Primero, manejar muy bien la bicicleta por un tema de equilibrio; hay que sentirse seguro y después manejar una moto se hace más fácil. Desde chico aprendí los cambios, pero también es importante divertirse. Con doce años para arriba hay que profesionalizarse y practicar como deportista. Es fundamental el ejercicio y que te gusten los deportes extremos.
Mi hermano Ignacio, que está conmigo en el colegio Mackay, empezó también a los cuatro años y ahora está muy bien encaminado. Con sus ochos años ya es bicampeón de Chile en el Súper Kids. Cuando comencé me entrenaba solo mi papá, pero él está mucho más animado porque me ve a mí, ve los logros que he conseguido y se da cuenta de que puede seguir una carrera en el motocross.
Internacionalmente, Chad Reed, un piloto norteamericano que es parte del boom del motocross en Estados Unidos. En Chile, por supuesto, Francisco Chaleco López.
Sí, cuando era chico corría con él y cuando nos topamos siempre nos saludamos. Hace como dos meses que no lo veo, pero tenemos una muy buena relación.
El Campeonato de Enduro el año pasado que me ayudó mucho a mejorar mi rendimiento arriba de la moto; los dos mundiales que corrí aquí en Chile y en Argentina; y ahora el más importante y exigente mundial de Enduro, los famosos Six Days en Cerdeña, Italia, donde gané la medalla de plata. Es un poco como los aviones, donde el piloto debe juntar muchas horas de vuelo; nosotros necesitamos andar harto en moto para llegar a ser los mejores.
El papá de Jorge es su entrenador y un apoyo fundamental en su carrera, ya que lo ha acompañado en todos sus desafíos. “Hasta el momento no he salido campeón nacional, pero sí segundo. Este año pretendo, si siguen las cosas como hasta ahora, salir campeón Nacional de Expertos E1, voy primero con mucha ventaja y solo restan dos fechas. También he corrido en Estados Unidos y ahora, terminando el colegio, me voy a Chesterfield, South Carolina (E.E.U.U), por ocho meses, a entrenar en uno de los más prestigiosos centros de preparación para el motocross a nivel mundial, el Club MX. Estaré full dedicado a esto”, cuenta emocionado Jorge.
¿Cuántas categorías hay en motocross?
Cuando empiezas eres novicio, uno se va formando como piloto y después se pasa a experto; puedes estar ahí cinco o seis años. Luego pasas a lo máximo que es súper experto. Eso es lo más difícil, pues para llegar a ese nivel hay que ser muy profesional. Depende mucho de la destreza de uno, de la constancia y dedicación para llegar a esta categoría.
¿Cuál es la diferencia entre el motocross y el enduro?
El motocross es dentro de una pista, hecha por máquinas, con galerías por fuera. Es más como un show donde se dan vueltas en una pista y parten todos los pilotos juntos. En cambio, el enduro es a campo abierto. Hay una partida donde uno tiene que comenzar lo más rápido posible en un circuito, se llega al mismo lugar donde partiste y te toman todo ese tiempo, es uno a uno. Es principalmente una carrera contra ti mismo, luchar por andar lo más rápido posible y solo al final del día sabes si efectivamente fuiste el mejor.
¿Con quién viajas a Estados Unidos?
Con mi mecánico que se llama Diego Vallejos. Él es quien me ayudará en todo, desde cocinar, hacer la mecánica de las motos, hasta manejar a las carreras que, en general, son siempre lejos. Es un apoyo fundamental, ya que es súper difícil ir a entrenar, comer; limpiar la moto, hacerle mantención solo. Después de un entrenamiento de cinco horas, uno queda agotado. Muchas veces me ayuda mi papá, pero no puede siempre por su trabajo. Seguro él viajará algunas veces a Estados Unidos a acompañarme, también lo hará mi mamá, pero Diego será el principal sostén en el día a día.
¿Cómo se gestionó ese viaje?
