Sus obras se han publicado en las mejores revistas especializadas del mundo y fueron seleccionados para participar en la Bienal Latinoamericana de Arquitectura el 2009, que se realizó en España. Y es que su particular enfoque de la arquitectura, en donde integran el paisaje, la gente, el espacio y los deshechos que puedan encontrar en el lugar, es bastante poco común. Aquí el éxito de tres amigos, tres compañeros con una imaginación desbordante.
Por María Paz Macaya O.<br /> Fotógrafo Javier Gutiérrez A.
No sólo se trató de una gran amistad, sino que también de una visión en conjunto y compartida, lo que a estos tres compañeros de la Escuela de Arquitectura, de la Universidad de Talca (UTAL), los motivó a crear el distintivo Grupo Talca (GT), el que tiene una visión de la arquitectura muy particular: preocuparse por los procesos locales, por el paisaje, por el entorno, pero sobre todo, de los habitantes y las necesidades de una determinada localidad, y en donde cada obra es distinta, porque no se aplican soluciones masivas, ni procesos probados de catálogo. Todo es impredecible y, a veces, la carencia de recursos puede llevar a grandes creaciones artísticas, con materias primas que nadie tal vez imaginó.
Absorbidos por sus obras y trabajos, Macarena Ávila (28), Rodrigo Sheward (31) y Martín del Solar (29) viven en ciudades distintas âSantiago, Viña del Mar y Talcaâ, por razones laborales y familiares, pero esto no ha sido un problema para que sigan dedicados a esta sociedad que tiene un objetivo muy claro: hacer arquitectura desde los procesos locales.
Conversamos con Martín del Solar, único integrante que se encuentra en Talca, pero que viaja constantemente debido a su trabajo en una importante constructora de nuestra región. Entre viajes, gestiones y obras, Martín siempre se da el tiempo para hacer lo suyo, para planear y gestionar con sus compañeros alguna nueva idea creativa. âNo me complico por tiempo, además, con la rapidez que generan hoy las comunicaciones estamos en permanente contacto, independiente de dónde se encuentre cada uno. Siempre hay tiempo para hacer lo que te gustaâ.
<strong>IDEAS CON DESECHOS</strong>
Este grupo surgió el año 2003, cuando los amigos todavía no estaban titulados. En ese entonces, colaboraron en equipo, junto con otros compañeros, en el proyecto de título de Macarena Ávila. Y a diferencia de otras escuelas de arquitectura, aquí en la UTAL los alumnos tienen que diseñar, gestionar y construir un proyecto real para su examen de título. Por eso, la realización de esta obra les demostró que, más allá de vínculos de amistad, tenían una estrategia, una visión en común. âEstamos formateados por el enfoque que nos entregó la escuela, la que nos marcó y que hicimos nuestra, pero nuestro real inventor es Juan Román, uno de los fundadores de la facultad de arquitectura de la UTAL, que nos compenetró con este ámbito de la arquitecturaâ.
Se titularon el 2007 y constituyeron formalmente el Grupo Talca, que partió con cinco integrantes. Pasaron seis meses dedicados, exclusivamente, a esta iniciativa, pero se dieron cuenta de que era un nicho no masivo y poco explotado. Sobre todo porque en el rubro de la construcción impera el criterio comercial por sobre la ecología, el paisaje o los requerimientos de un lugar. âIntentamos seguir con esto, pero financieramente era inviable para nosotros. Así que decidimos que cada uno trabajaría en lo suyo, independiente, sin perder lo que habíamos formadoâ.
Tiempo después, estos tres colegas se dieron cuenta de que a pesar de que están dedicados a otras áreas de su profesión, era factible seguir con Grupo Talca porque comenzaron a realizar obras que se concretaron con éxito y que han tenido el reconocimiento de muchos académicos y profesionales del área. Además, sus obras son muy apreciadas en otros países. Por esa razón han sido destacados en publicaciones internacionales especializadas, como Casabella (Italia), revista AITIM (España), Maderadisegno (Argentina), Gestalten (Alemania) y Landscape (USA), entre otras.
En la realización de sus proyectos, siempre buscan aportes y colaboración de instituciones, ya sean estatales o privadas, como INDAP y SERCOTEC, entre otras, que les han ayudado en el financiamiento de las obras. Sus méritos, su trabajo y su posicionamiento les han permitido obtener cooperación con mayor facilidad, y lograr así sus objetivos.
<em><strong>¿Por qué diseñar y trabajar desde esta visión? ¿Es un estilo?</strong></em><br /> No es un estilo, para nada. Nosotros estamos más cerca de la técnica, intervenimos planteando soluciones, desde el mismo lugar. La idea es construir con lo que hay, con lo que tenemos a la mano.<br /> <em><strong><br /> âNosotros no somos beneficencia para nada. A veces, a cada uno de nosotros, nos ha surgido una idea que nace del sector, de su historia, de su presente, de la gente que ahí vive. Yo creo que el lugar nos elige a nosotrosâ.</strong></em>
<em><strong>Y esas soluciones ¿alguien te las pide, o ustedes eligen el lugar donde intervenir?</strong></em><br /> Nosotros no somos beneficencia para nada. A veces, a cada uno nos ha surgido una idea que nace del lugar, de su historia, de su presente, de la gente que ahí vive, y todos, en conjunto, colaboramos y la empezamos a concretar. Yo creo que el lugar nos elige a nosotros.
