Llegó el verano y el protagonista de la temporada es: ¡qué me pongo! Enfrentarse a una cantidad de meses durante los cuales no hemos hecho nada por nuestro cuerpo, que nos hemos tapado tanto; y no estamos con la piel blanca, sino amarilla de guardado. Ni hablar de nuestros rollos físicos y mentales; en definitiva, el panorama es difícil.
Partamos por lo primero: poner nuestra piel en orden, depilarse, usar cremas corporales que van dando una suave textura si somos constantes. Siempre sugiero que una buena medida es usar un buen auto bronceante, eso nos da una mejor mirada y nos empezamos a encantar de a poco con nosotras mismas.
Ahora a pensar en el atuendo, hoy hay muchos talleres que hacen bikinis y trajes de baño. Recomiendo buscar asesoría, para las caderonas un buen calzón, sujeta los bordes; para las que tienen busto alto y prominente, guiarse por las copas de sostén, no hay nada peor que un sostén pequeño, pues el desborde es máximo y las malas pasadas en el agua son varias. Se recomienda los tonos más oscuros, con un tirante ancho que disminuyen el volumen pectoral. Las de busto pequeño, pueden jugar con miles de bikinis, como strapless, colores fuertes o bien estampados y atrevidos, con todo tipo de aplicaciones. Es recomendable el push-up, para dar volumen. No hay moda, es lo que nos hace sentir mejores.
Partamos por re-encantarnos, cuidemos nuestro cuerpecito, gocemos de la vida, y con una buena elección de ropa, demos infinitas gracias de contactarnos con la naturaleza, esa es la que nos da vida constantemente.
¡Feliz verano 2014 y hasta próxima!