Es difícil hallar vestigios paleontológicos en la Región del Maule; sin embargo, en 1994, al sur oeste de nuestro territorio, específicamente en la comuna de Pelluhue, se encontraron los restos de un plesiosaurio, el cual fue excavado por Juan Castillo y gente del Grinpach (Grupo de Investigaciones Paleontológicas de Chile).
Dicho hallazgo consistió en un par de secuencias vertebrales incompletas, algunos dientes y fragmento de la cintura escapular y pélvica de del animal desaparecido. Esta criatura debió haber
medido uno nueve metros de largo.
Los plesiosaurios son un orden extinto de saurópsidos (reptiles) sauropterigios que aparecieron a principios del período Jurásico —y posiblemente en el Raetiano, a finales del período Triásico—, que habitaban todos los mares y los que perduraron hasta su extinción al final del Cretácico. Con frecuencia se los identifica erróneamente como “dinosaurios marinos”.
Los plesiosaurianos típicos tenían cuerpo ancho y cola corta. Retuvieron sus dos pares ancestrales de miembros que evolucionaron en grandes aletas. Como grupo, estos eran los animales acuáticos más grandes de su tiempo, e incluso los de menor tamaño alcanzaban los dos metros de largo, y eran más grandes que sus sucesores, los mosasaurios.
Los restos del plesiosaurio maulino fueron depositados en la colección de paleontología de vertebrados del MNHN (Museo Nacional de Historia Natural) en Santiago.