Tell Magazine

Columnas » Rodrigo Barañao

EDICIÓN | Febrero 2014

Santiago en verano

Por Rodrigo Barañao / rbaranaog@gmail.com
Santiago en verano

Desde que don Pedro de Valdivia llegó a Chile, y en 1541 declaró su fundación, siempre hubo motivos para celebrar, más aún en pleno verano... ese 12 de febrero tiene que haber sido tremenda comilona. Además, de seguro llegó con algunas materias primas de España para comenzar esta increíble excursión tan lejos de su tierra natal. Tiene que haber enseñado a cocinar más de algún típico plato español, como el tan apreciado puchero.

Con tan linda historia de nuestros conquistadores y fundadores me permito felicitar a este grupo de aventureros por llegar al último rincón y el más lindo del mundo. Por eso que bien lo
llevamos en la sangre: ¡chitas que es linda mi tierra! Desde su fundación hemos evolucionado a paso lento pero seguro, ya que tuvimos muchas influencias gastronómicas traídas por la aristocracia con productos muy exóticos para aquella época. Y para qué hablar de la gastronomía francesa y todas sus salsas.
 
Por eso les quiero contar que como santiaguino hay mucho por conocer y recorrer en nuestra gran ciudad. Puede que sintamos mucho calor, pero es más suave que cuando vamos a Estados
Unidos y Europa. Siempre decimos que es maravilloso, pero jamás reconocemos que nos morimos de calor caminando por las cercanías del Arco del Triunfo o haciendo una cola interminable para algún juego en Disney. A todos mis amigos de norte a sur les digo que Santiago la lleva en verano. Lo más importante: no hay tacos, todos los restaurantes tienen espacio a la hora de almuerzo o comida y hay muchos happy hours para ir con los solteros de verano.
 
Para cualquier chileno o extranjero es recomendable partir por los lugares menos típicos Por ejemplo, conocer la Estación Central y Calle Meigs, ya que está el popular Jacques, el mejor lugar para comer sándwiches con té con canela y, además, con el tazón de tu equipo preferido. Imperdible una mechada en marraqueta o unas ricas prietas gigantes con papas cocidas... todas las veces que me ha tocado llevar a amigos quedan sorprendidos (pregunten por Jorge).
 
A unas pocas cuadras, está el barrio Yungay que además de su histórica plaza tiene la famosa Fuente Mardoqueo, ideal para pedir un lomitos completo con un tremendo fanshop (pregunten por Gustavo). Y así está lleno de lugares para recorrer. En el barrio Brasil... hay que pasar por Perpiacere, de mi amigo Mariano, y pedir una buena pasta con unos Jack Daniels.
 
También recorrer los imperdibles del centro, como la clásica Fuente Alemana de Alameda, que es mi preferida, ya que iba desde chico con mi abuelo y sigo yendo con mis tres hijos. Además, está el clásico Nuria en calle Miraflores. Asimismo, hay que recorrer los barrios antiguos como Concha y Toro, calle París, el Paseo Ahumada y nuestra clásica Plaza de Armas (se llamaba así, ya que se guardaban las armas bajo la plaza).
 
Por eso que Santiago es un agrado, estamos cerca de las playas para ir por el día o al Valle de Casablanca, lleno de restaurantes y viñas para ir a probar la cepa preferida de cada uno. Es una invitación a todos los chilenos de regiones que sí hay vacaciones en Santiago. Además, hay que prepararse, pues falta poco para inaugurar nuestro Mapocho navegable en el parque Renato Poblete.
No puedo dejar fuera los lugares hacia arriba, como Nueva Costanera, donde hay muy buenos restaurantes: Borderío, Bellavista, Plaza Ñuñoa, Barrio Italia, Las Condes, etc. Hay mucho pero mucho más para disfrutar en el verano y si tienen alguna duda escríbanme y les puedo servir de guía (¡jajajaja!). Un abrazo y hasta la próxima, que tengan excelentes vacaciones en Santiago City.
 

Otras Columnas

» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación9+5+1   =