El pasado 12 de abril, después de casi veinte años de permanecer estancado, por fin fue aprobado el Plan Regulador Metropolitano de Valparaíso por la mayoría de los consejeros regionales, que establece y fija reglas claras que orientan el desarrollo urbano de la zona para los próximos treinta años, incorporando —entre otros aspectos— el resguardo del medioambiente.
Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva B.
Aquí no ganó la SEREMI, el MINVU, ni el Consejo Regional. Con este nuevo PREMVAL ganamos todos. Ganó la Región de Valparaíso en su integridad, al orientar el crecimiento de nuestras ciudades de acuerdo con las vocaciones de cada territorio, al resguardar valores medioambientales, al generar seguridad, desarrollo y nuevas oportunidades a sus habitantes. Este es un paso más en la tramitación de este instrumento. Es un logro importante, pero todavía nos queda camino por recorrer, ya que ahora deberá pasar a Contraloría”, afirmó emocionado el Secretario Ministerial de Vivienda y Urbanismo de la Región de Valparaíso y arquitecto, Matías Avsolomovich Falcón (35).
El arquitecto de la UCV participó como jefe de unidad técnica del plan maestro del espacio físico para la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, abarcando proyectos en la casa central y en el campus de Curauma. Ha sido docente de la Fundación DUOC y del Centro de Formación Técnica UCE Valpo.
¿Qué significa este paso para la región?
El PREMVAL es un nuevo instrumento vigente con reglas claras, que orienta los desafíos futuros del área metropolitana de Valparaíso para los próximos treinta años, en donde no solo priman los criterios de desarrollo inmobiliario y económico, sino también los criterios de sustentabilidad necesarios para generar una sociedad que dé seguridad y oportunidades para el desarrollo.
El PREMVAL consideró la planificación y regulación de un territorio de 242 mil HA, para ocho comunas: Valparaíso, Viña del Mar, Concón, Quilpué, Villa Alemana y Casablanca y el territorio de Quintero, además del área territorial de Puchuncaví no incluida en el satélite Borde Costero Norte. Se aprobó una extensión urbana de 26.732 HA (11% del total regulado) que incluye zonas residenciales, productivas, áreas verdes, parques y zonas protegidas que dejarán de tener la categoría de rurales. Un total de quince mil HA tendrá uso residencial, lo que implica un crecimiento de un 6,28% de este tipo de suelo en comparación con la situación vigente hasta esta fecha.
La mayor cantidad de terrenos liberados por el PREMVAL para uso habitacional quedó fijada en Quintero (6.648 HA), para potenciar un área de segunda vivienda en el borde costero principalmente. Le sigue Valparaíso (2.444 HA), donde el enfoque está orientado especialmente a viviendas sociales. En Viña del Mar, el crecimiento es de 1.700 HA para nuevas viviendas.
ACCIONES
Desde la economía-urbana la nueva propuesta incorpora la segunda vivienda como un factor clave en la demanda de suelo de la intercomuna. Además, se proponen casi mil trescientas hectáreas de áreas verdes y parques en las dunas de Ritoque, al sur de la zona industrial y en el sector de La Greda; y se reconocen las áreas de inundación del humedal que alimenta a todo este ecosistema.
Respecto a este tema, ¿qué medidas se toman en resguardo del medio ambiente?
De 15 mil hectáreas de extensión urbana que se están proponiendo para uso residencial, se están proponiendo 17 mil de áreas verdes, parques intercomunales y zonas protegidas. El PREMVAL hace apuestas enérgicas respecto al cuidado de las cuencas de los ríos. Declara en las zonas urbanas cincuenta metros de protección por áreas de riesgos y en las zonas rurales llegan hasta cien metros de protección.
¿Qué pasa con el sector del tranque Las Cenizas en Placilla?
Es el mismo caso, ahí el borde del tranque Las Cenizas —en donde está concentrada una cantidad importante de sitios arqueológicos y piedras tacitas— estamos resguardándolo con esta doble norma. Situación que no ocurrió en el tranque La Luz, donde sí se hicieron viviendas en el borde; acá se está resguardando con un uso de área verde de impacto intercomunal que no puede modificar un seccional ni el Plan Regulador Comunal de Valparaíso.
