Ni Lennon y McCartney, tampoco Elvis, menos Michael Jackson. La canción más exitosa de todos los tiempos es White Christmas, se publicó hace setenta años, fue escrita por Irving Berlin, e interpretada por Bing Crosby.
Según los récords Guinness acumula cincuenta millones de unidades vendidas, impresionante para una letra de apenas tres párrafos y cincuenta y cuatro palabras. Como buen clásico contiene curiosidades. Berlin, una leyenda de la música popular estadounidense del siglo XX, era un ruso judío que vivió la infancia como mero espectador de la máxima fiesta cristiana. Nunca aclaró dónde la había compuesto, pero tenía clarísimo que su obra trascendería. “No solo es la mejor canción que he escrito, es la mejor canción que nadie jamás escribió”, dijo. El autor tuvo además la lucidez de insistir que Bing Crosby, una de las grandes estrellas del pop de la primera mitad del siglo XX, fuera su intérprete.
Las circunstancias históricas contribuyeron para que White Christmas calara hondo en el pueblo estadounidense. Tras el ataque a Pearl Harbor, el 8 de diciembre de 1941, Crosby interpretó por primera vez el tema antes de ser grabado, el día de Nochebuena de ese año en un programa radial. Su melodía melancólica, los versos que añoran navidades nevadas y escribir tarjetas de saludos, causaron gran impacto entre las tropas y familiares cuando el país entró en la Segunda Guerra.
Otra tragedia marca al que es considerado como el mejor álbum de Navidad de la historia. A christmas gift for you from Phil Spector, obra del productor más afamado de los sesenta (los Beatles y los Stones estaban entre sus clientes), fue editado el 22 de noviembre de 1963, con escasa repercusión a pesar de su calidad. ¿Suena la fecha? Fue el día que mataron a Kennedy.