fecha de la Dimayor.
¿Cuál es el aporte del deporte?
El deporte entrega el concepto de trabajo en equipo, la superación constante, el esfuerzo y mucha disciplina. Los deportistas en su infancia dejan muchos aspectos de lado, a la vez que mantienen una vida sana, y un respeto a lo sano y natural. El deporte entrega humildad en la cancha y en la vida, en el éxito y en los fracasos. Además, a mí me permitió conocer muchos lugares y gente interesante que aporta siempre. El deporte es una gran escuela de vida.
¿Tus hijas siguen la senda del deporte?
Sí, pero ellas practican atletismo y equitación.
PRODUCTOS NATURALES
Hoy, como gerente de la empresa familiar Lácteos Matthei, está radicado en Los Ángeles donde vive junto a su familia, conformada por su esposa y sus cuatro hijas de catorce, las gemelas de doce y un “conchito”, como él cariñosamente la menciona, de seis años.
¿Cómo pasaste del básquetbol a la empresa familiar?
Me fui a una empresa transnacional, me especialicé en comercialización e hice un posgrado en ventas y comercio. Luego, entré a Lácteos Matthei y llevo diez años en la gerencia.
¿Cómo empezó el negocio agrícola?
La empresa familiar comenzó con mis abuelos en 1902. Ellos tenían un campo en la ribera del río Laja. Se llamaba Fundo Tarpellanca. Luego mi papá, en los últimos sesenta años, creó la lechería y quesería. Viajó a Canadá y Europa en busca de la genética para obtener vacas que dieran la mejor leche. Así, desarrolló a sus animales en múltiples aspectos: se enriqueció la composición y física de la leche, la calidad de la proteína, la grasa y la sanidad del animal. Por eso podemos decir que tenemos un campo libre de enfermedades, como tuberculosis, leucosis y brucelosis.
¿Compran leche a otros productores?
No, todo se produce ahí mismo, por eso es una leche de alta calidad, ciento por ciento natural y sana.
¿Qué productos tienen presencia nacional?
Nuestros quesos, especialmente la variedad chanco, tiene presencia en la Región del Bío Bío, y debido al crecimiento, en Santiago, y las regiones del Libertador y la Araucanía. Además, estamos asociados a las cadenas: Cencosud, Unimarc, Totus, Líder Exprés; y también, cadenas locales, como Versluys.
¿Cómo ha sido el crecimiento?
Desde 2005, hemos mantenido un crecimiento constante en producción y ventas. Todos los
años sobre dos dígitos.
¿Han hecho alguna inversión?
En 2012, invertimos en una planta quesera y lechería de última generación, para aumentar los niveles de producción, pero siempre manteniendo la misma forma de hacer las cosas. Tenemos mucha confianza y siempre sosteniendo nuestra base, que todos los productos sean ciento por ciento naturales y elaborados por nosotros.
¿Qué esperas del futuro?
Queremos llegar a más lugares en Chile. Apuntamos a tener presencia nacional, expandirnos hasta la Región de Los Lagos. Con Líder, ya llegamos hasta Arica.
¿Cuáles son los productos?
Tenemos varios: mantequilla, queso Edam, especiado, fresco y mantecoso; además de miel, quesillo y mermeladas.
¿Alguno nuevo?
Con la nueva planta vamos a producir diez productos nuevos orientados a una línea gourmet, como quesos claros y blandos, tipo camembert, morbiere, brie; además de yogurt, helados y quesillo light. También, distribuimos productos gourmet familiares hechos en base a perdiz chilena.
¿Claves para el éxito de tu empresa?
La constancia permanente en la calidad, que nosotros no transamos jamás y tener una producción propia. También, el haber estado siempre con los consumidores en las buenas y en las malas, a todo nivel. Y aunque a veces ha sido difícil, siempre hemos estado ahí. Han sido ellos los que nos han ayudado a crecer. Además, somos una compañía familiar, de estructura horizontal. Por esto, nos movemos rápido. Las empresas familiares son un mix del trabajo del pasado y el presente con proyección a futuro. El objetivo es que perdure lo que se ha hecho, y se proyecte a la cuarta generación.
¿Te gusta la vida de provincia?
Nosotros somos muy de campo. Nos gustan los animales y lo natural. Hay un equilibrio con todo, tenemos los valores claros, y no nos enredamos
con los chispazos de lo moderno.
“Las empresas familiares son un mix del trabajo del pasado y el presente con proyección a futuro. El objetivo es que perdure lo que se ha hecho, y se proyecte a la cuarta generación”.