por Constanza Valenzuela M. / fotografía Francisco Cárcamo P.
A doce kilómetros de Talca, en la localidad de Unihue, comuna de Maule, se encuentra el taller Mapu Meulen, que significa Tierra Molida en Mapudungun. Este lugar es el epicentro creativo y hogar de Rosa Núñez, mujer emprendedora y encargada de seguir la tradición familiar de trabajar la greda.
Ella y su esposo, Samuel Orellana, han hecho de este trabajo su sustento familiar. Antes de dedicarsea la artesanía ambos eran agricultores, pero la cosa no iba bien, por lo que decidieron empezar a trabajar con la madre de Rosa, Marina Contreras.
La matriarca, proveniente de la región de la Araucanía, fue quien le enseñó a trabajar la greda y, al poco tiempo, el marido de Rosa dejó definitivamente su trabajo, para dedicarse también a este oficio; que les ha permitido criar a cuatro hijos y cuidar a dos de sus nietos.
GREDA CON TRADICIÓN
La abuela de Rosa, al igual que su madre, era de Bulnes; allí aprendieron el oficio, el que hoy continúa esta mujer emprendedora. “En ese tiempo nosotros pisábamos la greda con los pies para amasarla, luego continuábamos con las manos y recién ahí podíamos comenzar a hacer la pieza. No existía el torno —máquina que gira y permite dar forma al barro—, ni otras herramientas, todo era hecho a mano. Así trabajamos varios años.
Después de algún tiempo, la municipalidad le otorgó a Rosa un torno. “Comenzamos a trabajar con él, pero lo maneja mi marido, porque se necesita mucha fuerza para manipularlo. Entonces yo me dedico a hacer los detalles y pulir”. Este tipo de artefacto junto con otros les han permitido agilizar el trabajo y alivianar la carga. “Antes hacíamos principalmente maceteros, ollas y pailas. Pero ahora con la tecnología podemos realizar, incluso, tinajas”.
En la actualidad, Rosa nos cuenta que, por ejemplo, para crear un macetero, primero se extrae la capa superior de tierra, y se busca en el fondo la greda, la que trasladan en sacos al taller. Luego la materia prima se pasa por una máquina que la amasa, hasta que posteriormente se lleva al torno, donde se da forma a la figura, y luego se seca. El macetero, en este caso, no se pule, solo se le pasa una malla, para sacar todas las impurezas, y finalmente se lleva al horno.
¿Cómo se sella la greda?
Cuando está blanca se le pasa una malla para sacar los restos sobrantes y luego se pone en el horno, tapado todo con un latón, y se deja al menos por siete horas.
¿Cómo se obtienen los distintos colores?
Una vez que está todo listo, se tiñe con humo. Se deja enfriar en el horno por media hora y luego se le pone paja o aserrín, el que se enciende para que produzca la humareda, la que se pega al objeto dejándolo negro.