Con su característica chasquilla y su personalidad dulce, los años no pasan por Sandra O Ryan (50), actriz nacional respetada y muy querida.
por Maureen Berger H. / fotografía Teresa Lamas G.
Si bien partió en Vivir así en 1988, fueron sus papeles en teleseries como Amor a domicilio, Playa Salvaje y Cerro Alegre los que marcaron su carrera, tal como su rol en la película La rubia de Kennedy, en 1995. Hace un año volvió a vivir con su única hija, María José Urzúa; continúa participando en series y telenovelas, como Las Vegas de Canal 13 y Graduados de Chilevisión, lo más reciente; se muere por hacer comedia en televisión y le encantaría regresar a la radio. Está radiante y feliz, tranquila con su presente, y a lo único que se niega rotundamente es a entrar a un reality, pues considera que La Granja Vip fue uno de los grandes errores de su vida. Conversamos mientras se realizaba la tradicional Cena Pan y Vino del Hogar de Cristo en el Casino Enjoy de Viña del Mar, donde ella asistió para colaborar.
¿Cómo es volver a vivir con tu hija?
Ambas venimos de vuelta, después de separarnos de nuestras respectivas parejas volvimos a vivir juntas y ha sido muy rico, se respira puro amor en casa. María José (30), que ya es actriz, regresó a la universidad para estudiar nutrición. Ya no sigue en tv (Así Somos de La Red) porque está en período de exámenes y no le da el tiempo. Conversamos mucho de todo, somos muy amigas, pero está claro que yo soy la mamá y ella es la hija.
¿Por qué no estás en pareja?
Llevo un año y medio separada y no podría haber espacio para nadie hoy. Todo pasa por mi instinto —que suele guiar mis acciones— y algo me dice que tengo que continuar sola. En este minuto de vida tener pareja no es tema.
¿Cuál fue tu época de oro en la televisión?
A fines de los noventa, con Playa Salvaje y Cerro Alegre, especialmente, donde interpreté a Alexandra Thompson, un papel muy difícil porque era una enferma mental. Eran tiempos en que viajábamos y pasábamos meses en otras regiones, se compartía mucho con el elenco —más allá de la pega— y de paso, estas teleseries arrasaban en sintonía.
“Hoy lo que más disfruto es hacer comedia, papeles que sean graciosos e incluso ridículos”.