Otro aspecto importante es la liberación de la presión urbana en los pujantes valles al sur de Villa Alemana, Quilpué y en el entorno de Casablanca, para la consolidación de la actividad silvoagropecuaria, que se evidencia con los cultivos vitivinícolas. “Esto es muy importante, en la zona de sur de Viña, Valparaíso, Quilpué, Villa Alemana y en todos los valles que están en torno a Casablanca hemos eliminado miles de HA de extensión urbana que estaban presionando estas zonas rurales que tienen una actividad vitivinícola y silvoagropecuaria importante. De partida, son los suelos más fértiles que tiene el área Metropolitana del Gran Valparaíso y que hoy están teniendo un empuje en lo vitivinícola. La apuesta es primero generar la superficies prediales mínimas permitidas en 2 HA y de ahí hacia arriba. Con esto desincentivamos cualquier tipo de proyecto de parcelaciones de agrado de cinco mil metros”, agregó Avsolomovich.
SECTORES CRÍTICOS
La aprobación no estuvo exenta de incidentes, de parte de los sectores que no estaban de acuerdo con algunos aspectos de su contenido…
De cada uno de los conflictos nos hemos ido haciendo cargo. El PREMVAL, en el caso de Puchuncaví por ejemplo, se hizo cargo de la problemática ambiental desde la óptica de la planificación territorial. Hay que recordar que este no es un instrumento que sea una suerte de solucionador de problemas históricos. Esto tiene un ámbito de competencia que tiene que ver con la planificación urbana, ese es su norte. De hecho, hemos usado novedosas herramientas como prohibir la industria peligrosa en el área rural de Puchuncaví. Además, hemos normado cerca de 300 HA como área verde, haciendo un acordonamiento de la actual zona industrial, para impedir que estas industrias sigan creciendo y presionando el área rural de un valle que, recordemos, hace cuarenta años era sumamente fértil.
¿Hacia dónde apuntan las apuestas de crecimiento según este plan?
Nosotros tenemos dos grandes apuestas de crecimiento, una en las partes altas de Viña y Valparaíso, donde estamos apostando a todos los sectores que el MINVU apoyó a través de los subsidios para las familias vulnerables, que es una responsabilidad como Estado. Por otra parte, existe un apoyo a los sectores emergentes y medios, respondiendo a una nueva política habitacional que está impulsando este gobierno.
¿Y la segunda apuesta?
Es el sector norte del Río Aconcagua, donde estamos haciendo una apuesta que tiene que ver con un criterio que incluyó esta administración. Cuando se actualizó la línea base ambiental incorporamos el factor de la segunda vivienda como detonador de las necesidades de suelo que teníamos. Hay que recordar que el PREMVAL anterior no contaba con este criterio, pero sí siete mil HA más de suelo que se consideraban extensión urbana. Nosotros no solo redujimos esas HA., sino que sumamos este factor. La apuesta en ese sector es para desarrollar proyectos donde las superficies prediales son amplias, de quinientos a dos mil metros cuadrados, con densidades muy bajas, pasando de ochenta a cien habitantes por HA. La idea es que se haga un desarrollo turístico que concuerde con el medioambiente y las zonas de áreas verdes y parques en el humedal y las dunas y que permita que el desarrollo —al ser en baja densidad— sea más bien para un segmento medio alto, que genere ingresos a través de contribuciones e inversiones en mano de obra local y permanente para el municipio de Quintero.
Respecto al campo dunar de Concón, ¿hasta cuando está protegida la zona?
Nosotros hemos generado una prórroga de la postergación de permisos en virtud que hay un instrumento que se está estudiando en el municipio de Concón y por lo tanto hasta el 5 de enero del 2013, están completamente congelados los permisos de subdivisión y obras nuevas en las dunas. La gente puede estar tranquila, pero lo importante es no bajar la guardia con los estudios medioambientales que debe hacer el municipio para poder presentar al Ministerio de Medio Ambiente y generar una zona de protección permanente.
POLOS DE CRECIMIENTO
¿Hacia dónde está creciendo la región hoy?
