El Liceo Domingo Savio se creó en 1937. En su larga existencia, ha sufrido una quiebra, un incendio, y varios terremotos, pero nunca paró de crecer.
Chile fue el cuarto país de América que recibió a los salesianos, luego de Argentina, Uruguay y Brasil. El lugar elegido para la fundación de la primera Casa Salesiana en nuestro país fue
Concepción. De Buenos Aires partieron, en febrero de 1887, un grupo compuesto por tres sacerdotes, dos acólitos y un coadjutor. Luego de un viaje de 37 horas, en tren a Mendoza y después a lomo de mula hasta Uspallata, Punta de Vaca y la cumbre de los Andes. Llegaron a Santiago siendo presidente Juan Manuel Balmaceda, en los días en que una epidemia de cólera asolaba al país. Fueron recibidos en Concepción por el vicario Domingo B. Cruz y una gran multitud, a pesar de que la ciudad no tenía entonces más de 25 mil habitantes.
La Escuela Talleres San José, construida unos años antes, se transformó en su primera casa. Con 12 huérfanos internos funcionaba el lugar, que con la llegada de los salesianos y el apoyo de muchos católicos alcanzó gran animación. Los salesianos fundadores fueron los padres Evasio Rabagliati, Raimundo Daniel y Carlos Amerio; todos de gran figuración posterior en la orden. Al poco tiempo los alumnos aumentaron a 70. Se crearon talleres de carpintería, zapatería, oratorio festivo y banda instrumental. Más tarde, los talleres de encuadernación y herrería.
El Liceo Domingo Savio se creó en 1937. En su larga existencia, ha sufrido una quiebra, un incendio, y varios terremotos, pero nunca paró de crecer. Actualmente cuenta con modernas salas y talleres. Atiende a más de mil quinientos alumnos. Con casi un siglo y medio de historia, es hoy en día uno de los Colegios Salesianos de Chile con mejores instalaciones para la enseñanza técnica y humanista.