Mezcla electrónica con cadencias del hip hop y el resultado es un pop de pretensiones, sugerente, de varias capas, notablemente maduro para su edad. Se llama Ella Maria Lani Yelich-O’Connor y su nombre artístico, Lorde ¿Parecidos? Es como Lana del Rey, pero en una versión mucho más relajada. Antes que la imagen, se concentra en melodías, contenidos, y en desplegar una voz privilegiada sin florituras innecesarias.
Nacida en Auckland, Nueva Zelandia, Lorde encarna la última revelación musical popular por su álbum debut Pure heroine (editado en septiembre pasado), donde viene el sencillo Royals, que alcanzó el número uno del Hot 100 Billboard. 2014 puede ser grandioso para ella. Figura nominada en cuatro categorías en la próxima entrega de los premios Grammy el 26 de enero, incluyendo grabación del año, canción del año, mejor perfomance pop solista, y mejor álbum pop vocal.
Los sitios de chicas adolescentes que creen en la divinidad de Justin Bieber y adoradoras de la belleza de cada uno de los miembros de One Direction, la odian porque habla mal de ellos (a los 1D los encuentra feos), y tampoco guarda simpatías por las cantantes de Disney como Selena Gómez. Según Lorde, todos esos artistas teen híper sexuados, no reflejan los verdaderos intereses de la gente joven. Así, en sus canciones habla con cierto desencanto de la vida urbana, aunque también fantasea con el glamur bajo cierto cinismo.
Lorde es parte del cartel de la próxima versión local de Lollapalooza. Viene en pleno apogeo y con las críticas a su favor, que reconocen en ella una verdadera excepción a la regla del artista adolescente prefabricado.