Tell Magazine

Entrevistas » Mujer

EDICIÓN | Diciembre 2013

Crecer junto a Calama

Patricia Oteiza
Crecer junto a Calama

Después de más de dos décadas de experiencia en el rubro hotelero y de haberse desempeñado en altos cargos en distintas ciudades de Chile, hoy Patricia es una de las pocas mujeres que ostenta el cargo de gerente en una de las industrias de servicio más importantes de nuestra zona. Desde ese puesto, se ha convertido en protagonista del desarrollo de Calama, ciudad de la que se ha ido enamorando y a la Cque agradece la oportunidad de disfrutar en familia. 

por Claudia Zazzali C. / fotografía Wilfredo Titichoca M.

Comenzó  su carrerprofesional en Santiago y desde el primer año, formó parte de grandes proyectos hoteleros. Vivió cuatro años en Inglaterra, donde apren- dió la excelenci en el servicio y, casi sin pensarloaterrizó enuestro norte, donde asumió la gerencia del Park Hotel Calama.

Junto con el cargo, Patricia Oteiza adquiruna responsabilidad con la ciudad que la recibió y ha formado parte de agrupaciones de desarrollo comunal, cuyo objetiv es dar a Calama el lugar que se merece en el desarrollo nacional.

¿Cómo llegó a ser gerente de Park Hotel?
En realidad fue uno de esos momentos en la vida en que todo uye. Había vuelto a trabajar con mi actual empleador y me sugir tomar este desafío, lo conversamos en familia y tomamos la decisión en conjunto. Esto fue hace nueve años, miro hacia atrás y la verdad, si tuviera que decidir nuevamente aceptar el cargo, no lo dudaría.

¿Cómo es ser mujer gerente en un mundo tan masculino como el de Calama
Contrario a lo que se puede creer, no he tenido mayores inconvenientes en ese ámbito. Desde que llegué a Calama me he sentido acogida en todos los espacios en los que participo, por lo que no he notado mayores diferencias.

¿Se complica el trabajo por estar en una ciudad minera?
Cada ciudad tiene sus propios desafíos y Calama no es la excepción. Dentro de este contexto la minería es una gran oportunidad para el desarrollo de las industrias que son parte de su encadenamiento productivo, como la hotelería que es mi campo. Esta es un área servicios que permite dar soporte a esa industria por la vía de la diversificación y la calidad, por lo que, más que una complicación, vivir en una ciudad minera es una gran oportunidad para el que esté dispuesto a aprovecharla.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de tener un cargo de influencia?
Creo, sinceramente, que más que pensar en términos de ventajas y desventajas se puede visualizar desde la perspectiva de los desafíos del crecimiento profesional y del desarrollo del propio negocio. Prefiero pensar en cómo somos capaces las personas que ocupamos este tipo de cargos de enfrentar los desafíos, cómo miramos el futuro desde una mirada estratégica, que va más allá de la operación diaria. Sin duda, implica responsabilidad, no solo en lo inmediato, donde el tener un equipo de trabajo empoderado y preparado para dar lo mejor de sí, como el que tenemos, es fundamental. También se asume un compromiso más amplio con la comunidad donde estamos insertos.

¿Se siente una responsabilidad con la ciudad?
Indudablemente. Todos somos parte de Calama y queremos verla crecer y ocupar el lugar que le corresponde. Si alguien es responsable de nuestra ciudad somos todos nosotros, nadie se puede sentir excluido de ser parte de este colectivo y debemos cooperar con nuestros representantes para que nuestra ciudad siga creciendo y desarrollándose.
 
¿Cómo se canaliza ese interés social?
En el caso del Park Hotel, lo materializamos de forma concreta: más del sesenta por ciento de nuestros proveedores son locales y más del noventa y cinco por ciento de nuestros trabajadores vive en Calama; de ellos, una parte importante somos mujeres. Además, somos parte de la Corporación de Desarrollo de la Provincia el Loa, Proloa, en calidad de socio/director y, paralelamente, participamos en la Cámara de Comercio y Turismo de Calama; en ambos casos, buscamos trabajar con otras empresas en proyectos comunes en favor de la ciudad. También apoyamos a emprendedores culturales, como el caso del padre Carlos González que este año lanzó su tercer libro Devociones andinas en nuestro hotel, actividad que fue todo un éxito y unió a diversos sectores de nuestra comunidad como empresarios, establecimientos educacionales, comunidades, entre muchos otros.

 
VIVIR CALAMA
 
Para Patricia, Calama tiene mucho que ofrecer. “Convivimos a diario con la cultura Lickantay de más de diez mil años de historia. Tenemos un entorno único, donde el desierto nos rodea, pero a la vez nos brinda un oasis, donde la relación con la tierra y la trashumancia siempre han estado presentes, donde los arreboles nos sorprenden y la magia del desierto provoca y conmueve”.
 
