"Somos una familia muy pobre, no tenemos para comer y pertenecemos al comedor San Benito, por eso te quiero pedir si nos puedes traer una cena. Yo no quiero ningún regalo para mí, sino comida para poder compartir con los niños del comedor”. Esa fue la conmovedora carta que Javiera, de diez años, le escribió la Navidad del 2011 al Viejito Pascuero. Una carta que el viñamarino Fernando Garay, director de Twitteros Solidarios, encontró entre los miles de sueños que cada año depositan niños de escasos recursos en Correos de Chile, en busca de ser respondidos.
“Javiera tiene a su papá muy enfermo y su mamita también se encuentra con mucha dificultad física. Son personas muy pobres, que no tienen para comer y de lunes a sábado almuerzan en un comedor con niños de Chorrillos Alto. Es impresionante cómo una pequeña te enseña la nobleza y la simpleza de la vida; y no pide nada para ella, sabiendo que la Navidad es de los niños”, nos cuenta Fernando.
Fue así que motivado por la solidaridad, hace dos años, empezó Twitteros Solidarios, una agrupación sin fines de lucro que se juntó gracias a las redes sociales y las ganas de apoyar la iniciativa Una carta, un sueño, de Correos de Chile. El primer desafío se llamó la #CenaDeLaAlegría, para cumplir el deseo de Javiera. De inmediato, Fernando llamó al chef Pablo Verschae y le preguntó si podía donar su talento gastronómico para los niños y él se conseguía toda la comida. “Los tuiteros se sumaron con sus manos y corazón para armar la fiesta. Fue maravilloso, lleno de alegría, globos y colores. Nos impregnamos de amor y solidaridad, llegaron más de sesenta personas a ayudar, fue la actividad más grande de ese año. Hoy la recordamos como un hito muy importante para nosotros, porque nos abrió el camino y nos iluminó para llegar a esta niñita”.
¿Cómo se te ocurre esta idea?
Por cosas del azar, nunca pensé ni dimensioné que podíamos llegar a ser una marca tan reconocida y que la gente confiara tanto en Twitteros. Como anécdota, yo fui el tuitero más activo de la Teletón del 2011 (ciento cincuenta y dos tuits, según un estudio de una empresa americana). Un gerente de CHV me llamó, porque estuve las veintisiete horas motivando a que la gente fuera a cooperar y que se acercara al banco. Al parecer lo hice más de lo normal y fui el primero en Chile. Ahí me quedé pensando que las redes sociales servían para cosas positivas. No tan solo para insultar o descargarse.
¿Y cómo llegaste a la carta de Javiera?
Hace muchos años voy a Correos de Chile y apadrino a un niño solo, pero el 2011 lo quise hacer de manera distinta, justamente porque me “picó el bichito” por lo de la Teletón, y puse en mi Twitter si alguien me quería acompañar. Se fueron sumando muchos tuiteros, pensé que llegarían diez o quince, pero me sorprendí al ver que llegaron más de ciento cincuenta. Así nació el hashtag #UnaCartaUnSueño que empezó a recorrer todo el ciberespacio y, de todas las cartas que sacamos, la de Javiera fue la más significativa.
¿Buscaste más apoyo?
Sí, quedaba tiempo para Navidad y muchos querían hacer otra actividad, no solo la gente de Twitter; por eso empecé a golpear las puertas de las radios y diarios, para contar lo que queríamos hacer y motivar a más personas a buscar una carta al correo. Fue mágico, empecé a hablar en las radios y la gente comenzó a llamar para ayudar. Llegaron más de cuatrocientas personas, familias completas. Los medios de comunicación cumplieron un rol fundamental, porque nos ayudaron a difundir mucho más.
LOS TUITEROS
Para el empresario de marketing y logística, Fernando Garay, el 2011 fue un año muy importante; en lo personal le había ido muy bien, pero sentía que tenía que hacer algo por la sociedad: “creo que no tan solo hay que ganar dinero, sino que también hay que dejar una huella en este mundo. Yo tenía muchas ganas de ayudar, pero no sabía cómo. Las redes sociales, me animaron a implementar una acción social y encontré mucha gente que pensaba como yo”.
¿Hoy hay un equipo fijo?
Somos alrededor de treinta y cinco personas y ya llevamos veinticinco desafíos. Nos conformamos como persona jurídica, como una agrupación formal para poder canalizar ayudas internacionales o de la empresa privada. Hay un equipo de periodistas, publicistas, fotógrafos, gente de todas las profesiones y oficios. Todos quienes tengan ganas de ayudar son bienvenidos.
¿Qué hitos los han marcado?
