Desde que era muy chico, Felipe sentía latir su corazón más rápido de lo usual cuando se enfrentaba a los cerros, las montañas y las grandes formaciones rocosas. Recuerda interminables viajes junto a la familia, siempre observando la gran cordillera que contornea nuestro peculiar país. Año a año, este ADN outdoor que comparte con toda su familia, fue convirtiendo a este joven de veintiséis años en todo un aventurero.
Hoy, toda la vida de Felipe está ligada a la tierra, la escalada, la geografía, la música. Todo es siempre una conexión con el entorno natural y los paisajes. Decidió estudiar geografía porque podría dedicar muchas horas de trabajo y terreno a estar en contacto con la tierra, y mientras le tocara gabinete, es decir estudios y clases, estaría estudiando el planeta y la naturaleza. Su opción fue la Católica de Chile y no por sus estándares de estudios, sino porque tenía la mejor rama de montaña.
Allí se encontró con un mundo asombroso, que lo llenó de conocimiento y experiencias que hoy, está dispuesto a compartir con todos quienes se interesen en la escalada.
¿Cómo nace la idea de crear un centro deportivo como Diedro?
Primero, porque en la región no existía ningún acercamiento con la escalada, entonces con mis amigos pensamos en construir un boulder que es un espacio para practicar escalada a baja altura. Pronto nació la inquietud de invitar a más gente, vimos el potencial que tenía el deporte y lo convertimos en negocio, siempre pensando en que fuera más que un deporte, un cambio en el estilo de vida de quienes lo practican. Jamás pensamos en hacernos millonarios, sino más bien, en cubrir media jornada diaria con algo que nos apasiona y que ayude a más personas.
¿Ayudar a más personas en qué sentido?
Los deportes siempre son un beneficio para el ser humano, la escalada pone a prueba todos los sentidos y a nivel mundial es considerada tan completa como la natación, pero según mi experiencia es mejor, porque tiene un ingrediente agregado: el compañerismo. Dice el dicho: “un mes en la montaña son diez años de amistad en la ciudad” y eso refleja la necesidad de un grupo afianzado y de confianza que actúa en comunión. En palabras simples, creo que la escalada te hace integrar buenos hábitos que,
con el tiempo, se van desplegando en la vida diaria y que, finalmente, te convierten en una mejor persona.
Interesante... ¿y cómo se logra llegar a eso?
Conociéndose uno mismo y conociendo a tu grupo de escalada. Cuando se escala en rutas, no boulder, el compañero de cordada (que es quien tensa cuerda en una eventual caída) es imprescindible. Y la verdad es que no puede ser cualquier persona, tiene que conocerte y apreciarte, debe ser alguien que esté verdaderamente interesado en resguardar tu vida; puede sonar fuerte, pero es la realidad, de modo que los lazos que se van formando son de una confianza y lealtad única. Si estás a treinta metros vertical, quien esta abajo afirmando tu cuerda, tiene que estar ciento por ciento atento, contar con la experiencia y en el momento estar dispuesto. Además que sus consejos pueden resultar muy útiles.
¿Cómo ha sido la acogida de Diedro?
Espectacular, desde que construimos la primera pared de escalada y gracias a las redes sociales, el recibimiento fue positivo, diversas personas se motivaron y comenzamos todos una nueva experiencia, nosotros como instructores y ellos como principiantes en el tema de ascenso en boulder.
¿Fue difícil el comienzo?
No, porque todo está hecho con amor. Hemos formado un grupo de personas constantes y todos tienen el ánimo de ayudar. Yo soy un convencido de que las cosas se pueden lograr sin tanta plata, y hasta ahora ha dado excelentes resultados. Acabamos de adjudicarnos un Capital Semilla y ya estamos instalados con un boulder de calidad en un espacio mucho más amplio y adecuado, cada día organizamos más salidas a terreno y así vamos descubriendo más y más.
Es un proyecto innovador el centro deportivo, ¿cómo te lo imaginas en unos años?
Muy activo, el proyecto es grande y dos de nuestros escaladores son arquitectos y nos han ayudado a proyectar la idea, la que cuenta con una pasarela de visitas, una sala multiuso, una sala de yoga, un café y, por supuesto, el boulder más grande de todo el norte chileno.
AUTOSUPERACIÓN
Deportes como el fútbol, el tenis, el atletismo, el ciclismo y muchos otros se realizan en el plano horizontal. La escalada es diferente. Acá se trabaja en el plano vertical. Y el ser humano no viene preparado para esto.
