La creación de murales interiores o exteriores es una respuesta a la necesidad intrínseca del ser humano de embellecer sus espacios y dar vida a su entorno. Pero además, en cada una de estas obras, existe también una necesidad de generar un relato, donde graficar nuestro ser interior.
Desde los prehistóricos petroglifos, hasta los contemporáneos stencils y grafittis, cada pintor busca dejar un mensaje, ya sea estético o filosófico a través de esta modalidad visual.
Otra ventaja de ocupar los espacios comunes, es que cada obra puede ser vista, discutida y disfrutada por todo el público, sin las barreras asociadas a una sala de arte. Es una forma de expresión transversal que niños, jóvenes, adultos, intelectuales, trabajadores, mujeres y hombres pueden apreciar, disfrutar y analizar.
Un mural puede gustar o no gustar, estremecer o no, invitar a la reflexión o generar un comentario de cualquiera de los potenciales espectadores en que pueden convertirse los transeúntes.
El arte sale a las calles y va evolucionando junto a la capacidad crítica del ciudadano. Se hace democrático y sale de las altas esferas para llegar a todos por igual, cada uno con su interpretación o diferencia. Con un mural, el artista se desnuda ante toda la comunidad, asume el compromiso de excelencia y se expone ante el otro, completando la esencia de una obra de arte.
Hoy, la continua inquietud de los artistas regionales y la buena disposición de parte de la comunidad permite que, en la región de Antofagasta, podamos encontrar una gran cantidad de trabajos muralísticos de distintas técnicas y dimensiones. Basta mirar hacia los cerros, donde destacan los trabajos en la Población Miramar y la gran cantidad de aportes generados gracias a los talleres municipales.
Mosaicos, esgrafeados, grafittis y pintura directa a muro generan un espacio de creación, a la mano de todos.
En la medida en que sigamos llenando nuestra ciudad de colores, podremos también perfeccionar nuestra capacidad de crítica y aprender a dialogar al respecto. Hacer identidad y dejar de hablar de identidad. El arte es un camino para unirnos como pueblo.