<em><strong>¿Qué criterios consideran o prevalecen en el diseño de un proyecto?</strong></em><br /> Nuestro criterio tiene que ver con los tiempos, con entender los procesos de un lugar. Otro aspecto muy importante es ser capaces de hacer, de construir con lo que hay. Para algunos puede ser escasez de material. En cambio, para nosotros es ahí donde surge el desafío, la particularidad, la identidad de cada proyecto, no sólo en su diseño, sino que en su gestión y construcción. Porque la materia se hace presente como señales de cada lugar: la corteza de los árboles, que para algunos puede ser basura; las sobras de ladrillo, de aquellos que no llegan a buen término para ser muro, la oportunidad en todo lo que nos enseñaron a desechar.
<em><strong>¿Cómo lo hacen para permanecer vigentes?</strong></em><br /> A pesar de que cada uno está muy dedicado a su pega, nos hemos impuesto concretar, como mínimo, una obra al año para mantenernos activos y ser constantes. Hasta el momento, esto nos ha resultado y así se ha dado.
<em><strong>¿Qué talento aporta cada uno a Grupo Talca?</strong></em><br /> Pienso que Rodrigo Sheward tiene una facilidad innata para el diseño. Él es capaz de diseñar rápidamente, logra plasmar muy bien porque es un gran observador. Macarena Ávila es la fineza, el detalle, le da el toque, logra el punto fino. Además, ella tiene un tremendo talento: tallar, y logra cosas increíbles. Y yo, que creo que soy el empuje, me preocupo de la gestión, de organizar todo, la puesta en marcha.
<strong>LA TRAGEDIA DE LOS COMUNES</strong>
Sus obras van desde intervenciones en espacios públicos, hasta la construcción de un quincho, en una localidad cerca de Villarrica (IX región). El objetivo es usar materiales que ahí se puedan encontrar; reciclar el paisaje y las materias primas que el lugar posee. Por ejemplo, la realización de un mirador, que emplazaron en una ladera de un cerro de la localidad de Pinohuacho, con vista al volcán Villarrica y a los lagos Calafquén y Panguipulli. Este mirador-parador se construyó con la historia del lugar, con trozos de troncos que quedaron ahí, como vestigios de una tala indiscriminada. Y en este mismo territorio estos arquitectos, juntos a los leñadores de la zona, reciclan y reconvierten los trozos en madera utilizable.
De esta forma el grupo, que fue seleccionado para participar en la Bienal de Arquitectura Latinoamericana (2009) que se realizó en España, también han intervenido algunos espacios públicos de nuestra ciudad. Esto se hizo con la obra Plaza Nacional âproyecto de título de Martínâ, donde se le sacó partido a un espacio no aprovechado. El plan se emplazó en una franja que se formaba entre dos calles paralelas que convergen y que podría servir para lugar de encuentro y descanso de los vecinos del sector. âEse trabajo tuvo como objetivo aprovechar unos residuos de madera, que se encontraban en ese lugar. Con bajo costo y materiales sin aparente valor, se hizo plataformas de madera con desniveles y el resto se rellenó con piedras, corteza molida y con bolones de río. Lamentablemente, ahora nadie se hace cargo del mantenimiento de la plaza, y esta experiencia hizo que decidiéramos no hacer obras en lugares donde no existe dueño. Esto es la tragedia de los comunes, como lo señala el biólogo Garret Hardin, quien explica que los bienes públicos nadie los cuidaâ.
<em><strong>¿En qué están trabajando actualmente, qué proyectos tienen?</strong></em><br /> Ahora en septiembre recién terminamos un quincho, en la misma zona de Pinohuacho, donde hicimos el mirador. Y te cuento esto, porque ejemplifica mucho lo referente a los procesos locales, el hacer con nada, algo que nos inculcó nuestra escuela. El quincho tiene tejuelas de coigüe, pero con la particularidad de que a estas tejuelas se les dio forma ahí, en el mismo lugar, donde no hay electricidad. Los lugareños se las ingeniaron con un camión que sirvió de propulsor, donde a través de una rueda implementaron un engranaje que permitió que funcionara la máquina que moldea las tejuelas, y eso fue un esfuerzo de muchos.
El proyecto que tenemos en ejecución, en este momento, es la construcción de unas piscinas, que se van a esculpir en el cauce o río de lava, en las faldas del volcán Villarrica. En esto nos está colaborando Vicente Gajardo, un increíble escultor de piedra, que ahora, por ejemplo, está trabajando en una escultura en París, para el gobierno francés.
<em><strong>¿Qué opinas de la arquitectura que se hace, hoy en día, en nuestro país? ¿Alguna crítica?</strong></em><br /> Creo que la arquitectura chilena está pasando por un momento importante. Hoy tenemos muy buenos exponentes nacionales como Radij, Assadi, Klotz y Pezo, entre otros. Si me pides una crítica, pienso que a iniciativas como las nuestras, les falta apoyo. Se necesita que crean en nuestras ideas, tanto privados como públicos, y que las podamos desarrollar desde los procesos, desde el lugar, desde la materia para contribuir al progreso del país.