Varios chilenos han ido a entrenar a Estados Unidos, incluso un ex alumno y amigo mío del colegio, Daniel Borobio, quien me recomendó ir. Mi papá también me planteó el tema y decidió ayudarme. También me han ofrecido irme becado a España para correr en Europa, con una marca que en Chile no me ha apoyado, pero eso lo descarté porque hoy soy un piloto oficial Yamaha.
¿Es difícil conseguir auspiciadores en Chile?
A los doce años, si no eres súper destacado, es muy complejo conseguirse auspicios. Por ejemplo, a mi hermano de ocho años mi papá tiene que financiarlo de su propio bolsillo. Hoy, gracias a mi entrenamiento, tengo varios auspiciadores que han confiado en mí (Yamaha Chile, Jet Motors, Liquimoly, Mx Racing Design, Empresas Velásquez, Metzeler, Palmax y Audiopro).
¿Falta apoyo a jóvenes como tú?
Sí, falta mucho apoyo de las empresas más grandes. Esto se ve hasta en la televisión, en programas como Apuesto por ti de TVN, donde han salido varios deportistas olímpicos en busca de ganar dinero para sus disciplinas. En los países que hay apoyo, los deportistas no sufren esto y se dedican ciento por ciento a su carrera. Los empresarios tienen que apostar por los talentos chilenos y darse cuenta de que no todo es fútbol.
SIX DAYS
No muchos se enteraron, pero una delegación de doce chilenos viajó entre el 30 de septiembre y el 5 de octubre al Mundial de Enduro de Cerdeña, Italia. Los famosos Six Days, donde compitieron más de cuarenta y ocho países y alrededor de setecientos pilotos. Una oportunidad única en la que Jorge logró, integrando la selección nacional, una medalla de plata. Un gran logro, considerando que era su primera vez en la competencia, lleva solo un año en la modalidad de enduro y muchos de sus compañeros iban por el sexto campeonato.
¿Cómo llegaste a esta carrera e integrar la selección nacional?
Entrenando, corriendo, y quedando muy bien posicionado en las fechas. Por eso se me dio la oportunidad de participar en la selección. Por varios motivos no había quedado antes, pero justo se lesionó un piloto mayor. Me avisaron una semana antes, tomamos la determinación de ir con mi papá, como experiencia. Me sirve como base y entrenamiento para otros grandes campeonatos de esas características. La verdad es que es un plus correr una carrera tan importante como esta, es como el Roland Garros del tenis.
¿Cómo funcionan los Six Days?
Es un ranking. Es decir, todos los que tienen el diez por ciento más del tiempo del mejor piloto sacan oro; el veinte por ciento, plata, y el treinta por ciento, bronce. Premian por tramos, terminé en el lugar setenta y cuatro y con medalla de plata. Creo que me fue muy bien, muy pocas personas en su primer Six Days lo terminan y estadísticamente casi ninguno saca medalla. Eran grandes distancias con seis lugares diferentes, 250 kilómetros diarios y más de ocho horas diarias de competencia.
¿Cómo les fue a nivel latinoamericano?
Muy bien, solo nos ganó Argentina por un mínimo error. Le ganamos a México, Uruguay, Venezuela y a varios países europeos.
¿Qué te emociona en este tipo de carreras?
Sin duda, el apoyo de los chilenos. Es igual que en el fútbol, la gente va con sus banderas y gritan para que te vaya bien.
¿Cuáles son tus metas?
Quiero estudiar y seguir compitiendo en Chile, lo mejor que pueda. Todavía no he podido llegar a ser campeón nacional, pero en eso estamos, es muy probable que este sea mi año.
¿Qué haces en tus tiempos libres?
Cuando tengo tiempo libre, le hago clases a niños más pequeños, de segundo básico y otros de segundo medio del Mackay. Tengo una pequeña escuelita y eso muy positivo, porque estamos difundiendo el deporte en el mismo colegio. Ellos se motivan mucho, les enseño para que hagan técnicas arriba de la moto.