Dueña de su vida, en todo el sentido de la palabra, la curadora y licenciada en artes plásticas, Laura Ruiz, sabe lo que quiere y cómo lo quiere.
No se deja amedrentar ni flaquea en ningún momento en busca de su objetivo: ser coherente consigo misma y con su proyecto de vida.
por Soledad Posada M. / fotografía Sonja San Martín D.
Sin duda una mujer poderosa, poseedora de una fuerza inque- brantable y coherencia en su discurso que pasa del dicho a la acción y de vuelta sin incongruencias. Para ella no existe la palabra doble estándar. De una sola línea, plantea la libertad individual como base para conseguir la felicidad. Esa libertad que lleva día a día a elegir y desechar sin remordimientos. Siempre en sintonía con los propios intereses, pensamientos y sentimientos. No traicionarse a sí misma, es la principal arma de Laura Ruiz para lograr ser hoy una mujer realizada, tanto en su vida privada como profesional. ¿Cómo lo consigue?, solo con un amplio conocimiento de quién es, lo que quiere y el mundo en el que quiere vivir. Con ese norte claro, los caminos pueden ser difíciles, pero, para Laura, ser fiel a uno mismo es la única manera de vivir realmente.
Laura Ruiz Segovia nació en Tocopilla, en 1971. Licenciada en artes plásticas y gestora cultural de la Universidad de Concepción, es coordinadora del proyecto Museo sin Muros del Museo Nacional de Bellas Artes, desarrollado en la Región del Biobío y localizado en el Mall Plaza Trébol. Madre de cuatro hijos Francisca (15), Fernanda (13), Bárbara (13) y Diego (5), ingresó a la escena plástica nacional a finales de los noventa.
Durante esa época estudiantil, forma parte de un grupo de alumnos que realiza una escultura en Florianópolis, Brasil, liderado por el escultor Lautaro Labbé, incursionando posteriormente en el mundo empresarial con la creación de Diseño Limitada.
En 2003, es seleccionada para coordinar el proyecto Museo sin Muros del MNBA en la Región del Biobío. Durante diez años ha realizado montajes de la colección patrimonial y muestras de artistas contemporáneos invitados por el museo, siendo invitada a formar parte de los equipos curatoriales de esta institución. Como gestora, se ha desarrollado en proyectos de difusión y producción de exposiciones en Concepción, y también ha realizado un extenso trabajo en el área de docencia en varias universidades, prestando asesoría a artistas a nivel regional y nacional. En el área de las artes visuales, Laura Ruiz ha sido invitada a trabajar como evaluadora de los proyectos FONDART en la región.
¿De dónde nace tu amor por las artes?
Desde pequeña me gustaba observar y dibujar todo lo que aparecía ante mis ojos, los matices de colores los fui descubriendo e incorporando pocos años más tarde, y tuvieron cabida en cada bosquejo al que me dedicaba. Mis padres trabajaban en la Universidad de Concepción, y las constantes visitas con ellos a la pinacoteca, jardines y visitas a lugares culturales, siempre fue bienvenida. Todo fue reforzando mi interés por las artes, hasta que entré a la Universidad de Concepción a estudiar, carrera en donde centré mis estudios con entusiasmo y dedicación. Creo que pocos pueden decir que hacen lo que realmente les gusta.
¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
Es un oficio donde se mezclan los desafíos, el dinamismo, los conocimientos en cada montaje, que ya han sido más de ciento veinte, información que cada artista entrega para desarrollar de mejor manera una exposición, de las cuales voy recopilando y mejorando todos los días la actividad que realizo. Es un trabajo en donde se juega con la estética, la belleza, la incorporación de los conocimientos, y a la vez empiezas a darte cuenta, que más que trabajo, es una forma de liberación y desarrollo interno.
“Creo que pocos pueden decir que hacen lo que realmente les gusta”.