Partiendo de oriente a poniente, sin duda que las comunas de Los Andes y San Felipe están teniendo un crecimiento bastante explosivo, lo cual se va a acelerar aún más con la expansión de Codelco Andina que viene en los próximos años. Por otra parte, el área Metropolitana de Valparaíso y Viña del Mar va a generar un fuerte impulso con la enorme cantidad de subsidios —cerca de 4.500— que vamos a colocar durante este gobierno para las familias de campamentos. Además, el factor de la segunda vivienda ha impactado fuertemente a las comunas de Concón y de Quintero. En la clase media y sectores emergentes apreciamos un crecimiento sostenido en las comunas de Valparaíso (Curauma) y Villa Alemana.
¿Cómo ha funcionado el subsidio para la clase media?
Este gobierno ha cumplido con el compromiso para este sector. Los sectores emergentes y la clase media se habían visto postergados por muchos años no solo por la falta de incentivos para poder tener la vivienda propia, sino porque, además, algunos tenían el perverso incentivo de falsear datos y disfrazarse de pobres, empujando a las personas vulnerables fuera de la lista de subsidios. Hoy estamos haciendo justicia y equidad social
y colocando las fichas donde corresponde, utilizando mejor los recursos del Estado. La clase media puede optar a un subsidio muy robusto para viviendas de seiscientas a mil UF, llegando a completar, en promedio, la mitad del valor de su vivienda. También se apoya a quienes pueden tener un mayor poder de endeudamiento y desean adquirir viviendas de entre mil y dos mil UF, con esto ocupamos cerca del 75% del espectro de oferta disponible en la región.
¿Apuestas futuras?
Nos hemos abocado fuertemente no solo a aumentar los montos de inversión en vialidad urbana, sino también en el trabajo territorial de barrios y planes urbanos estratégicos. Por una parte, hemos incrementado los recursos de vialidad urbana; el año pasado empezó el proceso de expropiación y ahora el de ejecución de obras trascendentales, como la avenida que une Reñaca y Concón por la parte alta. Además, de cuarenta y un nuevos barrios, a nivel nacional, esta región ha sido favorecida con siete, y de sesenta planes urbanos estratégicos, vamos a tener trece. Con esto hemos doblado la mano al destino, dejando de ser la región del 10% de los programas del ministerio, pues hoy estamos llegando hasta casi el 20%, lo cual es un tremendo desafío.
¿Qué se viene para el PREMVAL ahora?
Queda aún el examen de Contraloría, el cual esperamos hacer en el más breve plazo posible. Una vez que el Consejo Regional haga la resolución que autoriza este plan, veremos la manera más pronta de ingresarlo a Contraloría para que, de esta manera, pueda pasar el examen de rigor que corresponde que este órgano del Estado realice. Esperamos que las observaciones que surjan sean subsanadas en el más breve plazo por parte nuestra y tenerlo en vigencia y publicado en el diario oficial lo antes posible.
PRINCIPALES PUNTOS PREMVAL
-Reducción de 575 hectáreas de industria molesta en Quintero-Puchuncaví. Se establece un cordón de áreas verdes y parques intercomunales en torno a la actual zona industrial de Quintero-Puchuncaví.
-Se gravan cerca de mil hectáreas de áreas verdes y un parque intercomunal de ciento veinte hectáreas en el campo dunar de Quintero.
-El Parque Intercomunal que se ha generado en la zona de Reñaca Alto.
-En la comuna de Quilpué se propone un parque intercomunal de cuarenta y ocho hectáreas en torno al actual zoológico, como así también más de seiscientas hectáreas de áreas verdes intercomunales que reconocen fondos de quebradas y otras zonas con vocación de esparcimiento.
-Más de diecisiete mil hectáreas entre áreas protegidas de reservas forestales, parques intercomunales y áreas verdes.
-El plan considera la definición de vías expresas y troncales que le dan sustento al crecimiento urbano futuro, permitiendo mejorar la conectividad del área metropolitana.
“En Puchuncaví hemos normado cerca de trescientas HA como área verde, haciendo un acordonamiento de la actual zona industrial, para impedir que estas industrias sigan creciendo y presionando el área rural del valle”.