La fuerza de Twitter es tan impresionante que llenamos una carpa para ayudar al Tarzán chileno (el joven trapecista de American Circus que se cayó en medio del espectáculo el 2011) y en tres días vendimos más de dos mil entradas; otro hito importante fue el incendio de Rodelillo, pues en cuarenta y ocho horas juntamos ochenta toneladas de ayuda.
¿Crees que estas campañas habrían sido exitosas sin el apoyo de las redes sociales?
Creo que no, hubieran sido más chicas. El rol de las redes sociales es importantísimo. Cuando invitamos a Cecilia Bolocco —que vino a dar una palabra de aliento a las personas a quienes se les quemaron sus casas en Viña del Mar Alto—, esa campaña recorrió los cinco continentes, porque chilenos hay en todas partes del mundo. Nos contactaron desde Oslo para entregar ayuda.
#DESAFÍOS
Para definir un desafío, Twitteros Solidarios realiza un estudio para escoger el lugar donde van a ir a ayudar. Luego, se conversa con los representantes de la localidad y se inicia la campaña por las redes sociales, donde los tuiteros llegarán a un punto de reunión. “En las campañas solidarias de recolección (comida, ropa y otros), afortunadamente, nos colabora el Colegio San Ignacio de Miraflores. La dueña es la mamá de un tuitero, quien nos deja guardar y recolectar todo el material. Siempre le digo a quienes quieren regalar su ropa que esté limpia y en buen estado, porque si a una persona le ocurre una catástrofe, por muy adversa, o muy pobre que sea, primero está su dignidad”, nos cuenta Fernando.
¿Cuáles son sus ejes de acción?
Nos interesa ayudar a los niños que son el motor y futuro del mundo, de nuestro país. A las personas en situación de calle y en campamentos; y en tercer lugar, a la mujer de escasos recursos, vulnerable. Sentimos que la mujer es el elemento más importante de la familia, si ella está bien el marido puede salir a trabajar, sus hijos comer, su entorno funciona de mejor forma.
¿Los últimos desafíos?
El desafío #CuídateYpreviene del cáncer de mama que fue muy importante y para las mujeres del Cerro Mariposas de Valparaíso, donde, desafortunadamente, en abril pasado también hubo un incendio. En esa oportunidad nos acompañó Eli de Caso, una mujer que la ganó a la vida, que tuvo cáncer de mama y de garganta.
¿Cómo llegan los famosos a apoyarlos?
Normalmente a nuestros desafíos invitamos a un “tuitero vip”, llevamos a los famosos con el chileno más normal y humilde. En ese contexto, el primero que participó fue Rafael Araneda en el comedor San Benito, donde estaba Javiera. Para los niños fue maravilloso porque estaba justo animando el festival de Viña y no lo podían creer. También nos ha ayudado Eva Gómez, Elías Figueroa, “Súper Mario”, de los treinta y tres mineros, y Pancho Melo con #TejiendoAmor, donde le pedimos a la gente que tejiera cuadraditos de lana para hacer mantas.
NO CUESTA NADA
“La Navidad es una fecha emotiva, muy linda, donde los corazones están un poco más blandos. Por eso el mejor regalo no es el más caro, sino el que se hace con el corazón. En esta época no se olviden de que hay niños que se ilusionan con un presente; si los pueden apadrinar, ¡fantástico!”. Por eso, Fernando insta a todos los interesados a participar en #UnaCartaUnSueño, el sábado 14 de diciembre, en Correos de Chile de Viña del Mar; y el 21 de diciembre a ayudar en la cena de Navidad que este año apoyará un comedor y un Hogar.
¿Cuál es el llamado a los empresarios que no los conocen?
Los empresarios para nuestros desafíos son muy importantes, por eso los invitamos a que vean lo que hacemos, que revisen nuestros Facebook y Twitter y vean en Google todo lo que hemos hecho. No vamos a cambiar el mundo, pero sí haremos que sea un poco mejor. Si la gente nos ayuda, podemos hacer más. Tenemos las ganas, las manos y el corazón, pero a veces no tenemos el dinero.
¿Qué más se viene?
En el verano vamos a impulsar una campaña de prevención contra el cáncer de piel. Y en marzo el llamado es a colaborar con cuadernos y lápices para el desafío #SeamosUtiles. El año pasado pudimos entregar doscientas bolsas de útiles escolares de Viña del Mar a Villa Alemana.
¿Tienen planeado extenderse a otras regiones?
Sí, estamos constituyendo una ONG para poder hacer actividades en todo el país y a nivel internacional. Ya me llamaron de Panamá, Argentina y Australia. El año pasado hicimos #UnaCartaUnSueño en Arica, La Serena, Concepción y Valdivia, estamos todos conectados y yo los guío desde Viña.