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EDICIÓN | Octubre 2013

Tierra Molida

Rosa Núñez, artesana en greda
Tierra Molida
De manos de su madre, esta artesana aprendió el oficio y hace más de treinta años se dedica a esta
labor, la cual le ha dado los mejores momentos de su vida. Aquí, una historia con tradición.
 

por Constanza Valenzuela M. / fotografía Francisco Cárcamo P.

A doce kilómetros de Talca, en la localidad de Unihue, comuna de Maule, se encuentra el taller Mapu Meulen, que significa Tierra Molida en Mapudungun. Este lugar es el epicentro creativo y hogar de Rosa Núñez, mujer emprendedora y encargada de seguir la tradición familiar de trabajar la greda.

Ella y su esposo, Samuel Orellana, han hecho de este trabajo su sustento familiar. Antes de dedicarsea la artesanía ambos eran agricultores, pero la cosa no iba bien, por lo que decidieron empezar a trabajar con la madre de Rosa, Marina Contreras.

La matriarca, proveniente de la región de la Araucanía, fue quien le enseñó a trabajar la greda y, al poco tiempo, el marido de Rosa dejó definitivamente su trabajo, para dedicarse también a este oficio; que les ha permitido criar a cuatro hijos y cuidar a dos de sus nietos.


GREDA CON TRADICIÓN

La abuela de Rosa, al igual que su madre, era de Bulnes; allí aprendieron el oficio, el que hoy continúa esta mujer emprendedora. E ese tiempo nosotros pisábamos la greda con los pies para amasarla, luego continuábamos con las manos y recn ahí podíamos comenzar a hacer la pieza. No existía el torno máquina que gira y permite dar forma al barro, ni otras herramientas, todo era hecho a mano. Así trabajamos varios años.

Después de algún tiempo, la municipalidad le otorgó a Rosa un torno. Comenzamos a trabajar con él, pero lo maneja mi marido, porque se necesita mucha fuerza para manipularlo. Entonces yo me dedico a hacer los detalles y pulir. Este tipo de artefacto junto con otros les han permitido agilizar el trabajo y alivianar la carga. Antes hacíamos principalmente maceteros, ollas y pailas. Pero ahora con la tecnología podemos realizar, incluso, tinajas.

En la actualidad, Rosa nos cuenta que, por ejemplo, para crear un macetero, primero se extrae la capa superior de tierra, y se busca en el fondo la greda, la que trasladan en sacos al taller. Luego la materia prima se pasa por una quina que la amasa, hasta que posteriormente se lleva al torno, donde se da forma a la figura, y luego se seca. El macetero, en este caso, no se pule, solo se le pasa una malla, para sacar todas las impurezas, y finalmente se lleva al horno.

¿Cómo se sella la greda?
Cuando está blanca se le pasa una malla para sacar los restos sobrantes y luego se pone en el horno, tapado todo con un latón, y se deja al menos por siete horas.

¿Cómo se obtienen los distintos colores?
Una vez que está todo listo, se tiñe con humo. Se deja enfriar en el horno por media hora y luego se le pone paja o aserrín, el que se enciende para que produzca la humareda, la que se pega al objeto dejándolo negro.

¿De dónde sacan este material?
Antes lo comprábamos, pero ya no porque mi marido recibió una herencia: un terreno que tiene greda; así que la sacamos nosotros mismos y la trabajamos.

 
LA VENTA DE LA ARTESANÍA
 
Los inicios en la artesanía no fueron fáciles, pero la señora Rosa explica que les ha ido “mejor que en la agricultura”. Comenzaron sin nada, pero salieron adelante, les pudieron dar estudios a sus cuatro hijos y ahora continúan apoyando a sus nietos.
 
Esos tiempos crudos, en los que tenían que “pisar la greda con los pies en invierno”, han pasado, pues todo es más fácil con las diversas herramientas que poseen. Incluso la venta de los productos ha ido cambiando con los años y sobre todo luego del terremoto las cosas mejoraron aún más.
 
¿Por qué creció el negocio luego del terremoto?
Porque a la gente se le cayeron y rompieron sus maceteros y los objetos en greda y venían a buscar unos nuevos. Estamos en zona de campo y la greda aquí vale mucho como decoración de las típicas casonas chilenas. Así que a pesar de que se nos cayó el horno y perdimos todas las piezas que estaban hechas, tuvimos que empezar a trabajar de inmediato.
 
¿Qué es lo más complicado de trabajar con greda?
Las heladas, ya que perjudican nuestro trabajo. El hielo se introduce en la greda y desarma todo el trabajo realizado. Es necesario tener el taller bien cerrado en invierno y, además, protegerlo todo.
 
¿Algún sueño?
Les dimos estudios a nuestros hijos, ahora hay que dárselos a los nietos.
 
¿Ellos continuarán la tradición?
Por ahora no, pero tengo una nieta a quien le gusta. En el verano elaboró algunas piezas, hizo un mate de greda. Tiene talento y le gusta embarrarse.

 

 
“Una vez que está todo listo, se tiñe con humo. Se deja enfriar en el horno por media hora y luego se le pone paja o aserrín, el que se enciende para que produzca la humareda, la que se pega al objeto dejándolo negro”.

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