En paralelo, Patricia destaca que “Calama representa para muchos una oportunidad de crecimiento familiar y laboral por lo cual en lo personal me siento muy agradecida de esta tierra que me ha acogido junto a mi familia”.
 
¿Cómo se proyecta el crecimiento de Calama?
Dependemos en gran medida de los proyectos mineros actuales que están en operación y aquellos que están en evaluación en sus diversas etapas, a la espera de sus aprobaciones. En el mediano plazo creo importante enfocar la mirada en el desarrollo del Alto Loa como un destino turístico sustentable; creemos que ese es un hito importante, apostando por nuestra identidad como un valor y un potencial de desarrollo social y económico. Por ejemplo, iniciativas como las de Minera El Abra con el museo Geológico en Chiu-Chiu o el cuidado de nuestro patrimonio que realiza la Corporación de Cultura y Turismo de Calama apuntan por el camino correcto.
 
¿Qué valor agregado se le puede entregar al turista de negocios?
En el caso de nuestra empresa, el valor agregado no solo está orientado al turista de negocios, sino a todos nuestros clientes. Lo enfocamos en la calidad del servicio que prestamos, donde las personas pueden disfrutar de sus diversos espacios y áreas verdes, y juntarse con amigos o realizar reuniones en un ambiente cálido.
 
¿Algunos secretos para disfrutar la vida en el desierto?
Más que un secreto, es evidenciar lo obvio. He escuchado muchas veces frases como “es tan seco todo”, y sí, es así, y en eso está su encanto. Entonces no podemos pretender encontrar aquí las maravillas del sur, porque tenemos nuestras propias maravillas y una vez que te sacas los prejuicios, te sorprendes. Hay que tomarse el tiempo para ver y disfrutar un atardecer, viajar y conocer nuestro territorio, ojalá en familia. Disfrutar de nuestros amigos, porque los que aquí se forjan, se vuelven parte de tu vida. En definitiva, integrarse, ser parte de una comunidad ayuda a disfrutar mejor este desierto que te habla con su viento y que te marca con su sol.
 
¿Qué hace en su tiempo libre?
En primer lugar, estar el mayor tiempo posible con mi familia, dedicarme a mi hogar y a mis amigos. También practico Yoga Bayu, que ayuda mucho a buscar un centro. Este año termino mis estudios de ingeniería comercial en la Universidad de la República, y no sé cómo, pero me doy tiempo también para tejer en telar, me gusta mucho esta actividad.
 
¿Qué opina del crecimiento gastronómico de Calama?
Creo que poco a poco ese ámbito se ha ido desarrollando en nuestra ciudad. Sin duda el tener mayor diversificación en esta área nos ayuda a todos, no solo porque nos hace ser más exigentes con nuestros servicios y nos empujan para mejorar más aun, sino también porque contribuye a que la ciudad pueda ofrecer más a locales y turistas.
 
¿Qué le regalaría usted a la región y en particular a su ciudad?
Espacios para la familia, para que puedan compartir la madre con su hijo, el abuelo con su nieto, que los padres puedan disfrutar de sus hijos saliendo juntos; es por ello que los parques y áreas con vegetación son un gran regalo que Calama se merece hace mucho.
 
¿Cómo daría una mirada positiva a la vida en Calama?
Eso no es difícil, lamentablemente la ciudad ha sido estigmatizada y la gente fuera pareciera creer que estar aquí es una guerra constante contra la adversidad. Sin embargo, vivir en regiones tiene muchas ventajas; estás cerca de todo, puedas almorzar en tu casa a diario, si pasa algo en el colegio de tu hija puedes ir rápidamente. Aquí muchos nos conocemos y reconocernos lo que hace que las relaciones humanas sean mucho más cálidas que en las grandes ciudades, donde no hay esos espacios. Además, nuestra ubicación es privilegiada, de aquí nos podemos trasladar a distintos lugares que son joyas altiplánicas y que, muchas veces, nos falta conocer, como Toconce, Caspana y sus terrazas incaicas, o el volcán Poruña, las termas de Taira, los petroglifos.
 
¿Qué destacaría de la labor de las asociaciones gremiales y públicas que exigen mayores recursos para la ciudad?
Sin duda que tener mejores recursos potencia cualquier actividad, pero también hay que tener muy claro para qué los necesitas con objeto de ocuparlos eficientemente. En este sentido, el trabajo mancomunado entre autoridades locales, regionales, las empresas y la sociedad civil será clave para el desarrollo de Calama.

 

 
“Todos somos parte de Calama y queremos verla crecer y ocupar el lugar que le corresponde. Si alguien es responsable de nuestra ciudad somos todos nosotros, nadie se puede sentir excluido de ser parte de este colectivo y debemos cooperar con nuestros representantes para que nuestra ciudad siga creciendo y desarrollándose”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación1+7+6   =