El 1 de noviembre de 1914, frente a Coronel, se enfrentan dos flotas de guerra, una alemana, bajo las órdenes del almirante Maximilian Graff von Spee, y una inglesa, a cargo del almirante Christopher Craddock.
A pocos meses de conmemorarse el centenario de la Primera Guerra Mundial, evento infausto que dejó millones de muertos, no debe olvidarse que uno de sus enfrentamientos principales tuvo lugar en aguas chilenas. El 1 de noviembre de 1914, frente a Coronel, se enfrentan dos flotas de guerra, una alemana, bajo las órdenes del almirante Maximilian Graff von Spee, y una inglesa, a cargo del almirante Christopher Craddock. Era la primera vez en ciento nueve años, desde Trafalgar, en tiempos de la navegación a vela, que la Royal Navy luchaba contra una escuadra enemiga. La derrota inglesa, contra una fuerza superior, provocó una enorme conmoción en el mundo entero.
En los cerros de Coronel, los potentes cañonazos se oían a sesenta kilómetros de distancia. Tras horas de combate, dos grandes buques ingleses, el Good Hope y el Monmouth, con 900 y 675 hombres a bordo, respectivamente, se hundieron con toda su tripulación. El almirante Craddock se hallaba a bordo del primero. Una placa, situada en la iglesia anglicana de Pedro de Valdivia en Concepción, recuerda su memoria. También un recordatorio conmemora la refriega, en la plaza 21 de mayo de Coronel.
Fue la primera batalla naval moderna, pero no tanto, pues apenas asomaban entonces los radares y submarinos, que luego cambiarían para siempre la guerra en el mar.
El 1 de noviembre de 1914, frente a Coronel, se enfrentan dos flotas de guerra, una alemana, bajo las órdenes del almirante Maximilian Graff von Spee, y una inglesa, a cargo del almirante Christopher Craddock.