¿Qué medidas de prevención se deben tomar?
En los entrenamientos siempre elongar y hacer un buen calentamiento corporal, especialmente de brazos y dedos. Practicar la cordada es muy importante porque es un ejercicio crucial cuando se escala en rutas largas o peligrosas, donde tú diriges la caída de tu compañero. Contar con casco, arneses, variedad de buenos mosquetones, cuerdas
especiales, descendedores y todo el equipo de rescate por cualquier eventualidad es siempre imprescindible, también se deben aprender a usar bien.
¿Has pasado algún susto grande escalando?
Cada uno asume sus riesgos y a veces las experiencias, aunque vengan mezcladas con miedo, son vivencias que a uno lo hacen aprender y avanzar en nivel. Claramente, uno no vuelve a cometer los mismos errores. En el 2010, dos amigos y yo estuvimos perdidos en la montaña de Calbuco; pensábamos hacer una nueva ruta de descenso desde Puerto Montt a Puerto Varas, pero después de la sección de escalada nos perdimos, seguimos el río y tres días después, sin comida,
poco sueño y cansancio, encontramos la carretera. Nos encontró la brigada especial de Carabineros durante el día; a las dos de la mañana pudimos recostarnos y a las 3:34 fue el terremoto del 24 f. Jamás lo olvidaré.
Esbelto y ágil, Felipe recorre sin ningún problema la pared de boulder, pareciera no pesar y la forma en que acomoda sus extremidades, pies y manos es digna de retratar. Se dice a sí mismo un amante de la montaña y en Iquique, la Playa El Marinero Desconocido es uno de sus lugares favoritos. “El Marinero Desconocido es un sector donde encuentras antiguos túneles donde transitaba un línea ferroviaria que iba desde la pampa al puerto de Iquique, a unos doscientos metros e altura; allí encontramos largas vías de hasta treinta metros en roca Diorita. Es un sector muy agradable para poder mirar el mar a tus pies y la ciudad de Iquique desde el norte, aquí te encuentras con vías de escalada de baja dificultad para quienes se inician”, explica.
Por ser iquiqueño y amante del desierto, ya conoces bien el territorio alto andino, ¿cuáles son los mejores destinos para escalar en altura? Sin duda, la Quebrada de Irure. El lugar se llama Tajgrapata que en aymara significa peñasco duro, es el sector de escalada por excelencia en Tarapacá; a pesar de sus cuatro mil cien metrosdealtitud,esunhermosoafloramiento rocoso de toba volcánica que se pierde en el horizonte. Cuenta con una veintena de vías de todo nivel y se emplaza en un sector rodeado de tolas, llaretas, vizcachas y grandes montañas nevadas. Tajgrapata muestra una de las panorámicas más hermosas de Tarapacá. Además, en este sector se pueden hacer
otras actividades como fotografía, bicicleta, montañismo y senderismo.
Tú trabajas, entrenas y emprendes un nuevo negocio, ¿cómo organizas tu tiempo? Planificar, ese es el secreto. Yo trabajo en el Centro de Investigación del Oasis de Niebla Alto Patache, que está a cargo de la Universidad Católica de Chile, ubicado en Patache, aproximadamente a cien kilómetros de Iquique; aquí estoy en contacto con la naturaleza endémica y los cerros de la Cordillera de la Costa. Por otro lado, desde un principio la escalada se volvió parte importante de mi vida, por lo tanto, siempre le he destinado una alta prioridad, lo que me ha permitido ser muy constante; a eso agrégale haber formado el centro de escalada, donde ofrecemos clases con horarios, lo que hace que mi tiempo esté determinado y siempre enfocado a mi pasión.
¿Qué expectativas tienes con respecto a la escalada?
Tengo dos objetivos en mente: primero, llegar a escalar rutas de roca con altísima dificultad y además, dedicarme a la otra mitad de mi vida que es la investigación científica. Hay muchos cerros que no están documentados y los cuales me gustaría profundizar, ya he hecho varios aportes a la página web
www.andeshandbook.org, pero me gustaría desarrollar más ese trabajo.
¿Cuál es tu mensaje?
Me gustaría que mucha gente se motivara a hacer esto porque es algo nuevo en la región y genera habilidades únicas que te ayudan a conocerte a ti mismo en conexión con la naturaleza.